Política

Elecciones y opacidad

febrero 05, 2018

En el desmedido afán de Miguel Ángel Yunes Linares por reescribir la historia veracruzana a partir del relevo del partido gobernante, la narrativa de la transparencia se ha convertido en un referente utilizado discursivamente para tomar distancia del anterior gobierno estatal, y recurso a modo para establecer una diferencia que sólo existe en el imaginario de la alianza PAN-PRD, pues en los hechos, la opacidad en el manejo de los recursos públicos y la posibilidad de su uso con propósitos electorales se afianza a diario.

Si bien a diferencia de Javier Duarte, cuya gestión se dedicó sólo a idear mecanismos para apropiarse del erario y por ello prácticamente no hizo obra pública relevante, a la administración panista-perredista le basta con hacer algo que sea notable para justificar que en efecto, las cosas se están haciendo de manera distinta, casi exigiendo además que la ciudadanía se lo reconozca de manera extraordinaria como si no fuera obligación de la autoridad electa aplicar el presupuesto para beneficio colectivo; de ahí que en el discurso gubernamental se destaque que Yunes Linares está revolucionando la administración pública y sus acciones deban ser reconocidas como si el gobernante estuviera haciendo un favor personal a la comunidad al utilizar el dinero público para lo que manda la Constitución.

Lo único cierto en todo esto es que este gobierno ha echado mano de los mismos esquemas del duartismo, como la licuadora financiera y el ocultamiento del uso del erario, como lo prueba la indicación que hizo el Instituto Veracruzano de Acceso a la Información a la Secretaría de Finanzas y Planeación para transparentar el destino de 172 millones de pesos entregados al gobierno estatal por la Procuraduría General de la República como parte del dinero recuperado del desvío cometido por Javier Duarte de Ochoa.

En información aparte en la edición de hoy, se recuerda que en octubre del año pasado, "La Jornada Veracruz publicó que el 12 de enero de 2017 el gobierno estatal realizó un depósito por 172 millones 451 mil 80 pesos por concepto de un par de cheques que le entregó la PGR. Sin embargo, ese mismo día (12 de enero de 2017), la Sefiplan hizo un retiro por 172 millones 400 mil pesos, de los cuales hasta el día de hoy ha mantenido en opacidad su destino y aplicación".

Aunque desde hace casi medio año se han hecho solicitudes de información para que se justifique oficialmente el retiro de dicha suma de la cuenta bancaria Citibanamex 70113071751 a nombre del gobierno del estado de Veracruz, éste se ha negado reiteradamente a informar de su destino por medio de Sefiplan, por cierto, a cargo de Guillermo Moreno Chazzarini, ex tesorero municipal de Boca del Río durante la administración de Miguel Ángel Yunes Márquez, precandidato a gobernador de la alianza PAN-PRD.

La ciudadanía merece saber el porqué y el cómo del uso del dinero público, pues el actual gobierno dispone de él de manera opaca, con anuncios de inversión en programas paliativos de la pobreza por medio de Sedesol, por cierto, también a cargo de otra ex funcionaria del municipio boqueño, lo que hace dudar de las buenas intenciones del régimen y genera la sospecha de que, en efecto, el autollamado gobierno del cambio se mueve con propósitos electoreros.