Política

Expediente 2017

octubre 07, 2017

Un millennial al poder

Un millennial está en precampaña por la gubernatura de Veracruz. Y con todo. Incluso, rompiendo la regla electoral. "No voy a parar" ha dicho ahora cuando los enemigos y adversarios se le fueron en contra por andar de pueblo en pueblo cacareando su "Municipio exitoso" que ha tenido en Boca del Río en un par de ocasiones.

Miguel Ángel Yunes Márquez. El primogénito del góber azul. Y desde hace ratito, todo mundo, hasta los niños de pecho, lo saben... Y de ganar la candidatura, como ya la tiene "amarrada", y ganar en las urnas, como la mitad de la población y la otra mitad teme, está segura, entonces, que si en 1929 Plutarco Elías Calles nombrara gobernador de Nuevo León a uno de sus hijos, 79 años después la historia se repetirá.

Claro, en Oaxaca, un priísta, José Murat Casab, tiene a su hijo Alejandro de jefe del trono imperial y faraónico. Pero Murat dejó pasar 12 años (de Ulises Ruiz a Gabino Cué) para entronizar al hijo. Desde luego, así fue porque el hijo apenas era un adolescente.

En el caso, será el parteaguas del sistema político. El padre heredando al hijo, igual que en el relato bíblico, cuando el padre dejaba la estafeta al hijo mayor, aunque fuera un niño de diez años... Aquí, sin embargo, más intenso, porque el proyecto político familiar implica que hacia el año 2024, el otro hijo, Fernando, alcalde electo de Veracruz, senador de la república en funciones, sería el candidato del PAN a la silla embrujada del palacio principal de gobierno de Xalapa.

Yunes Márquez ha contestado a los adversarios. No hago precampaña los sábados y domingos. Simple y llanamente, "hago lo que quiero el fin de semana como cualquier ciudadano".... Y aun cuando lo niega, los hechos, tan subversivos como son, indican que, en efecto, se posiciona más en el carril panista y perredista, y de paso, en la población electoral.

Es un joven millennial que está rompiendo, mejor dicho, ha roto el molde político. Y si le incomoda a la oposición, allá ellos, porque el primogénito sigue para adelante... Nadie entonces, el año entrante, podrá llamarse sorprendido... Y más, cuando las élites del PAN y PRD se han disciplinado y sumado, y que en todo caso, tendrían derecho a ser quisquillosas.

Ya lo saben, pues, en el carril priísta todavía están durmiendo en sus laureles, y Morena, el partido de AMLO, ya tiene candidato a gobernador en Cuitláhuac García... Lo dice el chamán del pueblo: "Palo dado ni Dios lo quita"... También lo decía el poeta español, León Felipe: "Se hace camino al andar"...

"Me critican por envidia"

Dos veces, Miguel Ángel junior ha despachado como presidente municipal.

Indicativo: de un pueblito de pescadores que era Boca del Río, tiempo del ex cacique Ramón Ferrari Pardiño, él mismito que en 1997 formara parte de un complot en contra de Yunes Linares, el junior lo ha mudado en la capital de la política jarocha, a tal grado que las élites partidistas les llaman la dinastía Kennedy del Golfo de México.

Así, ha replicado su "Municipio exitoso" entre los alcaldes electos del PAN y PRD, aun cuando, oh jiribilla, oh estrategia electoral, suele invitar a los ediles del resto de los partidos, pues el arquetipo Boca del Río se está reproduciendo con sus acciones en el gobierno azul de su padre; y hacia el próximo sexenio, y de ganar, tal cual será.

Ha estado en Pánuco, la tierra del priísta y panista camaleónico, cacique huasteco, Ricardo García Guzmán; y en Tuxpan, la tierra de Manuel Muñoz Gánem, poderoso, poderosísimo jefe de la Oficina del Gobernador, súper ministro sin cartera, y a quien los hijos de Yunes Linares llaman "tío", igual, digamos, que al secretario de Educación, Enrique Pérez Rodríguez, y en cuya tierra, San Andrés Tuxtla, sería otra parada del primogénito.

"Me critican… por envidia" dice el alcalde boqueño, pero igual que el padre, igual de bragado, igual de fajador, igual de peleador callejero (quizá más, dicen quienes lo conocen), sigue empujando la carreta.

La pelea electoral más importante de su vida lo espera el año entrante.

Y "París bien vale una misa".

Pelea estelar de Yunes

El primogénito dice que le faltan tres meses para terminar el mandato.

Y más meses para la nominación del candidato partidista a la gubernatura.

Y por eso mismo, en reuniones de la amistad y la civilidad platica sobre su "Municipio exitoso".

Cierto.

Sólo que una candidatura a la jefatura de un Poder Ejecutivo estatal nunca se construye de un día para otro ni tampoco de un año para otro.

Y más cuando la disputa es tan reñida.

Si estuviéramos, por ejemplo, en más de la mitad de las décadas del siglo pasado cuando el PRI fue invencible y se despachaba con la cuchara grande y ningún candidato opositor existía, entonces ni hablar.

Pero ahora, el guisado electoral se cocina con demasiado, excesivo tiempo, aun cuando y en todo caso, queda el caso de Yunes padre, quien en tres ocasiones buscara la gubernatura y en las tres fallara y sólo se redimió a sí mismo en la cuarta, reproduciendo, digamos, la ruta histórica de Luiz Inácio Lula da Silva y François Mitterrand, quienes lograron la presidencia en Brasil y Francia hasta la cuarta búsqueda.

Les guste o disguste a las demás élites partidistas y a los otros precandidatos, Yunes Márquez sigue moviéndose y nadie puede llamarse sorprendido.

Desde hace ratito, la moneda está en el aire girando y significa la pelea estelar de Yunes Linares en toda su vida.