Política

El muro del lenguaje en los migrantes

enero 31, 2018

Uno de los muros a los que se enfrenta nuestra gente al llegar a suelo norteamericano es el idioma, aunque podría pensarse que no debería representar ningún obstáculo, ante los 57.5 millones de hispanos, de los cuales 35.7 tienen origen mexicano (63.3%), 5.3 puertorriqueño (9.5%), 2.1 salvadoreño (3.8%), 2.1 cubano (3.7%), 1.8 dominicano (3.3%), 1.3 guatemalteco (2.5%) y 1.0 colombiano (1.9%) (según cifras del Centro de Estudios Pew, estimaciones del Censo 2016).

Sin embargo, el inglés sigue siendo una barrera que muchos escalan, pues quienes están al frente de las grandes cadenas comerciales son estadounidenses, por lo que en el día a día la comunicación para aquellos que no hablan inglés es difícil y peor aún para quienes no hablan español, sino otras lenguas amerindias.

Epifania Méndez Pérez llegó a Estados Unidos desde San Miguel Aloapam, Ixtlan de Juárez, Oaxaca, a los 16 años de edad; sólo conocía su lengua natal, el zapoteco. Uno de los primeros contratiempos que tuvo fue cuando quiso comprar por primera vez algo en una tienda:

"Yo fui a una tienda, quería comprar algo, pero al ver esa cosa yo tenía que poner seña, lo que yo quería, nada más ponía mi mano y decía yo quiero esa cosa y trataba de preguntar cuánto costaba esa cosa, a través de eso ya poco a poquito me empecé a adaptarme. La mera verdad estoy agradecida con dios, a veces cuando no entendía bien las cosas, lo que me estaban diciendo, pues yo busco la manera que alguien que estaba cerca que estaba hablando en inglés y que ellos me podían traducir qué me estaban diciendo. Para mí fue difícil, como yo no fui a la escuela, yo no sabía hablar español, no sabía leer, y se me hizo muy difícil, pues poco apoco empecé a aprender hablar el español y ahí fue donde yo aprendí un poquito sobre aprender el inglés. El español lo aprendí a través de la Biblia, porque como no fui a la escuela, empecé a agarrar la Biblia a estudiar, Dios abrió mi mente y empecé hablar el español. Fue ahí cuando también paso por paso empecé a trabajar en un campo. Ahí llevo 16 años trabajando con un solo patrón, él hablaba inglés nomás había yo trabajando ahí con el señor, y él puro en inglés me hablaba, a través de eso hice el esfuerzo de aprender a hablar en inglés."

Ese transitar para llegar a la lengua inglesa ha sido una gran hazaña para nuestros compatriotas, por ello la forma en la que se habla español en Estados Unidos es diferente a la de México.

Pero empecemos por el principio. De acuerdo con la lingüista y editora, Doriam del C. Reyes, nos dimos cuenta de que es importante conocer algunos conceptos lingüísticos. Por ejemplo, suelen llamarse de manera despectiva "dialectos" a las lenguas indígenas, pero son lenguas. Al interior de cada lengua puede haber variantes de esa misma lengua, eso son los dialectos. Por ejemplo, el español de México, el español argentino, chileno, filipino o el veracruzano son dialectos del español en el sentido de que son variantes (regionales) del español. Los llamados modismos o regionalismos también son manifestaciones de las variantes dialectales de una misma lengua.

En este sentido, podría decirse que la forma de hablar de los mexicanos en Estados Unidos es una variante dialectal, pero para ello habría que hacer ciertos estudios lingüísticos. Lo que sí es verdad es que el español de Estados Unidos es resultado de la adaptación del español a un nuevo contexto social. Muchas veces los hablantes usan traducciones directas del inglés; otras usan los regionalismos de sus lugares de origen. Su habla también refleja el nivel socioeconómico y educativo del cual provienen, además de que adoptan las formas de los hablantes de español que ya vivían allá. No debe ser juzgada como buena o mala, sino como la manifestación de hechos sociales. No puede tratarse de manera superficial, hay que tomar en cuenta factores como género, edad, educación, número de generación de residencia en EE.UU., etc.

Podría decirse que la forma de expresarse de los hablantes de español en Estados Unidos constituye allí una norma en el sentido de que es lo común y lo que la mayoría de los migrantes hacen. Pero para poder afirmar algo así, habría que hacer recopilaciones de lengua oral, conteos, clasificaciones dialectales y sociolingüísticas, es decir, por región y por nivel social, además de estudios sincrónicos y diacrónicos, es decir, en etapas de tiempo determinadas, o bien, comparaciones de diferentes etapas en un mismo estudio.

Para dar algunos ejemplos, algunas de las palabras o frases que más he escuchado en el habla de migrantes latinos en Estados Unidos son: Liquidear: derramarse algún líquido. Textear: enviar mensajes de texto. Echar pa’tras: devolver una llamada. Ocupar: necesitar (usado en el norte y noroeste de México). Enfadar: fastidiar, caer mal. Avanzar: darse prisa . Mirar: se usa en sustitución de ver y observar (estos verbos no se usan). No tengo tiempo: Cuando no quieres hacer algo. (Esta frase la utiliza la gente de forma despectiva). Reversear: meter la reversa en el auto. Guía: volante del automóvil. Parqueadero: estacionamiento . Pesos: se usa en lugar de dólares . Chequear: verificar. Wachear (de watch: mirar): observar. Teipeadora (de tape: cinta): pistola donde se coloca la cinta canela. Mapo (de mop): trapeador. Mapear (de mop): trapear.. Laquear (de lock): cerrar la puerta con llave. Mixteado (de mix): mezclado. Imprentado: impreso. Imprimidora: impresora. Soda: refresco. Indecito: indito (diminutivo de indio). Los bile’s (de bill’s): Los servicios de agua, luz, teléfono, etc.. Chequear: se usa en sustitución de revisar

Interjecciones: Algunas que no son propias del español y sí del inglés, como ¡oh! ¡oh yeah!, y que se mezclan con el español.

Algo interesante desde el punto de vista morfológico (la morfología es un nivel de análisis lingüístico que estudia la forma como se crean las palabras) es que el llamado spanglish forma palabras mezcladas de español e inglés. Por ejemplo, en palabras como mixtear, wachear, laquear, mapear, etc., se están uniendo una palabra del inglés: mix, watch, lock, y un sufijo español: + -ear (los sufijos son partículas que se pegan al final de la raíz de una palabra para formar nuevas palabras), en un patrón correcto desde el punto de vista morfológico, es decir, es el proceso que seguimos en español para formar nuevas palabras. De modo que resultan perfectamente comprensibles para los hablantes de español en Estados Unidos.

Otra de las causas posibles del uso de estas palabras es el contexto educativo de la enseñanza del español, pues la mayor parte de los profesores de las escuelas públicas son puertorriqueños y de alguna forma han difundido una manera específica de hablar español. Por lo tanto, los niños (hijos de hispanos) o los adultos que están aprendiendo a hablar español aprenden que ésta es la forma "correcta" de hablar.

El muro del inglés se sigue escalando día a día, hay asociaciones civiles, iglesias, incluso en las escuelas, dan clases gratuitas, para que la gente se termine de integrar al país, también nuestra gente de "oídas", de la misma necesidad se hace entender en cosas básicas, o los que tienen hijos nacidos en este país, son los que ayudan a sus padres a trámites, compras, etcétera ■