Política

Fabricación de un priísta

enero 08, 2018

Desarraigado, ajeno al ambiente y a la concurrencia fabricados para lucimiento y esplendor del candidato, José Antonio Meade aborda a la multitud cuidando de evitar gazapos como en San Luis, donde dijo que se le recuerda por su pobreza. Sin lograrlo si nos atenemos a la idea de la delincuencia a la calle y los ciudadanos a la cárcel.

El olvido sirve para proteger a la persona del recuerdo de eventos traumáticos y es también una forma de lidiar situaciones comprometedoras como la profunda identificación del PRI con la corrupción que desangra al país.

Así, frente a priístas se dijo profundamente dolido por la traición de Javier Duarte que "nos traicionó con la corrupción". No es así, parte importante del dinero desviado por Duarte y la cáfila de cleptómanos de acompañamiento tuvo como destinatario el PRI, para el financiamiento de diversas campañas políticas, que es el mismo caso que Roberto Borge y de César Duarte, gobernadores de Quintana Roo y Chihuahua, respectivamente.

Según el priísta, la sinceridad es la forma que se necesita en estos momentos y por eso dijo que están lastimados y dolidos los priístas por la corrupción de Javier Duarte. Eso difícilmente puede tomarse como un acto o desplante de sinceridad. Es, en todo caso, la expresión de un reclamo quejumbroso que alude a un lastimado prestigio y que, vistas las nuevas leyes, tendrían que demandarle el ex gobernador Duarte la afrenta a la honra priísta.

Meade, candidato priísta en curso intensivo de militancia

–desmemoriado o ignorante– dice que la corrupción no define al PRI ni lo describe. Es discutible, en todo caso no define al PRI únicamente. También define al PAN luego de aquel alto vacío y aquel otro de malignidad compacta.

La historia moderna del país la atraviesa el corporativismo del PNR/PRI, pero nunca como desde hace tres décadas la apropiación del dinero y recursos públicos ha sido tan abrumadora. Gobernantes y tomadores de decisiones han, literalmente, desmantelado la fábrica nacional en todos sus aspectos. Hemos perdido por completo la soberanía alimentaria, la energética y prácticamente todo aspecto del consumo e ingesta nacionales depende de lo que otros países producen y compramos. Hasta la distribución del agua en no pocos municipios.

Dice el candidato del priísmo que se quieren reivindicar con los veracruzanos. ¿Cómo pueden hacerlo si el agravio va mucho más allá de la rapiña sátrapa a la que sometieron al estado? ¿Cómo reivindicarán a los periodistas victimados, a las mujeres asesinadas constantemente, a los miles de muertos y desaparecidos nacionales y centroamericanos que desaparecen en Veracruz?

¿Cómo explicará el candidato su prisa por identificarse con el priísmo del gobierno de Peña Nieto que ha llevado el tema de la corrupción mexicana a ser analizado más de una vez en foros internacionales multilaterales y por organizaciones no gubernamentales también de presencia mundial?