Política

Expediente 2018

enero 05, 2018

"El país de un solo hombre"

Igual que en la cultura priista, se vive en Veracruz "el país de un solo hombre". Todo el poder del mundo, concentrado en un político. Miguel Ángel Yunes Linares, el jefe máximo de la revolución azul. Intenso y absorbente, tal cual ejerce el poder. Los siguientes son algunos de los hechos y acciones que caracterizan su estilo personal de ejercer el poder y gobernar.

Uno. El nepotismo. Su hijo Fernando es presidente municipal de Veracruz. Su hijo Miguel Ángel, "la única carta fuerte" del PAN con la candidatura a la silla embrujada del palacio de Xalapa.

Dos. La señora Leticia Márquez lo ha precisado en frase lacónica. Seré la madre de dos gobernadores, dijo. Recuerda, por ejemplo, y como mera referencia, a la madre de Anastacio Somoza, el dictador de Nicaragua, derrocado por los sandinistas. Entonces, el hijo avisó a su madre, quien estaba en Estados Unidos de compras, que por ningún concepto regresara al país, pues había sido derrocado. Y la mamá reviró con la siguiente pregunta. "¿Pues no… Nicaragua es nuestra?".

Dos. El alcalde Fernando Yunes Márquez tomó posesión en el castillo de San Juan de Ulúa. El INAH otorgó el permiso. Que por los 500 años de la fundación del sifilítico Hernán Cortés. Casi casi, Maximiliano de Habsburgo viviendo en el castillo de Chapultepec. Además, Ulúa fue la cárcel privada de Porfirio Díaz, allí donde encarcelara a Benito Juárez y Melchor Ocampo. Allí donde llegaron los cadáveres de los obreros de la masacre porfirista en Río Blanco y los tiraron al mar. Allí donde Javier Duarte rindiera el tercer informe de gobierno y entre otras cositas, se deslindara de Fidel Herrera Beltrán.

"ESTE PAÍS SE INCENDIA O APACIGUA"

Tres. "El país de un solo hombre" que es Veracruz también se expresa en el anuncio de encarcelar a Karime Macías. "Iré por ella", dijo Yunes. Primera vez en la historia nacional en que un gobernador declara la guerra a la esposa de un jefe del Poder Ejecutivo. Y más, cuando ya tiene en el cárcel a Duarte y ha tenido a doce más. No es venganza, ha advertido, es justicia. El saqueo, ya se sabe, fue inmenso. Brutal. Descarnado.

Cuatro. La LXIV Legislatura validó la ley Duarte de la reelección y que los diputados pueden aplicar por tres periodos consecutivos más para ejercer el poder durante doce años ininterrumpidos. Ahora, los diputados panistas esperan "las últimas palabras", las palabras de Yunes para ver si está de acuerdo con que ellos se reelijan. "A una voz de usted, decía Alfredo Vladimir Bonfil a Luis Echeverría, este país se incendia o se apacigua".

UN MUNDO A SUS PIES

Cinco. Encumbrado, gobierna a tono con sus genes y vísceras, conducta, temperamento, carácter, que siempre ha sido. "Cimbraré a México", cacareó. "Tengo el expediente negro de AMLO". "Hice llorar a Moisés Mansur Cisneyros cuando le dije que encarcelaría a su esposa", reveló.

Seis. Su primogénito se registró como precandidato al trono imperial y faraónico. Voy, dijo, por el PAN. Y el PRD. Y el Movimiento Ciudadano. El MC de Dante Delgado Rannauro, el ex gobernador preso en el penal de Pacho Viejo por órdenes, ha dicho, de Ernesto Zedillo.

Siete. La Universidad Veracruzana, con su rectora, está a sus pies. En el último tramo del duartazgo, la doctora Sara Ladrón se fue con todo a la yugular del político preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México. Resistencia pacífica le llamó. Revolución silenciosa, dirían. Ahora, la risa, el apapacho, el silencio, el limbo, no obstante que ni un centavo ha pagado de la deuda de más de 2,500 millones de pesos.

Ocho. El ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, a sus órdenes, señores. En el sexenio anterior, el titular, Lorenzo Antonio Portilla Vázquez, dócil a Javier Duarte. Nunca, jamás, develó los trastupijes. Ahora, dócil a Yunes. "Muerto el rey, viva el rey". Y el titular del ORFIS, reinventado como el paladín de la justicia.

