Política

¿Y por qué la excepción?

julio 16, 2017

Desgarrados por una realidad esquizofrénica demasiado fértil en novedades acalambradoras, los desorientados gobernados veracruzanos debemos decidir sobre las dosis manejables del morbo. Entre ajusticiados, secuestrados, levantados por confusión, cambios abruptos de gabinete, amparos para no dejar el cargo, la normalización del asesinato de periodistas, pasivos híper diferidos a pensionados y un desordenado mosaico adicional que vulnera miserablemente el paisaje.

La nota secundaria de la página 5 de esta edición da cuenta de la interposición del recurso amparo por parte de un magistrado para no dejar el cargo a los 10 años, como marca la ley fundacional veracruzana. No es el primer magistrado que busca el amparo de la ley federal para esquivar la ley del estado. Penoso referente.

El juez federal reclinó la concesión del amparo, pero el asunto merece de algunas explicaciones por parte del magistrado inconforme.

El respetable se entera de que no es el único juez estatal que busca eludir el cumplimiento de la ley estatal al amparo de la justicia federal.

Toda vez que el juez es funcionario de un poder público, debería hacer públicas las razones que motivan el amparo. Tal vez son personales porque se considera aún en facultades toda vez que es un hombre joven. O quizá lo mueva una consideración profesional ante una eventual astringencia de magistrados. ¿O es lo contrario y lo que quiere evitar es el error de salir del presupuesto, como sentenciara el lapidario Garizutrieta?

Cualesquiera que sean sus razones debe hacerlas públicas toda vez que lo que trata de evitar es la ley veracruzana. Es algo que no parece correcto, viniendo de un magistrado.

Habrá que pensar en que las deformaciones introducidas por las cleptocracias nacionales y desde luego locales, han conducido a la difuminación del pudor republicano, y éste ha sido el contexto formativo de las nuevas generaciones.

En cualquier caso, dado que es una figura pública, se precisa de una razón hecha pública.