Política

Criminal salario mínimo, delincuencia a la alza

noviembre 23, 2017

Con un salario mínimo de 88.36 pesos diarios ninguna familia puede vivir, ¡vaya!, ni siquiera un pordiosero, con perdón de ellos, de ahí que sea ofensivo que se diga que hay una recuperación del 20 por ciento –que no entendemos de que se trata–, pero lo cierto es que, es una miseria, en un país de miserables que, nos espanta la delincuencia desgarrante , pero que ello es razón y causa esencial de la mala distribución de la riqueza.

"No se hagan bolas", decía alguien que contribuyó potencialmente a crear la crisis de agonía que vive el país y que, en puridad no tiene para cuándo terminar y por donde salir, cuando no sea que los pobres sigan siendo mayoría y que, una minoría insaciable continúe acumulando riqueza que no se repartirá nunca, más cuando existe la simbiosis entre un estado corruptor y esa minoría corruptora, insaciable, que cada día acumula más, y más riqueza.

De ninguna manera puede decirse que el presidente haga bullyng con el salario mínimo ,cuando ante la presencia de lo más alto de la oligarquía nacional, lo presume con ese alarde digno de mejor causa , pues como tampoco tiene que desdeñarse al anunciar, en fecha histórica el nombramiento de un secretario de la contraloría para que investigara que jamás había incurrido en tráfico de influencias, –a propósito de la compra de su esposa de la "casa Blanca"– y como fue, quedó exonerado de toda responsabilidad y el investigador hoy despacha en Bansefi, institución bancaria de la nación.

No se especula cuando se afirma y menos sorprende cuando a gritos se oyen las voces que califican a nuestro país, como uno de los más corruptos e impunes del mundo y, que tiene el salario mínimo más bajo de todo Latinoamericana, de ahí que ante la escasez de alimentos por no poder adquirirlo una familia, la delincuencia y la criminalidad, irá en ascenso, donde no habrá seguridad para nadie.

De ninguna manera se puede entender como casual el aumento a la criminalidad , si ello es resultado de la ineficiencia de un gobierno que se ha empoderado en la corrupción y ésta sirve de ejemplo para la delincuencia que, al observar la impunidad en el Estado, escoge el camino fácil de la delincuencia al acreditarse que no hay consecuencias de ningún género en ninguno de los órdenes de gobierno , federal, estatal o municipal que se endeuda sin responsabilidad y que hace de la opacidad su mejor arma.

En tanto no se luche en serio por sacar de la miseria y la pobreza a más de cincuenta millones de mexicanos –más los que nos envié Trump– y se acredite que los recursos nacionales se manejan con pulcritud, la delincuencia o criminalidad o como se le denomine, irá en ascenso, de esto se está seguro y los acontecimientos no nos desmienten.

Por ello, insistir y persistir para que se expida una ley de seguridad interior que sirva para que se continúe acribillando a quienes se sospeche de delincuentes, solo hará que en el país se incrementen los panteones y que la impunidad reine y se enseñoree con mayor elocuencia con fiscales a modo y policías y ejército que solo acribillen y no esclarecen ningún delito, violando los principios de debido proceso ,presunción de inocencia y legalidad de las detenciones, en fin, la ley de la selva que ejerce un "Estado democrático y de derecho" ■