Política

La Faena

noviembre 05, 2017

El anuncio del presidente Peña Nieto, del descubrimiento de un nuevo yacimiento petrolífero en la zona de Cosamaloapan, sería el inicio del gradual proceso de toma de control de la Federación de la peligrosa situación de inseguridad que vive el estado de Veracruz ante la manifiesta incompetencia del gobierno de Yunes Linares para contener la ola de asesinatos, secuestros y robos que el monarca pretende combatir adquiriendo cámaras de vigilancia… Sin atender estructuralmente el problema simplemente porque no tiene la menor idea de qué hacer ante el monstruoso desarrollo de la delincuencia en los últimos años, lo que sería en su momento el lado "fuerte", por una supuesta experiencia adquirida en el gobierno de Vicente Fox dentro del sistema nacional de seguridad, se convirtió en el talón de Aquiles del emperador y además puso en evidencia que una cosa es espiar, amedrentar y coaccionar a quienes se identifica como adversarios, y otra actuar eficazmente; de manera lamentable, los resultados están a la vista aunque se nieguen y se diga que son "mentiras" o noticias falsas… Aparejado con el anuncio presidencial de la instalación en Coatzacoalcos de la ZEE y que eventualmente atraerá multimillonarias inversiones nacionales y del exterior, la implantación de condiciones de seguridad pública y tranquilidad social es un asunto que tiene al gobierno federal preocupado ante el oscuro panorama que se acentúo en lo que va de la administración de la alternancia, porque ¿qué inversionista local o extranjero vendrá a arriesgar patrimonio y vida a una región que se ha convertido en un infierno, en la que el éxodo de familias y profesionistas es cosa cotidiana y amenaza extenderse de la misma manera en que convirtió a Ciudad Juárez en prácticamente una ciudad fantasma?.. El fenómeno de la pulverización del aparato de seguridad, la incompetencia gubernamental y la aparición de zonas fuera de control institucional es una pasmosa realidad que a estas alturas de la actual administración pública no puede ser atribuida ya al duartismo, toda vez que casi todos sus principales cabecillas se encuentran en la cárcel –incluyendo al ex secretario de Seguridad Pública– o en otros casos, en oscura negociación con Miguel Ángel I para ofrecer información, devolución de recursos y operación electoral para llevar a Miguel Ángel II al poder a cambio de su libertad e impunidad; ya el propio senador tricolor Héctor Yunes Landa ha denunciado a estos priístas y pevemistas embozados de azul… La inseguridad pública y los asesinatos de mujeres, niños, taxistas, médicos, y ciudadanos no es producto únicamente de la falla estructural del sistema que representa la actividad de la delincuencia organizada; tiene su parte principal en la constitución de un aparato estatal de seguridad soportado en el ex director de Tránsito Municipal de Boca del Río y en un fiscal general impresentable cuya ineptitud se revela en aquella memorable imagen suya, arrodillado, haciéndole una "selfie" al Emperador… De hecho, alrededor de dichos puntales orbita la filosofía obligatoria del yunismo azul en la que cualquier categoría que no se vincule con la forma de pensamiento y observancia de su realidad, "atenta" contra el bienestar y progreso de los veracruzanos ; por ello, quienes hablan mal de su gobierno hablan mal de Veracruz pero aún peor, lo hacen diciendo mentiras… Esa forma de procesar la realidad del emperador Miguel Ángel I es lo que lo convierte en un peligro ideológico que además supone le justifica social y legalmente cualquiera de sus actos de gobierno –por mencionar un sólo ejemplo, desconocer de facto la deuda institucional con proveedores–, por más atrabiliarias o represivas que sean porque argumenta todas sus acciones, cualesquiera que sean son en beneficio de ¡Veracruz¡ … Y eso es peligroso para las instituciones y los derechos ciudadanos, porque en ese leitmotiv yunesco de la política todo lo que haga es correcto y moralmente justificable; inclusive el hecho de colocar a Miguel Ángel II como candidato a gobernador… Con todo, Winckler Ortiz fue acaso el peor de los errores del monarca y que a estas alturas se encuentra prácticamente agotado y sin capacidad de interlocución con la sociedad porque si se insiste en instaurar la monarquía boqueña, en la ineficiencia y en las mentiras del abogado de la familia los adversarios de Miguel Ángel I tendrán un buen tema de campaña… En puerta, aquella época en la que el hoy monarca era el operador del garrote en la administración de Patricio Chirinos en contra de activistas, adversarios y periodistas, a quienes persiguió incansablemente hasta, al igual que Duarte, lograr que algunos se vieran forzados a salir del estado ante el clima de acoso y hostigamiento. Aunque su más profundo yo interno le diga que es tiempo de actuar de aquella misma manera, la sociedad es otra y existen los mecanismos sociales nacionales y extranjeros para limitar las tentaciones fascistas de los que gobiernan el estado.