Política

El tango… esa pasión

noviembre 14, 2017

"De leer, uno de los mayores placeres es conectar"

Luis Miguel Aguilar, La democracia de los muertos.

Durante cuatro de los cinco lunes de octubre de 1965, Jorge Luis Borges dictó sendas conferencias sobre la que probablemente fue una de sus pasiones más duraderas: el tango.

Para iniciar las conferencias, el lunes 4 de octubre de aquel año Borges partió de dos digresiones. La primera la expresó de modo general, señalando que su deseo era sostener más una serie de cuatro charlas con su audiencia antes que impartir conferencias en el sentido mayestático del término ante el público reunido en el departamento 1 del primer piso de la calle General Hornos número 82. La segunda digresión, y que en realidad era la primera según el propio dicho del poeta, se refería al orden de los temas: "… yo dicté, apresuradamente, apresuradamente, por teléfono, el orden de los temas de estas conferencias, y luego, repensándolo, he creído más natural modificar ese orden". Ese orden modificado conforma la secuencia, vale decir el índice, del libro El tango: cuatro conferencias que editado por Lumen (2016) reúne las cuatro disertaciones del poeta de Palermo sobre: Los orígenes del tango; De compadritos y guapos; Evolución y expansión y El alma argentina tal y como el cuidadoso trabajo de Martín Hadis fijó como si de una curaduría de la memoria oral de Borges se tratara.

En tanto que pasión duradera, en las cinco letras que dan vida a la palabra tango Borges cifraba un universo poliédrico, un aleph vivencial y un laberinto de espejos en el que se reflejaban para reproducirse sobre impensados territorios los elementos del universo que para abreviar Borges llamaba tango.

La mujer, el gaucho, el compadrito, la casa de mala nota, el aljibe y la parra; el caudillo local, el sur, la noche, el piano, la flauta y el violín y la guitarra; y entreverados con éstos el llanto del esclavo y el desplazado como elementos que en sede de concomitancia o por separado permitían a Borges encontrar felices cuanto ilustrativas coincidencias que aluden lo mismo a Séneca que a Berkeley y a impensadas ciudades europeas; a Carriego, Lugones, Juan Moreira o Nicolás Paredes o Bioy, Sábato o las estrofas del Martín Fierro.

Si bien las conferencias sobre el tango son, cada una, un viaje erudito por lo que Borges pretendía fueran conversaciones, no menos cierto es que no hay exceso ni pedantería en llamarlas conferencias incluso si al final de la tercera y la cuarta jornada de aquellos lunes memorables coexisten Borges, un recitador y las interpretaciones al piano del maestro García.

Las cuatro conferencias que Lumen ha editado permiten conocer o reconocer a un Borges no sólo erudito sino un apasionado del tango que lo mismo transgrede que desacraliza mitos; el hombre de voz parsimoniosa que compartió entonces con la audiencia y hoy con los lectores el hondo secreto del corazón del sur que en el contexto de lo planteado por Borges en sus conferencias es el barrio de paredes recelosas que todavía guarda "un puñal y una guitarra". Por si fuera poco el correlato de las conferencias que integran este libro no disgustaría a Borges: "un gallego" (Manuel Román Rivas) "graba a un argentino; el gallego le entrega la grabación a un vasco" (Bernardo Atxaga) "y el vasco se la vuelve a entregar a otro gallego" (César Antonio Molina) "para que, al fin, el documento de un argentino, uno de los grandes maestros de la literatura de todos los siglos, vea la luz".

El andamiaje de El Tango: cuatro conferencias en la forma en que hoy circula se debe a la erudición y la paciencia de Martín Hadis, quien a lo largo de 129 notas a pie de página establece la señalización necesaria para disfrutar de las conferencias que durante aquellos cuatro lunes de octubre de 1965 Borges dictó. Penetremos con Borges en el secreto corazón del sur y reconozcamos junto al poeta ese "... recuerdo imposible de haber muerto/peleando, en una esquina del suburbio". El tango… esa pasión. (Jorge Luis Borges, El tango: cuatro conferencias, Lumen, Buenos Aires-Ciudad de México, 2016-2017, 151 pp.).