Municipios

Protestarían taxistas en Orizaba por plan vehicular

julio 17, 2017

Orizaba, Ver.- El hostigamiento que la Dirección de Transporte Público ejerce en contra de taxistas de la zona centro del estado pudiera desembocar en el inicio de movilizaciones o acciones de desobediencia civil. El mismo hecho provocó que diversas organizaciones de taxistas se unificaran en un frente para encarar las embestidas organizadas desde el gobierno del estado.

José Luis Hernández representante de una de las agrupaciones de taxistas en la zona para nada desecha la posibilidad que ante la terquedad de la Dirección de Transporte Público de ejecutar "un reordenamiento vehicular recaudatorio" los concesionarios del transporte público inicien acciones de desobediencia civil, "sobre todo por la forma en la que el gobierno del estado intenta imponer este programa".

En la zona existen alrededor de cuatro mil taxis. De ellos cerca de mil ya se inscribieron al programa que impone el gobierno del estado, "ahora queremos ver cómo le van hacer a los otros tres mil taxistas que nos negamos a ingresar a un programa cuya única finalidad es la de recaudar ingresos a la tesorería estatal".

En diversas ocasiones hemos ejemplificado la forma en la que el gobierno del estado nos puede llevar a la banca rota a los concesionarios del transporte, "hace un reordenamiento vehicular en cuyas dos primera etapas no se nos garantiza la permisión de continuar prestando el servicio. En la primera etapa debemos de inscribirnos, la segunda es el proceso de pagos de los derechos y la tercera es la revista vehicular. Si no pasamos la revista, nos ordenan retirarnos del servicio y además los gastos económicos que nos originan las dos primeras etapas no nos serán reintegrados".

Con ello, dijo, "vemos la clara intención de sacar de circulación a por lo menos tres mil unidades en esta zona que se refleja en por lo menos seis fuentes de empleo, debido a que hay taxistas que tienen dos turnos de trabajo. Eso no lo ve el gobierno del estado y si ellos no lo ven, bueno pues nos obligan a tomar medidas como la de no obedecer esta medida que a todas luces atenta contra la economía de las familias que dependemos de esta actividad".

Nosotros, dijo, "pedimos hablar con el director de la dependencia, pero no acudió a una reunión de trabajo con el argumento de temer por su seguridad. De ese es el tamaño de su miedo por las acciones intimidatorias. Nosotros no somos de peligro, ellos, los funcionarios, son los que se convirtieron en un verdadero peligro para los taxistas porque ponen en riesgo nuestra fuente de trabajo".