CACIQUES, A SUS ÓRDENES

Nueve. A todos, y a más, continuará sometiendo. Simbólico, indicativo y significativo: algunos de los caciques, señores bragados, señores de horca y cuchillo, a sus plantas. Entre ellos, Marcelo Montiel Montiel y Marcos Theurel Cotero, de Coatzacoalcos. Regina Vázquez, de Acayucan. Marina Garay Y Vicente Benítez, de Los Tuxtlas. Mario Zepahua, de Zongolica, Basilio Picazo, de Papantla. Ricardo García Guzmán, de Pánuco. Todos, ex priistas. Todos, beneficiados en el duartazgo. Y en el fidelato.

Diez. Las elites rojas, con bajo perfil. Temerosas de amanecer en el penal de Pacho Viejo. En el limbo. Paralizadas en su operación electoral de cara al primero de julio, en que se jugará la gubernatura.

Once. Nada expresa con tensión dramática "el país de un solo hombre" como las lágrimas que Juan Antonio Nemi Dib, ex secretario de Salud, ex secretario particular de Duarte y ex director del DIF con Karime Macías, desparramara en su viaje de Atlixco, Puebla, donde fue detenido, al penal de Pacho Viejo.

Un día, Ernest Hemingway, de unos 55 años, se le declaró a una chica de veinte años, quien lo rechazara. Hemingway se puso a llorar. Luego, reconfortado le pidió un favor. "Nunca cuentes que viste llorar a Ernest Hemingway".

EL FUJIGOLPE EN PERÚ

Doce. La mayoría de los medios, tanto magnates periodísticos como columnistas, esperando el famoso y jugoso convenio mensual que Duarte favoreciera con más de trece mil millones de pesos en el sexenio según documentó el vocero yunista, Elías Assad Danini, en la primera comparecencia en el Congreso.

Trece. Topacio es la primera política, dirigente de una colonia proletaria de Xalapa, que protestara en las calles. Bloqueó la circulación. Exigió prebendas. Simple y llanamente, Yunes la encarceló. Un año pasará en la cárcel. El mensaje estaba enviado. El puño, gobernando.

Catorce. "El país de un solo hombre" se mide así: a unos políticos acusados de pillos y ladrones tiene encarcelados. A otros, igual que en el relato bíblico con Yahvé, ha perdonado, como por ejemplo, Érick Lagos, Jorge Carvallo Delfín, Adolfo Mota Hernández y Vicente Benítez (con la Sheridad de por medio). Y a otros, sigue persiguiendo, como a Tarek Abdalá y Alberto Silva Ramos. Quizá, digamos, reproduciría la sabiduría de Benito Juárez: "Para los amigos, justicia y gracia. Y para los otros, justicia a secas". Dios perdona y absuelve, pero también, condena.

Quince. La fuerza del apellido Yunes se impone. Miguel Ángel fue el primer Yunes en llegar a la gubernatura. El primer Yunes, proyectado como la dinastía Kennedy del Golfo de México. Casi casi como los Fujimori en Perú, donde los hijos pelean con frenesí por el poder. Incluso, hasta la madre con su utopía faraónica de ser candidata presidencial. En Perú, crearon ya el concepto político, "Fujigolpe", para adueñarse del poder. En Veracruz, su equivalente sería el "Yunigolpe".

A tono con el sistema político, Yunes concentra todo el poder del mundo. Jefe del Poder Ejecutivo. Jefe de los poderes Legislativo y Judicial. Jefe de las finanzas. Jefe de las corporaciones policiacas. Jefe del sistema carcelario. Jefe nato del partido en el poder. Jefe del destino común. Dueño del día y de las noches. "El país de un solo hombre" intituló el historiador Enrique González Pedrero sus dos tomos sobre Antonio López de Santa Anna.

De ñapa, ha anunciado una denuncia penal por daño moral en contra del periódico "El Universal", por la nota publicada de su reloj de seis millones de pesos y que vale, dijo, veinte veces menos y que compró con su dinerito como un regalo por su cumpleaños 65.

Lo decía Amado Nervo: a ningún político ha de tocarse "ni con el pétalo de una rosa".