Política

Por uso sospechoso de teléfonos, policías desaparecían a personas

febrero 11, 2018

Arturo Bermúdez Zurita, ex secretario de Seguridad Pública en el gobierno anterior, junto a dos de sus principales mandos policiales como lo fueron José Oscar Sánchez Tirado y Roberto González Meza y otros 16 elementos de tropa estarán internados en reclusorio de Pacho Viejo hasta que concluya el proceso penal en su contra por la posible comisión del delito de desaparición forzada de personas en agravio de 15 víctimas.

Así lo determinó la juez de control Alma Leyda Sosa Jiménez quien cerca de las cuatro de la madrugada de este sábado finalmente dio por concluida la audiencia de imputación, que prácticamente duró tres días, y en la que finalmente la Fiscalía General del Estado (FGE) terminó de acusarlos, hacer la relatoría de los hechos y anunciar los datos de prueba que tienen en su contra.

Se trató de una audiencia bastante cansada para todas las partes, y en la que por algunos momentos hubo demasiada tensión entre abogados contra fiscales; y de algunos de los policías quienes en los recesos llegaron a gritar o confrontar a personal de la Fiscalía.

El fiscal Jorge Winckler Ortíz, junto al fiscal especializado Luis Eduardo Coronel explicaron el modus operandi que imperó durante la era duartista, en la que se aplicó una política pública en materia de seguridad de detenciones ilegales, para la posterior desaparición de las víctimas.

En este sentido, explicaron que bastaba que un joven portara un celular y deambulara por la calle, para ser motivo suficiente para su aprehensión, revisión de sus pertenencias, un primer interrogatorio acompañado de golpes y amenazas, para que una vez admitiera o no ser parte de la célula criminal de Los Zetas, iniciara su proceso de desaparición.

Conforme a la Fiscalía, los encargados de hacer las detenciones era la Fuerza de Reacción de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quienes al tener indicios de que alguien pudiera pertenecer a Los Zetas, lo avisaban a Arturo Bermúdez o a José Nabor Nava Holguín, y estos autorizaban llevar a los detenidos "al punto de encuentro", que era la parte inferior del puente de retorno a Las Trancas.

A partir de ahí, los encargados de recibirlos eran un grupo clandestino dentro de la Secretaría de Seguridad Pública llamado "Fuerza Especial", a cargo de Roberto González Meza, ex director de la Fuerza Civil.

Quienes llegaban a sus manos, eran conducidos hasta la Academia de Policía Estatal de El Lencero, donde eran torturados, violados y finalmente desaparecidos.

De todos estos hechos, la Fiscalía General del Estado indicó contar con 86 datos de prueba, entre los cuales destacó, que los policías encargados de las detenciones, interrogatorios y torturas hacían tarjetas informativas dirigidas a los mandos superiores.

También resaltó que se cuenta con por lo menos siete declaraciones de testigos protegidos, tanto sobrevivientes de estos abusos como policías quienes confesaron su participación o que tuvieron conocimiento sobre los abusos.

Relato de un crimen

En la larga audiencia de imputación, los fiscales relataron la forma en la cual 15 personas, en su mayoría jóvenes, algunos menores de edad, fueron detenidos y sometidos a interrogatorios ilegales, torturas y que hasta el día de hoy se desconoce su paradero o destino final.

Héctor Hoyos Barradas de 16 años fue detenido el 6 de abril de 2013 alrededor de las 10:47 horas por elementos del Grupo Fuerza de Reacción sobre la carretera federal Xalapa-Perote a la altura de la localidad El Rosario, en Rafael Lucio, Veracruz.

Tras detenerlo, fue registrado de manera ilegal y supuestamente se le encontró información en su teléfono, que según la tarjeta informativa signada por Manuel Alejandro Trujillo Rivera, el chico confesó trabajar como informante de los movimientos de las autoridades, para un grupo criminal.

Luego de reportar la detención "al titular", el Grupo Fuerza de Reacción recibió la instrucción de "ponerlo a disposición correspondiente", que no era una autoridad judicial, sino entregarlo a la Fuerza Especial; de esta manera, a las 00:17 horas ya del 7 de abril, fue llevado bajo el puente de Las Trancas.

