Política

Corral cimbró México; y Yunes ¿cuándo?

enero 10, 2018

La acusación es directa contra el presidente Peña Nieto y tan es así que de inmediato tuvo que dar la cara –después del mensaje de año nuevo–, para aclarar que él es un demócrata y que las expresiones del gobernador panista de Chihuahua, Javier Corral, es un acto político y electoral, pues los recursos de Hacienda se manejan técnicamente. Vamos; se salió por peteneras.

Sin mucho alarde como el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares (de que haría cimbrar a México por la denuncias que presentaría por actos de corrupción), Corral, en el silencio que da la responsabilidad de ejercer un cargo público, instrumentó todo para que la fiscalía iniciara las investigaciones respectivas. Ello, sin duda, porque se conocen todos los movimientos económicos que hizo Hacienda al gobierno de Chihuahua y las triangulaciones que se hicieron en favor de las campañas del partido del gobierno, las cuales involucran a Manlio Fabio Beltrones.

En Veracruz, en cambio, no se conoce cuáles fueron las cantidades que recibió el gobernador Javier Duarte y menos su manejo, pues se ha ido más por lo mediático que la efectividad en resultados concretos, y conformarse con medianas recuperaciones en los criterios de oportunidad para que todo quede en silencio y opacidad, porque es un secreto a voces que se manejaron muchos recursos en efectivo para no dejar huella, y obviamente, todo ha sido una complicidad para que no se llegue al fondo de la reclamación popular, que es la corrupción extrema del gobierno de Peña.

Es más grave, sin duda, el saqueo de Veracruz con Duarte –43 mil millones de pesos– que lo que se trianguló en Chihuahua, porque para que el auditor fiscal de la Federación haya presentado una serie de denuncias ante la Procuraduría General de la República, habla de la irresponsabilidad de los secretarios de Hacienda, Videgaray y Meade, quienes permitieron que siguieran fluyendo los recursos para ese gobierno, incuestionablemente con el apoyo presidencial, pues como ya se ha dicho, las finanzas de la nación se manejan en Los Pinos, al igual que la justicia selectiva.

La denuncia de Corral ha cimbrado a la nación y evidencia la complicidad del presidente Peña en todos los saqueos que se han registrado en los gobiernos de los estados, que mediante la amenaza contribuye al fortalecimiento de la corrupción, pues no se vio a los procuradores Murillo Karam, Areley Gómez o Cervantes, abrir las investigaciones respectivas.

Con el nuevo sistema tributario, Hacienda sabe todo y nada se le escapa. Por lo mismo, si un gobernador con dignidad se enfrenta al reto y ha abierto la cloaca, se está en espera de que otros gobernadores, incluyendo Yunes, haga lo propio, salvo que exista acuerdo previo al respecto, pues no hay que desconocer que existe una denuncia o varias de ellas en su contra en la Procuraduría General de la República y el miedo no anda en burro, porque si no han caminado es sin duda porque en este país nada camina que no lo ordene el presidente o el gobernador.

Esta denuncia –que a la mejor iba a iniciarse con Yunes, pues así lo festinó siempre– tiene al presidente desencajado y eso es peligroso, pues aunque solo puede ir a la cárcel por delitos graves del fuero común y traición a la patria, se ha visto al candidato panista Anaya muy resuelto en el tema de la corrupción y existiendo un gobernador panista, como Corral, dispuesto a todo, no es nada remoto que, ante las condiciones actuales que son propicias para tirarle al negro, que ahora sí el gobernador veracruzano levante la voz, más ahora que su hijo está buscando sucederlo.

No hay duda de la conducta de López Obrador en este aspecto, pues la cola para imputarle un delito es demasiado corta –no maneja cuentas, todo es efectivo, dice Meade–, en tanto que en el caso de Anaya, ya se hicieron los primeros escarceos a efecto de callarlo, al ponerlo en entredicho en el periódico El Universal, a quien, por cierto, dice el gobernador Yunes que recibió de Duarte más de 125 millones de pesos para posicionar su imagen, inventario que se debe tener de todos los medios y que por conveniencia se mantiene en sigilo.