Sociedad y Justicia

Intenta ciudadano panadero difundir el esperanto mediante clases en Córdoba

noviembre 12, 2017

Córdoba, Ver.- Esperanto es el nombre de un idioma artificial creado hace 130 años (1887) con el único fin de unir naciones, dando a la humanidad una herramienta que funcione como puente para la comunicación entre los distintos pueblos, sin embargo, el paso de los años la ha desvanecido, señaló Iván González Martínez, maestro de dicha lengua en Córdoba.

Esta lengua que fue creada por el oftalmólogo Lázaro Luis Zamenhof, es neutral, es decir, no pertenecía a gestada con una gramática sencilla para poder servir como un auxiliar de la comunicación relacionada también con la ética.

Explicó que esta lengua fue organizada en 1887, tuvo sus "años dorados" en la década de los 20 al grado de convertirse en una lengua internacional de la sociedad de naciones, sin embargo, no se logró debido al impedimento de Francia, que buscaba que fuera su idioma el dominante. Una vez fallecido su creador, comienza la caída del esperanto, pues lejos de cumplir con su objetivo de unión, comenzó a ser perseguida, tanto por los Nazis, así como por la Unión Soviética, los primeros la consideraban una lengua judía y los segundos como una forma de espionaje.

Estos fueron sus principales factores en contra, pese a ello, ha resistido y sobrevivido a lo largo de estos años, señaló el entrevistado, quien, con base en sus estudios, dijo tener conocimiento de que la primera colonia esperantista de México llegó a Ciudad Mendoza, traída por los obreros de Río Blanco.

El segundo "aire" de esta lengua se da en la época de los 90 con el surgimiento del internet, señala el entrevistado, quien explicó que mediante las redes se comienzan a formar de nuevo comunidades esperantistas, se considera que durante ese periodo se alcanzaron los dos millones de hablantes, aunque actualmente fácilmente se podría presumir que la cifra está duplicada.

González Martínez señaló que existen comunidades importantes en Polonia, Holanda, Sudáfrica y Brasil, mientras que en México se sabe de sólo una comunidad esperantista, y podría haber más, pero de manera diluida en provincia.

Si bien su profesión es panadero, ha aprendido esta lengua mediante el internet, es decir de manera autodidacta, ahora su objetivo es extenderla a más personas, pues por el momento, se desconoce si en la ciudad de los 30 caballeros haya más personas que hablen este lenguaje. Bajo este objetivo, imparte clases de manera gratuita una hora al día en la biblioteca ubicada en la parroquia de San José, aunque aún es tímido el número de personas que se acercan a aprender este lenguaje reconocido por la Unesco, posiblemente por la falta de interés y la falta de conocimiento sobre la historia de esta lengua.