Política

Intimidante

agosto 07, 2017

Las deformaciones en lo que alguna vez fue el sistema político mexicano, convertido ahora en un sistema de complicidades, ha hecho, entre otras cosas, que las administraciones gubernamentales sean compulsivamente mentirosas. Todos los gobiernos mienten, pero en el caso mexicano la costumbre se ha vuelto patológica. Un mal que atraviesa a la sociedad completa, la paraliza y la desalienta. Basta una ojeada a lo que pasa en México para pulsar el tamaño de la enfermedad. Desde el asunto del ecocidio del grupo México en Sonora hasta el espionaje sistemático del gobierno a periodistas y ciudadanía activa, pasando desde luego por la irresuelta desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, la casa blanca de las lomas o la putrefacción corrupta de gobiernos como el de Javier Duarte y Roberto Borge.

En México las autoridades mienten porque gobiernan de espaldas a la ciudadanía y roban. En el mejor de los casos sólo se dejan corromper, cosa que con demasiada frecuencia resulta con costos mucho mayores.

Tal es el caso de las explotaciones mineras a cielo abierto, como la de Caballo Blanco donde la Semarnat miente negando que haya dado permisos de exploración a la minera. La nota principal de esta edición da cuenta de las autorizaciones específicas que han dado las autoridades a la minera canadiense.

La minera y las autoridades decidieron bajar el perfil de sus actividades una vez que se hicieran públicos los impactos de ese tipo de explotación minera en varias partes del país. La mayor de las veces concesionadas a empresas canadienses.

Reinician ahora exploraciones en un socavón específico, La Paila. Afirman que las actividades serán subterráneas, cosa que está por verse. Pero las autoridades negaban que los trabajos continuaran.

Debilidad institucional, autoridades maleables, fácilmente corrompibles, un gobierno nacional probadamente falaz, débil y sumiso frente a los intereses extranjeros además de una sociedad ajena y desmovilizada pintan un panorama muy inquietante para el futuro del país.