Sobre la detención y entrega del detenido, fueron avisados mediante una tarjeta informativa José Oscar Sánchez Tirado, en su calidad de subdirector de Agrupamientos Operativos; el director de Operaciones de la Subsecretaría de Seguridad Pública A, José Manuel Martínez Sánchez y; el el comandante de la División de Policía Estatal, Arturo Paredes Guevara. Hasta hoy, Héctor sigue desaparecido.

José de Jesús Martínez del Ángel de 21 años fue detenido el 28 de abril de 2013, a la altura de "El Gallito", en Banderilla. La víctima fue detenida y su celular revisado, encontrando supuestos mensajes y números telefónicos a quienes reportaba entradas y salidas de grupos uniformados, corriendo la misma suerte que todos los demás.

Alberto Huerta Acosta fue detenido por la Fuerza de Reacción al mando de Trujillo Rivera el día 30 de abril, alrededor de las 10:13 horas, sobre la Avenida Xalapa, a la altura de la Sefiplan, cuando caminaba por el sitio.

Alberto, de entonces 23 años, fue intervenido y su celular revisado por los elementos, quienes supuestamente encontraron mensajes y números telefónicos a quienes reportaba entradas y salidas de grupos uniformados.

José Ulises Martínez Fernández también fue detenido el 30 de abril, igualmente frente a la Sefiplan, fue intervenido José Ulises Martínez de 30 años, por la Fuerza de Reacción, a cargo de Manuel Alejandro Trujillo Rivera

Esta persona fue detenida alrededor de las 22:57 horas, al ser visto presuntamente escondido sobre el jardín del camellón, dándole alcance; su teléfono fue revisado, encontrando supuestos mensajes donde minutos antes había informado el paso de grupos uniformados, así como números telefónicos a los que reportaba entradas y salidas de autoridades de seguridad.

Jorge Leal Amaro y Liberio Hoyos Castañeda de 20 años cada uno fueron detenidos el 14 de mayo alrededor de las 23:29 horas, sobre la carretera Jilotepec-Naolinco, a la altura de Coacoatzintla, por los elementos de la Fuerza de Reacción, al mando de Silviano Martínez Rivera. Contaban con 20 años.

A los dos les realizaron una revisión y en sus teléfonos celulares les encontraron supuestos mensajes y números telefónicos a quienes reportaban entradas y salidas de uniformados; de acuerdo con la tarjeta signada por Silviano, confesaron trabajar para Los Zetas.

Uriel Hernández Vega fue detenido en "El Gallito", en Banderilla, alrededor de las 12:33 horas, por los elementos de la Fuerza de Reacción, bajo el mando de Silviano Martínez Rivera. La víctima, que en aquél momento contaba con apenas 18 años de edad, fue intervenida al ser observado haciendo una llamada en el lugar donde se encontraban y al revisar su celular, hallaron un supuesto mensaje mediante el cual reportaba la presencia de los elementos.

El detenido fue trasladado a un camino de terracería ubicado por los lavaderos que se encuentran en El Palenque, en Banderilla, donde fue interrogado, refiriendo, según la tarjeta informativa de fecha 17 de mayo, signada por Silviano, indicó que trabajaba para Los Zetas.

Bibiana Hernández Moguel la jovencita de entonces 17 años estaba sentada a un lado del Cetis de Banderilla, el 30 de mayo alrededor de las 15:35 horas, cuando fue vista por los elementos de la Fuerza de Reacción, al mando entonces de Manuel Alejandro Trujillo Rivera, quienes iban a bordo de las patrullas SPD-1426, SP-1800 y SPD-1408.

Sentada en una actitud "sospechosa" fue suficiente para los policías para intervenirla y revisar su teléfono, encontrando supuestamente información "comprometedora", como llamadas y mensajes.

La niña fue trasladada hasta unos cañales ubicados en la localidad de Alborada, en Emiliano Zapata, donde a golpes, afirmó trabajar como "halcón" para Los Zetas, de acuerdo con la misma tarjeta informativa elaborada por Trujillo Rivera.

