Sociedad y Justicia

Academia de Policía, base de interrogatorios, tortura y desapariciones durante el duartismo

febrero 09, 2018

Durante el gobierno duartista, la Academia Estatal de Policía fue el destino final para un número incierto de personas, cuyo único delito fue parecerle sospechoso a algún integrante de la Fuerza Civil, agrupación creada por el ex secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita.

Estos son parte de los crudos relatos de la carpeta de investigación, que el Fiscal, Jorge Winckler Ortiz, imputó de manera directa al ex jefe policíaco junto con otros de sus 18 mandos medios y elementos de tropa, por los delitos de desaparición forzosa de personas en agravio de 15 personas, incluyendo dos menores de edad.

Al cierre de esta edición, la audiencia continuaba, pues debido a que en total fueron presentados 19 ex policías y ex funcionarios de la SSP y un total de siete abogados defensores complicó la logística para agilizar el control de la detención, la lectura de la imputación y la solicitud de medidas cautelares.

Debido a la gravedad del delito, por el que alcanzarían hasta 90 años de cárcel, la Fiscalía General del Estado (FGE) iba a solicitar como medida cautelar un año de prisión preventiva, que al cierre de la edición aún no se dictaba, pero que conforme a otras audiencias, la juez Alma Aleyda Sosa Jiménez estaría a favor de conceder.

De acuerdo con la investigación de la FGE y en particular de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, a cargo de Luis Eduardo Coronel, el gobierno estatal durante la era duartista, a través de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) aplicó una política sistemática en ejecutar detenciones arbitrarias para obtener información de presuntas bandas criminales y posteriormente encubrir sus abusos mediante la desaparición de las víctimas.

Ya fueran civiles inocentes ajenos a cualquier tipo de actividad ilícita o personas que pudieran tener algún tipo de vinculación con alguna banda criminal, un grupo de "reacción" creado dentro de la Fuerza Civil, tenía la labor exclusiva de patrullar las ciudades en búsqueda de sospechosos.

Al detectar alguno, era detenido sin importar su edad, sexo o la actividad que estuviera realizando, para inmediatamente ser interrogado con abusos; si tras ese primer interrogatorio tomaban la decisión de desaparecerlo, entonces lo ponían a disposición de un grupo de élite, el cual fue creado bajo la clandestinidad por parte de Arturo Bermúdez.

Esta agrupación, que contaba con sueldos mayores, mejor armamento y patrullas último módelo, llevaban a las víctimas hasta la Academia Estatal de Policía en El Lencero, donde eran torturadas, violadas y luego desaparecidas.

Quienes llegaban a al sitio, fueran ajenos a las actividades ilícitas o tuvieran alguna relación con el crimen, sufrían el mismo fin.

Estos abusos, calificados por el propio Winckler Ortiz de "lesa humanidad", fueron reportados e incluso existen tarjetas informativas dirigidas a Arturo Bermúdez como al ex subsecretario de Seguridad Pública, Nabor Nava Holguín; al ex director de la Fuerza Civil, Roberto González Meza, y al entonces director de Operaciones, José Sánchez Tirado.

Estas tarjetas informativas, como los relatos de unos afortunados testigos sobrevivientes de estos abusos, declaración de algunos policías y aportes de los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, permitieron continuar con la carpeta de investigación.

En ella, tienen detectada la participación de por lo menos 31 elementos de la SSP, que habrían dado muerte y desaparecido a 15 personas, pero presumiblemente a una cantidad indeterminada.

Capitán Tormenta

A pesar de ya haber cumplido un año en prisión, el poder de Arturo Bermúdez sobre sus ex colaboradores aún es claro, pues previo a la audiencia se le pudo observar dando instrucciones a sus mandos medios y elementos de tropa.

Con la misma mirada que lanzaba cuando los regañaba en eventos públicos y con su dedo apuntándoles, les daba indicaciones e incluso los hacía acercarse a él, para que pudieran escuchar bien las indicaciones.

Como si aún estuviera al frente de la SSP, Bermúdez Zurita sentó a su lado al ex director de la Fuerza Civil, Roberto González Meza, y por otro lado al ex director de Operaciones, José Sánchez Tirado, y rodeado por el resto de los elementos detenidos.

Las detenciones

La Fiscalía General del Estado nombró "Tiro de Gracia" al operativo que montó para llevar a cabo la aprehensión de 17 de los 31 implicados en la desaparición de personas durante el gobierno duartista.

Aunque dicho operativo, contemplaba la aprehensión del ex secretario de Seguridad Pública, José Nabor Nava Holguín, no se pudo ejecutar, pues trascendió que logró huir.

Quien sí fue detenido, fue el ex director de la Fuerza Civil, Roberto González Meza, en Playa del Carmen, y aunque alegó que se le habían violado sus derechos constitucionales al momento de su detención, porque le dieron unos golpes y que lloró porque lo hicieron frente a su familia, la juez consideró válida la aprehensión llevada a cabo por la Policía Ministerial.

También fueron detenidos los elementos de tropa y que actualmente estaban en activo: Benigno Neftalí Rivera, Cirilo Hernández Ceballos, José Óscar Rodríguez Franco, Miguel Jiménez López, Silvano Martínez Rivera, Nicanor Ixmatlahua Xotlanihua, Óscar Paul Mendoza, Francisco Martínez Santiago, Crescenciano Domínguez, Daniel García Gutiérrez, José López Cervantes alias comandante Black –de la denominada fuerza especial–, Carlos Baxin Ortiz, Evaristo Sánchez Alarcón, Darío Arroyo Elizondo, Domingo Santiago Santiago y Francisco Méndez Flores.