Política

Sindicalismo petrolero, desprestigiado y cómplice de la reforma energética

julio 17, 2017

El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) estaba unificado hasta cuando estuvo La Quina, "pero ahora es un sindicato fragmentado, desprestigiado y abrumado por la corrupción y es cómplice de la venta de la nacionalización del petróleo y con Pemex lo que tenemos es un desastre y una ruina de la industria petrolera y en el caso para Veracruz, de las comunidades petroleras", dijo el director del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social Unidad Golfo (Ciesas-Golfo), Saúl Moreno Andrade.

El investigador comentó que el sindicato de Pemex es parte de un sindicalismo desprestigiado, es cómplice de la reforma energética, cómplice de la venta del petróleo, es una comparsa, "y en tanto siga siendo comparsa, el gobierno le va a dejar que controle una parte de los trabajadores".

Pero muchos de los procesos, como se vio con el accidente de Pajaritos, "ya están en manos de empresas privadas, pero también desprestigiadas, entonces lo que tenemos es un desastre y una ruina de la industria petrolera y en el caso para Veracruz de las comunidades petroleras".

Hay descomposición de las comunidades petroleras, la gente se está yendo, hay más pobreza y eso le toca vivir a unas regiones del sur de Veracruz donde las familias están viviendo un cambio social, sostuvo el investigador. "Entonces qué ha ocurrido con la ronda cero, la uno, lo que se va a privilegiar es el fracking y aunque en la ronda cero se señala que Petróleos Mexicanos tendría esas atribuciones, en realidad es más en la ronda uno en donde las están tomando las compañías extranjeras".

Moreno Andrade comentó en entrevista que las nuevas compañías no hacen contrataciones de trabajadores mexicanos y expuso el caso de Ciudad del Carmen, "vive una destrucción moral más fuerte que Coatzacoalcos con el despido de trabajadores, porque ahí no hay base petrolera porque ahí ningún trabajador hizo casa y ahora encontramos una tendencia hacia un pueblo fantasma".

Porque aunque algunas empresas ganaron la adjudicación de la ronda cero, no les conviene hacer la explotación por el momento, pero como son contrataciones a 20 años, esperarán el auge para empezar sus inversiones.

Aunado a ello, en el caso de las compañías chinas traen sus propios trabajadores, "había un reclamo que por qué no contrataban trabajadores mexicanos, entonces a las centrales tradicionales, CROM, CTM, los chinos les dieron trabajos chicos y narra un trabajador que observó que un chino trabajaba en una escalera desde un espacio alto y cayó al mar, los mexicanos se pararon para ir a sacarlo, cuando un ingeniero chino les dice en español: ¿Por qué lo vas a sacar?, sigan trabajando, ese no es su asunto, ahí hay más, hay muchos Los mexicanos se horrorizaron y dijeron ‘ése es el futuro’".

También en Ciudad del Carmen se construyeron muchos hoteles de línea para esperar a ingenieros que llegarían con estas inversiones de la ronda cero, pero no fue así, las empresas que han llegado contrataron cuarterías y compraron literas y ahí tienen a sus trabajadores, porque para ellos sus trabajadores son desechables, refirió esta anécdota contada por un trabajador, en una investigación que realiza el director del Ciesas-Golfo.