Política

Crece rencor de pueblos originarios al Estado por vejaciones y abandono

noviembre 10, 2017

Orizaba, Ver.- Los indígenas del estado y del país viven una de las encrucijadas más difíciles de la historia reciente del país, por un lado el gobierno mexicano permite a empresarios, especialmente mineros e hidroeléctricos, los despojen de sus terrenos incluso a costa de sus vidas; y por otro, la delincuencia organizada igual los acosa y también les roba las pocas pertenencias que aún les quedan.

Pedro Sánchez integrante de la organización indígena náhuatl "El Camino de Nuestra Historia" de Astacinga en la sierra de Zongolica, hace un análisis de las condiciones en las que viven los pueblos y comunidades indígenas, "no sólo en Veracruz, sino en el país e incluso Latinoamérica".

En el caso concreto del estado hace referencia a las condiciones en las que están los pueblos originarios de la sierra de Zongolica, ahí, dice, "estamos olvidados, humillados y ofendidos de una forma genocida y los causantes de estas condiciones son una élite del poder que se adueñó de todos nuestros recursos naturales y económicos. Ellos, los grupos del poder, nos han quitado la vida, nos han matado, nos están desapareciendo".

Pero esas condiciones son apenas una de los tantos sometimientos en los que se encuentran las zonas indígenas y aunque no es novedad, sí son situaciones que incluso se heredan de generación en generación, "tenemos más de 500 años en las mismas condiciones y no hemos avanzado en nada".

Una de las mejores muestras del sometimiento indígena, según su perspectiva, "lo vemos en las desapariciones en la zona indígena y aunque son diferentes a las que en estos momentos se viven en las regiones urbanas, igual son lastimosas porque lo que vivimos en esas regiones son persecuciones por apoderarse de nuestras tierras, nos despojan de lo que nos pertenece. Ha habido homicidios de indígenas que por el sólo hecho de serlo no son importantes para la sociedad, pero para nosotros sí lo son. Tenemos el caso de Ernestina Ascencio, una indígena que fue violada y asesinada por elementos del Ejército Nacional, y nunca se hizo justicia".

Estos hechos y otros más han creado un sentimiento de rencor creciente en la sociedad indígena hacia el Estado mexicano, "en las zonas indígenas, ya estamos hartos, cansados, por todos los agravios que hemos tenido, por todos los dolores a los que nos han sometido. Estos sometimientos se dan en todo el territorio nacional, no es exclusivo de la sierra de Zongolica, lo mismo pasa en el país y en el mundo".

Por si algo faltara a estas condiciones, en las regiones indígenas igual deben lidiar con los hechos delictivos así como la presencia, creciente, de grupos de delincuentes que poco a poco se apoderan de esas regiones aunque acusan que la delincuencia es propiciada por el mismo Estado mexicano.

"La delincuencia organizada es parte del gobierno, ellos son el narcogobierno, son los narcopolíticos que tratan de someter al pueblo por medio de la violencia y el asistencialismo. El Estado controla el pueblo mediante programas como Prospera, para el gobierno es una herramienta con la cual contiene las humillaciones que tenemos las comunidades indígenas", según señala.