Municipios

La alerta de género en Veracruz padece un "secuestro institucional", dice investigador

agosto 18, 2017

La alerta de violencia de género padece un "secuestro institucional" que la vuelve un mecanismo lento y complejo para frenar la impunidad y aumento de feminicidios, aunque ha servido porque las autoridades reconocen que existe el problema, señaló el investigador y profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Nelson Arteaga Botello.

Entrevistado después de su participación en el seminario "Violencia, corrupción institucional e impunidad en México", organizado por el Instituto de Investigaciones Históricas (IIH-S) de la UV y el Colegio de México (Colmex), el académico que es parte del grupo de trabajo de la alerta de violencia de género en Morelos y el Estado de México, señaló que hacerse una declaratoria de alerta no necesariamente representa una solución para disminuir los crímenes contra mujeres, pero sirve para reconocer que el problema existe y se pone el tema en la opinión pública.

La alerta funciona bien hasta que el grupo académico emite las recomendaciones y llega al gobierno estatal, "ahí entra en un bache, ahí se quiebra, hay un proceso que es en donde se va haciendo pausada y no se concretan acciones".

Asimismo, consideró que el aumento de violencia contra mujeres en Veracruz es parte de un panorama nacional, por lo que es urgente hacer una reestructuración de la alerta a partir de las experiencias en otros estados para darle otra configuración y otro sentido.

También dijo que hay diferentes interpretaciones a un hecho violento, la sociedad ve diferente los hechos violentos, no es lo mismo el feminicidio de una mujer en condiciones de pobreza que con mujeres de clase media alta: hay víctimas que resultan más importantes para la opinión pública que otras, parece que cuando llega a un sector se vuelve un hecho significativo.

"Si las mujeres asesinadas son pobres, marginadas, se piensa ‘así son las cosas allá’, pero las cosas en la clase media no son así, acá somos gente racional, no hay carencias, nuestras relaciones pasan por otro tipo de medios".

Y el trato asimétrico de las muertes y atención de acuerdo a sectores sociales tiene como consecuencia la impunidad, pero las diferentes interpretaciones no abonan a ocultar las cifras de los feminicidios.