Política

Leche caduca, bajo precio y corrupción

febrero 06, 2018

Mientras que ayer sucedió una masiva manifestación de productores de leche, en protesta por el bajo precio del producto y la falta de atención del gobierno para poner en marcha mecanismos de apoyo que beneficiarían a cientos de miles de lecheros o en todo caso, recuperar aquel modelo de los años 70, cuando la paraestatal Liconsa garantizaba precios y ponía el lácteo al alcance de familias en condición de pobreza, la administración estatal panista envió a un municipio gobernado por la oposición un lote de ese alimento caduco.

Dicha remesa del gobierno del estado de leche echada a perder destinada a Minatitlán, dentro del programa asistencialista-electorero, Veracruz Comienza Contigo, simplemente es un hecho de corrupción que debería investigarse a fondo sobre todo por el daño potencial que tales alimentos pudieron haberle hecho a los niños, a quienes iba dirigido, y la irresponsabilidad de quienes autorizaron dicha partida.

El envío provenía del DIF Estatal, una dependencia que difícilmente es sujeta al escrutinio de los órganos fiscalizadores dado el presunto peso moral que tiene cualquiera de las acciones emprendidas por dicha institución, pues su función es la de ayudar a paliar las inconmensurables carencias por la que atraviesa un sinnúmero de familias veracruzanas y en la que se supone la motivación de sus actos la sustentan la filantropía, el desinterés y el humanismo.

Ese par de acontecimientos, aislados efectivamente uno del otro, ponen al descubierto por una parte el histórico desinterés de los gobiernos para apoyar la producción local de alimentos, situación acentuada tras la firma del TLC y la masiva entrada al país de toda clase de comestibles provenientes del norte del continente, donde la industrialización y el patrocinio gubernamental ha logrado que EU y Canadá consigan una altísima productividad que deja fuera de cualquier posible competencia a la industria alimentaria nacional.

Por otro lado, la evidente corrupción que debió haber motivado la compra del lácteo, cuya vida útil había prescrito y que por lo mismo debió adquirirse a un precio muy bajo con respecto de otro en buenas condiciones, presenta una ruta fácil de seguir para determinar y castigar a quienes resulten responsables, a menos que la gestión panista-perredista decida soslayar y dejar pasar una práctica que, lamentablemente, ha sido "normal" en los gobiernos anteriores, como ejemplo relevante, la adquisición de medicamentos anticancerígenos caducos.

Se confirma también que el apetito por el dinero no tiene ideología y es un hábito fácil de adquirir cuando toda la estructura gubernamental ha puesto en marcha su estrategia para perpetuar a la familia del gobernador en el poder.