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La delincuencia proliferó en Jilotepec con el cierre del ingenio; "estamos encerrados en nuestro propio pueblo"

agosto 08, 2017

Jilotepec, Ver.- Encerrados en su propio pueblo, es así como se sienten las familias de esta comunidad, al evitar salir a las calles para protegerse de los amantes de lo ajeno, que empezaron por robarles una pala, luego un tanque de gas y ahora hasta robos a negocios, las iglesias, casas y secuestros.

Jilotepec es un municipio localizado a 40 minutos de la capital del estado, y en el pueblo de La Concha el trabajo se terminó cuando el ingenio La Concepción fue cerrado en 2008, y a partir de ahí un promedio de 600 obreros se quedaron sin empleo, además de los campesinos que tenían un ingreso por sembrar, limpiar, cosechar los terrenos con caña.

"Mucha gente de aquí de La Concha, jovencitos junto con los papás pues se han vuelto delincuentes. Empezaron a robar en el ingenio y nadie los paró, siguieron robando las casas, saquearon las iglesias, las escuelas, han hecho un desastre y nadie que les paré el alto. Porque ellos mismos dicen que nadie les para el alto, porque la misma gente de La Concha les tiene miedo" dijo una de las mujeres con gesto molesto por lo que ahora padecen.

La gente dice desconocer que disparó la inseguridad lo atribuyen a la falta de policías, pero también reconocen que los delincuentes tienen "contactos" o saben quiénes son las familias con recursos económicos a los que pueden robarles.

"Quienes roban, quienes secuestran son gente que sabe cómo está el pueblo, que sabe quiénes tienen dinero, que sabe que en la secundaria hay aparatos para robar, ¿de dónde más va a salir la información de la gente que tiene dinero para pagar un secuestro? ¿Quién más sabe que en las escuelas hay aparatos de sonido o en las iglesias? Queremos pensar que es la misma gente de aquí", expresaron.

La tranquilidad del pueblo, de la que antes presumían se las robaron también, porque ahora ni siquiera son libres las madres de familia de mandar a sus hijos o hijas por el mandado a la tienda, a comprar el pollo con la mujer que lo vende en la siguiente esquina, ante el temor de que pudieran llevarse a su ser querido.

"Estamos encerrados en nuestro propio pueblo, no podemos salir, sino, nos asaltan en la carretera, en las tiendas, la policía viene y nada más se pasea. Exigimos justicia, y si no hacen nada actuamos por nuestra cuenta, porque les roban a los comercios, a los que vienen a dejar el pollo también les roban. No es justo que estemos encerrados en nuestro propio pueblo, le hablamos a la patrulla y no viene. Son las nueve de la noche y esto se acaba, no hay ni un alma en la calle, nadie sale", expresó una madre de familia.

Este miedo por convertirse en una víctima más ocasionó que los vecinos se organizaran en guardias comunitarias para poder salir a las calles por las noches armados con palos, cuchillos, picos y dispuestos a dar una lección que no olvidará el delincuente, refieren.

Son las comunidades de San Isidro, La Concha y San Martín en dónde más se han suscitado los asaltos a mano armada, así también los secuestros; por ello han decidido defenderse por "propia mano" para cuidarse unos a otros. "Vecino cuida vecino, pueblo cuida pueblo", dijo la mujer con una edad superior a los 40 años y que toda su vida la ha pasado en La Concha.

Otra mujer se suma a la queja por la inseguridad para decir que el pasado fin de semana saquearon la secundaria del pueblo y en la comunidad La Reforma asaltaron un local donde rentan computadoras e Internet, en donde golpearon a la empleada y la gente molesta salió de sus casas con cuchillos para buscar a los presuntos delincuentes.

"La golpearon a la muchacha, tuvimos que levantarnos en armas, porque si nadie nos cuida, pues vecino cuida vecino, pueblo cuida pueblo, y es una inseguridad que se le fue de control a las autoridades. Que vean cómo vamos a proceder, porque si linchamos a uno, no creo que encierren a todo el pueblo o si hacemos algo contra un delincuente, no creo que nos encierren a todos. No nos queda de otra más que golpear a los que nos hacen daño" expuso la mujer con 60 años de edad.

Se quejaron porque los policías detienen a los delincuentes, pero posterior alcanzan la libertad cuando los jueces los dejan en libertad, debido a que no se reunieron las pruebas suficientes para castigarlos.

"Agarraron uno que se robó unas vacas y a los días que lo sueltan porque no hubo pruebas, pues qué quieren, ¿videos? Quieren que les demos videos de cómo roban para no soltarlos y son los mismos los que siguen dañando. Los vamos a agarrar y haremos justicia por nuestra propia mano. Porque mandan una patrulla, y discúlpenme por lo que diré pero son policías de peso completo. Sólo son dos, qué nos pueden defender, y si no nos van a ayudar, entonces haremos justicia por nuestra propia mano", finalizaron.