Política

"Suiza y Estados Unidos son los países más corruptos del mundo"

febrero 08, 2018

Así versa un artículo de Denis Balibouse/Reuters, mientras México en manos de los desgobiernos neoliberales, cortados por la misma tijera, aspira a ser como ellos, "cuando sea grande". Denis cita al grupo de abogados llamado "Red de Justicia Fiscal", quien hace un índice del nivel de secrecía bancaria multiplicado por la cantidad de capitales extranjeros que maneja y con tal índice, hace un fiel reflejo de la cantidad de capitales malhabidos que se refugian ahí para no pagar impuestos en sus países de origen, o para que no sean rastreados los narco orígenes o robos a los erarios de los políticos. Aparecen en orden en la siguiente lista con su respectivo Financial Secrecy Index (minúsculas a propósito, pues se debe respeto a quien lo merece):

Suiza (siempre hemos sabido por aquello de sus cuentas numeradas) FSI: 1590.

Estados Unidos (subiendo en esta escala para ser ellos primero) FSI: 1298

Islas Caimán (este era obvio) FSI: 1268

Hong Kong (el terruño de HSBC, señalado por su liderazgo en lavado de dinero) FSI: 1243

Singapur FSI: 1082

Luxemburgo (lugar de las princesas de lujo) FSI: 976

Alemania (qué pena estar en esta lista, Merkel) FSI: 769

Taiwán FSI:743

Emiratos Árabes Unidos FSI:661

Guernessay (como poca gente sabe que existe, es un buen lugar para esconder dinero) FSI: 659

Esto me despierta una serie de inquietudes, primero, que existe un régimen bancario para el ciudadano de a pie, en el que somos estrictamente vigilados, controlados y todo aquel que ingresa más de cierta cantidad, sin justificación contable, será perseguido por lavado de dinero y otro régimen bancario para los grandes bandidos políticos y narcos, que aquí se confunden en la misma bolsa, sin reglas, sin responsabilidades.

Esto es una gran hipocrecía de los sistemas fiscales y de hacienda pública, pues la comunidad bancaria internacional debería tener límites para operar tanto en los países llamados civilizados como en las islas paradisíacas donde sea que se encuentren, pero resulta que hay una gran colusión, pues los dólares del narco y los miles de millones de pesos que se roban nuestros políticos no se llevan en billete sobre una lancha a esas islas, sino que se transfieren electrónicamente desde las sucursales bancarias de los bancos ‘legalmente establecidos’. Inclusive para abrir una cuenta, a un ciudadano común se le piden una serie de documentos de identidad tanto personales como de la empresa, un capital mínimo, que oscila de banco en banco pero para una cuenta de empresa lo menos son 10,000 pesos, y estar registrado en hacienda, donde lo fichan a uno con huellas digitales y fondo de ojo, cual criminales, no sea que luego se le ocurra a uno dejar de pagar algún impuesto, mientras que a los bandidos de cientos de millones, no se les pide nada, se transfieren sus recursos a bancos en aquellos paraísos fiscales y listo, sin hacienda, sin identidad, pero con disponibilidad para transferir a cuentas personales locales cuando se requiera.

Evidentemente que la red mafiosa bancaria tiene sus canales, es decir, nunca he visto la ventanilla NPR (para narcos, políticos y reyes) en las sucursales a las que vamos los esclavos del sistema, de forma que les han de atender en exclusivos cubículos a todo lujo en las oficinas más elegantes de cada ciudad, sin logotipos afuera, pero resultando las de ‘mayor captación’.

Abogados como Mossack & Fonseca, famosos por los papeles de Panamá, donde sale a relucir junto con los sobornos de Odebrecht el nombre de Losoya, quien habrá respaldado a peña con ese dinero, o los recientes documentos de Paradise papers, ponen al descubierto enormes redes de corrupción que nadie combate, ni las comisiones bancarias, ni los bancos centrales, ni los gobiernos, como si ‘la banca’ fuese una serie de ángeles o demonios etéreos e intocables, de forma que el narco dinero va y viene, el dinero robado al erario por los prianistas, va y viene, los criminales de adentro y de afuera de los bancos, van y vienen, gozando de la protección de banca, gobiernos, policías, militares y de que estos hechos suelen ignorarlos todo ciudadano de a pie, cuya preocupación única es "ir al día". ¿Dónde fueron a parar los 7,000 millones que se le imputan a Meade y a R. Robles en el caso llamado "La estafa maestra"?, evidentemente se mueven por estas supercarreteras bancarias de la corrupción. Corral pudo haber sido el hito de denuncia de las discrecionales corrupciones del ramo 23, pero como es tradición panista: se vendió.No faltan los antorchistas reclamando una gran parte del pastel del erario de Xalapa, que porque se los dejaron "etiquetado" los bandidos de la administración priísta previa, partida que debe haber la forma legal de pararla ya que se trata de contratos infladísimos, totalmente fuera de precio comercial, para entregar venenos agrícolas cargados de glifosfatos (cancerígenos reconocidos por la FDA yanqui) a las poblaciones de Castillo a Tronconal, sin importarles que la cascada de venenos llega hasta el mar del Golfo en una lluvia en unas 5 horas, afectando la biodiversidad desde aquí hasta allá. De alguna forma es más de lo mismo, mientras reciban su dinero malhabido, los banqueros y los prianistas de arriba y de abajo se conforman, pero creo que esta vez se van a topar con la pared de la legalidad y con Hipólito.

Por eso estos ciudadanos tenemos que votar contra toda esa maraña de porquería que está y ha estado sangrando a la población, por un lado con sus oficinas para todos nosotros, el pueblo y por otro con sus oficinas y bancos para NPRs. ■