Política

Inconstitucional y regresivo, el despido de magistrados

enero 07, 2018

A ninguna ley se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna", reza tajante el artículo 14 constitucional. Y el artículo 1º de los derechos humanos y sus garantías precisa: "Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, género, edad, las discapacidades". Y, se apunta: "Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos".

Así de tajante es la ley que los diputados y el gobernador Miguel Ángel Yunes no observaron para mandar una reforma que obliga a que los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, por la edad que tienen, se jubilen de manera obligada, cuando no existía esa disposición al asumir

sus cargos.

Dicen que la ignorancia es temeraria y más cuando proviene de quienes presumen ser abogados y conocedores de los ordenamientos jurídicos, para incurrir en esos garrafales errores que tienen, no para mejorar el sistema de impartición de justicia, sino para colocar en esos cargos a cómplices, a políticos amigos, compadres y vasallos, es decir, corromper todo el sistema jurídico, pues si se revisa la currícula de quienes son propuestos y sumisamente aprobados en el congreso, sin ninguna evaluación real, efectiva y concreta , da pena ajena el ridículo de suyo elogiable.

En la Constitución política de Veracruz se preveía el retiro obligado de los magistrados a la edad de 75 años. Sin embargo, la enfermedad de los gobernadores llega a la demencia al enviar leyes y así, Miguel Alemán –el pequeño–, para presumir de su experiencia jurídica, provocó la reforma para que en automático los magistrados solo duraran 10 años, cuando el artículo 116 de la general de la república obligaba una evaluación, lo que llevó a la Suprema Corte a declarar la inconstitucionalidad de ese ordenamiento. Y ahora otro Miguel –pero Yunes Linares–, envía la reforma que ya con los nuevos parámetros jurídicos lo va a llevar al ridículo, porque no va a prosperar su pretensión de incrustar a sus compinches en el Tribunal Superior de Justica y sólo lo podrá lograr, si alcanza a amenazar a todos para que se vayan voluntariamente.

No hay edad para servir al país y es criminal discriminar porque se llegó a viejo, cuando debería de premiarse la experiencia. Pero en fin, esto queda para la reflexión y para que los tribunales federales tengan más trabajo.

limacobos@hotmail.com / Twitter :@limacobos1