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julio 17, 2017

w Tula, renunciada a la Sefiplan w Nueve razones para su despido w Su viaje a España

Uno. Y el sueño se desplomó

Clementina Guerrero, "Tula" para los amigos desde que era edecán de la Universidad Veracruzana, Roberto Bravo Garzón (QEPD), rector, ha perdido la batalla estelar de su vida.Siete meses y medio después renunció o la renunciaron a la secretaría de Finanzas y Planeación.

Así empezó Javier Duarte y en el transcurso del viaje casi sexenal llegó a seis. Uno por año.

Claro, el gobernador está facultado para cambiar funcionarios cuando lo necesite y guste. Y sin rendir cuentas a nadie. Y sin que signifique que se equivocó. Por eso es el jefe máximo de la revolución hecha gobierno. Duarte, por ejemplo, cambió a 86 y le valió.

En la mejor cultura política nacional, Tula coordinará al equipo de asesores del góber azul, cuando, caray, habría de preguntarse si habrá en Veracruz un político que asesore a Miguel Ángel Yunes Linares, y menos ahora destapado como precandidato presidencial.

Tula se fue "o la fueron" en momento clave. Por ejemplo, el gobierno federal sigue empeñado en ahorcar a la yunicidad. Y por eso mismo, ni un centavo extra les ha autorizado.

Además, desde hace ratito les están haciendo dar vueltas y vueltas, como trompitos chilladores dijera el viejito del pueblo (caso la Unidad Coordinadora de Entidades Federativas de la secretaría de Hacienda y Crédito Público), y ningún plan que les presente les gusta.

La mitad del gabinete y la otra mitad se enteraron de que Tula había caído del gabinete por el periódico. Unos y otros, y más los de Sefiplan, se hablaron por teléfono el sábado en la mañana luego de leer la noticia. ¿Tan pronto? se preguntaban. ¿Pues qué hizo?, volvían a interrogarse.

Incluso, un día antes, Tula llegó a Sefiplan, subió a su oficina por el elevador, intercambió saluditos con uno que otro funcionario, acordó con otros, y a todos dijo que la próxima semana verían el pendiente. De hecho y derecho, ya había renunciado o ya estaba renunciada. Ni modo, le falló a su amiga y jefe Sara Ladrón de Guevara, la rectora de la UV que en unas semanas se reelegirá con la bendición de la Junta de Gobierno y del góber azul.

Dos. Nueve razones de su despido

En la renuncia de Tula se concitan las siguientes circunstancias:

a) Su equipo de asesores y funcionarios le fallaron. La silla y el escritorio les quedaron demasiado grandes. Nunca fueron generales de cinco estrellas para un gobierno saqueado y en la lona.

b) Ella era (es) proclive a aislarse ante los funcionarios nombrados por el jefe del Poder Ejecutivo. Por ejemplo, el par de subsecretarios de Administración y de Egresos, quienes vienen con Yunes Linares desde la dirección general del Issste en el foxismo. Por ejemplo, la caballada boqueña que estaba en el Ayuntamiento con el alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez, y quien, por cierto, cabildeó lo suficiente para que Sefiplan sea ocupada por su ex síndico en dos ocasiones, Guillermo Moreno Chazzarini, en paso meteórico de la Contraloría a Sefiplan, digamos, como el caso de Mauricio Audirac Murillo en el duartazgo, preso en el penal de Pacho Viejo.

c) Con frecuencia tendía a desesperarse y a sentirse ajena en el medio político de la yunicidad. Por ejemplo, tenía alergia a tocar asuntos electorales, y por lo regular, guardaba la distancia, cuando es la prioridad número uno y la única del góber azul y que al momento ha traducido en la alcaldía jarocha para un hijo y la inminente candidatura a gobernador para el primogénito el año entrante.

d) En los siete meses y medio ella llegó a creer que el resto de funcionarios de Sefiplan y del gabinete la querían sorprender. Y andaba a la defensiva y a la contraofensiva.

Tres. Su viaje a España…

e) Quedó atrapada y sin salida porque el 90 por ciento, aproximadamente, de los mandos medios y bajos de Sefiplan vienen desde Javier Duarte. Nunca los cambiaron. Los dejaron. Y ella miraba "moros con tranchete".

f) Ella creía que los duartistas todavía enquistados en la Secretaría seguían con el hábito, la costumbre y la práctica de los moches y los sobres por los servicios prestados.

g) Nunca quiso romper con el pasado duartista. Y más porque una parte considerable de funcionarios son xalapeños. Y en Xalapa, por ejemplo, todos, o la mayoría, son amigos.

h) La gente de Tula siempre se defendía ante la falta de resultados argumentando "la curva de aprendizaje". Siete meses y medio después, la curvita de aprendizaje era demasiada pesada.

i) Un día, en medio de las negociaciones con la Secretaría de Hacienda para lograr apoyos extras, y más por tantos bloqueos, Tula desapareció 15 días. Se fue a Barcelona para acompañar a su hijo en la graduación en la Universidad Complutense. Y si vamos a la historia sería el caso, por ejemplo, de cuando Veracruz quedó sepultado en una inundación luego del paso de un huracán y el secretario de Comunicaciones, Alfonso Gutiérrez de Velasco, siguió tan campante en Japón. A su regreso, Alemán lo despidió. Sin más.

Luego de la caída del Fiscal de Coatzacoalcos por sus amistades peligrosas, y de la caída del director de la Academia de Policía porque los policías se le insubordinaron, y del par de magistrados del Tribunal Superior de Justicia en la cuerda floja por abusos y excesos del poder, doña Clementina Guerrero es la cuarta funcionaria a la que cortan la cabeza en la hoguera pública. Porfis, que nadie piense que la despidieron por el caso del Audi. Simple y llanamente, dejó de ser útil a la yunicidad. Poco le duró el gusto. El resto del gabinete da resultados ya, ya, ya, o también correrá el mismo destino. El góber azul se juega la batalla estelar de su vida. Su hijo, para asumir el trono imperial y faraónico, y él, la apuesta para figurar en el gabinete federal del año entrante.