Municipios

Jóvenes indígenas, los que menos buscan becas en el nivel superior

febrero 09, 2018

Gutiérrez Zamora, Ver.- A pesar de la gama de oportunidades de acceso a becas tanto del sector público y privado, así como estímulos internacionales y apoyos enfocados a la comunidad indígena, es este sector en el nivel superior los que menos acceden a estos beneficios, según reconoce rector de la Universidad Tecnológica de Gutiérrez Zamora (UTGZ).

La UTGZ ofrece 16 programas de Técnico Superior Universitario y cuenta con una matrícula promedio de 3 mil 200 alumnos, de los cuales alrededor del 45 por ciento se trata de jóvenes indígenas, provenientes en su mayoría de los municipios de la Sierra del Totonacapan.

El rector Carlos Cabañas Soto reconoció que son los estudiantes de las zonas urbanas los que más solicitan becas para continuar con sus estudios. A pesar de que uno de cada dos estudiantes proviene de alguna comunidad indígena, no más de 7 por ciento están accediendo a alguna de las más de 30 opciones disponibles.

De igual forma, son los estudiantes indígenas los que mayor índice de titulación muestran y cumplen con el pago de sus inscripciones puntualmente; los alumnos de las zonas urbanas con mayor frecuencia llegan a abandonar sus estudios para formar una familia.

Además, como parte de la formación académica, están participando en la incubación de microempresas. Otro tanto se inserta en el ámbito laboral durante sus estancias de prácticas. Cuentan con certificaciones Cisco y Microsoft en manejo de herramientas tecnológicas, además de un avanzado dominio del idioma inglés.

Actualmente la UTGZ cuenta con una extensión en Altotonga y se encuentra en planes de extenderse a los municipios de Tuxpan y San Rafael.

Otra opción para la formación académica de los estudiantes de las comunidades indígenas es la Universidad Veracruzana Intercultural, ubicada en el municipio de Espinal, misma que en 2017 abrió el programa de Licenciatura en Derecho con Enfoque en Pluralismo Jurídico.

Ex alcalde de Moloacán se apropia del terreno

El ex alcalde de Moloacán, Omar Augusto Ricárdez Chong y su esposa Teresa Estrada, la ex presidenta del DIF municipal habrían actuado en contubernio con el ex regidor Javier García Olán y su esposa María Flor Zepeda Cruz, para apropiarse del terreno donde se asentó el cárcamo de bombeo de Moloacán.

De acuerdo con el contenido del instrumento público 2,331, emitido por el Notario Público número 25, Miguel Arturo Yuen Ricárdez, Benito Pérez Botigh facultó a Luyeli López Zepeda para vender, por su cuenta, la propiedad donde actualmente se encuentra la instalación hidráulica.

Sin embargo, en el escrito consta el contrato de mandato que celebró Felix Boight, a través de su apoderado legal, el señor Benito Pérez Boight como mandante, y por otra parte María Luyeli López Zepeda, como la mandataria, que la enajenación se realizaría mediante un contrato de compra-venta de manera indistinta a favor del municipio de Moloacán, Veracruz Ignacio de la Llave, o Teresa Estrada Martínez, o María Flor Zepeda Cruz.

Es decir, en lugar de que la mandataria, quien poseía facultades de venta, diera prioridad al ayuntamiento, omitió el daño y perjuicio en contra de los habitantes de Moloacán, y decidió vender el predio a un particular, en este caso la esposa del ex regidor del ayuntamiento de Moloacán, que presidía en ese entonces Omar Ricárdez Chong.

La documentación señala que el propietario inicial, Benito Pérez Boight otorgó los derechos de venta del predio a López Zepeda, bajo la condición que se sólo podría vender a favor del municipio de Moloacán.

Una versión apunta a que Teresa Estrada Martínez aparecería como dueña, pero el año pasado contendió por la alcaldía bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y eso le habría impedido quedarse con el inmueble donde está el cárcamo, pues habría conflicto de interés. No obstante, ni la priísta ni el entonces alcalde permitieron que el ayuntamiento se hiciera del terreno para beneficio del municipio.