Una vez obtenida dicha información, dio parte a su mando inmediato, es decir, a Arturo Paredes Guevara, quien dio la instrucción de entregar a la persona detenida, por lo que se trasladaron a la parte de abajo del puente de Las Trancas, donde alrededor de las 16:10 horas, dieron a Bibiana a elementos del agrupamiento Fuerza de Reacción y Apoyo, al mando de Roberto González Meza.

Antonio Morales Marín detenido el 1 de junio, alrededor de las 18:35 horas, sobre el tramo avenida Xalapa y boulevard Xalapa-Banderilla, frente a la Sefiplan por elementos de la Fuerza de Reacción al mando de Manuel Alejandro Trujillo Rivera.

Héctor Campos Cornelio y Cecilia de la Cruz Luján bajo el mismo modus operandi, fueron detenidos el 13 de junio de 2013, los jóvenes Héctor Campos Cornelio y Cecilia de la Cruz, de 16 y 17 años respectivamente, alrededor de las 12:47 horas, sobre la carretera Banderilla-Jilotepec.

Las víctimas fueron observadas con "actitud sospechosa" al paso de las unidades en las que se trasladaban los elementos de la Fuerza de Reacción por lo que les efectuaron una revisión, encontrando en una mochila que llevaba Cecilia, un aproximado de 300 gramos de marihuana y siete dosis, los cuales, según la tarjeta informativa serían entregados a un vehículo.

El grupo trasladó a los dos detenidos hasta un camino de terracería que lleva hacia El Castillo. En ese lugar, Trujillo Riversa interrogó a los jovencitos, quienes habrían manifestado trabajar para Los Zetas.

Posteriormente, el comandante y otros elementos metieron a Cecilia a una de las patrullas, le colocaron un impermeable encima, e ingresaron de uno en uno para abusar sexualmente de ella.

Tras la violación tumultuaria, Trujillo informó a Arturo Bermúdez Zurita de la detención y este ordenó llevarlos a la academia de policías de El Lencero, donde llegaron alrededor de las 15:28 horas y los entregaron a elementos policialers pertenecientes a la Fuerza Especial para llevarla a la Academia de El Lencero.

Carlos Alberto Ruiz Barbadillo y Humberto Ruiz Arcos al circular en la colonia Revolución, a bordo del taxi 5874, los desaparecidos presentaron, para la autoridad, una actitud "sospechosa" por lo que al realizarles una revisión, encontraron en el teléfono celular de Barbadillo supuestos mensajes y números telefónicos de los cuales recibía reportes sobre las entradas y salidas de grupos uniformados el 23 de junio de 2013.

José Cruz Peralta Nava de 19 años, fue detenido al ser observado por los elementos de la Fuerza de Reacción, tomando "sospechosamente" su celular cuando pasaron a su lado.

Los hechos ocurrieron el 20 de agosto de 2013, sobre la avenida Lázaro Cárdenas, en las inmediaciones de la Plaza Crystal. La privación ilegal de la libertad estuvo a cargo del grupo de reacción de Trujillo Rivera.

Andrés Aguilar Marín de oficio taxista, fue abordado en la calle Poeta Jesús Díaz le encontraron con 38 dosis de polvo blanco, posiblemente cocaína. Iba acompañado de Jaqueline Espejo Moctezuma, quien se desempeñaba como elemento del Agrupamiento Carretero de la Secretaría de Seguridad Pública.

Tras una inspección de rutina, los oficiales encontraron en una caja de fusibles un pastillero con 38 dosis de polvo blanco con las características de la cocaína.

El mando informó a su superior y la instrucción fue la misma, llevarlos "al lugar correspondiente", es decir, la Academia de Policías de Veracruz, conocida como "El Lencero".

Los detenidos fueron entregados con el teniente Roberto Carlos López Flores. En La Academia también se encontraba el entonces comandante del grupo de fuerzas especiales, Roberto González Meza.

Durante tres días, Jaqueline Espejo Moctezuma fue incomunicada y obligada mediante tortura a culparse por la posesión de paquetes de marihuana. Posteriormente fue trasladada al cuartel de San José, en Xalapa donde se le liberó, pero de su acompañante nunca más se supo nada.