Política

La faena

julio 10, 2017

Una aparentemente tardía aparición de un nuevo audio en el cual el ex gobernador Javier Duarte, molesto, le reclama a su tesorero estatal, Tarek Abdala Saad, el por qué no se han hecho llegar a México unas cajas de huevo con los mil –se supone que son mil millones de pesos en greña– a los que se había comprometido y le expresa su preocupación ante la posibilidad de que, tanto el hoy diputado federal como el encargado de la maniobra, el ex contralor Iván Hernández le quisieran hacer "de chivo los tamales", tiene huella conocida y deja entrever un sesgo de preocupación de Miguel Ángel Yunes Linares ante el uso de alguna información en su contra que eventualmente posea el reo de Guatemala… Claro está que, sin dudas, también buscaría tener un efecto distractor ante la violencia desmedida y la actividad inusual de grupos de la delincuencia que hacen de las suyas por todo el territorio veracruzano, incluso con videos amenazadores hacia las autoridades, como el que circuló en redes sociales la semana anterior emitido, en apariencia, desde Poza Rica… La conversación entre Duarte y Tarek poco afectaría al ex gobernador, pues un nuevo delito ya no se le puede agregar en el juicio al que es sometido y a los que le endilgaron tanto la PGR como la Fiscalía estatal, pero también contradice la declaración de Duarte de Ochoa durante su última comparecencia en el juzgado guatemalteco, en la que afirmó no tener responsabilidad alguna sobre la distracción del presupuesto cuyo ejercicio es competencia de sus colaboradores; en cambio, al legislador federal –inhabilitado por la Contraloría estatal por 10 años para ejercer algún cargo en el gobierno–, cuyo posible desafuero permanece extrañamente congelado, sí se le puede inquirir sobre el destino de esa enorme cantidad, pero sobre todo su origen… ¿De dónde se tomaron esos recursos equivalentes a poco menos de la mitad del presupuesto estatal asignado a la UV o las asignaciones a unos 50 de los ayuntamientos más pobres de la entidad?... Seguramente forman parte del boquete financiero que ahoga al estado y de cuya procedencia el ex contralor Iván Hernández sabe con precisión; a menos que los mil mdp provengan de otras "fuentes", ajenas al presupuesto estatal, cuyas implicaciones serían de mucha mayor gravedad para los dos funcionarios mencionados en la clandestina grabación… Otra vertiente es la implicación del destinatario. En el momento en que Abdala y Hernández coincidieron como funcionarios, César Camacho Quiroz (de diciembre del 2012 a agosto del 2015) y Manlio Fabio Beltrones (agosto del 2015 a junio del 2016) actuaron como jerarcas nacionales tricolores pero ese dinero debió utilizarse para las elecciones federales intermedias en las que el PRI obtuvo el 29.18% de la votación, 11 millones 638 mil 675 votos y 203 escaños en la Legislatura, cifras contundentes pese a los descalabros del gobierno federal en materia de opinión pública negativa. En ese caso, el presidente del CEN del PRI era Camacho Quiroz… Esa enorme suma bien podría ayudar a explicar tanto aquella declaración de Duarte de Ochoa, cuando intentaba destapar a su coordinador de Comunicación Social como candidato a gobernador a Alberto Silva Ramos, de que el presidente Peña Nieto le tenía un especial reconocimiento y amistad, o la cínica sonrisa y su extraña e iluminada admonición al salir del juicio oral en el que se allanó a la solicitud de extradición del gobierno mexicano… El timing con que fue subida a las redes la reveladora conversación de los mil millones para la campaña federal se ubica en el contexto de la virulenta reacción de grupos delincuenciales y el incremento de las ejecuciones y los índices de delitos, desestimados ayer por el gobernador Yunes Linares cuando en el balance de la reunión 31 del grupo de Coordinación Veracruz dio a conocer, en redes, que la semana que concluyó se redujo el 25% en los 10 delitos de mayor impacto con respecto de la extremadamente violenta etapa anterior, por lo que no puede ser tan optimista el resultado cuando se realiza el comparativo actual con un periodo en que en un fin de semana hubo 21 asesinatos… El caso es que cada día que transcurre se agota la utilidad del uso de la bien repuesta humanidad de Javier Duarte como el responsable de lo que sigue aconteciendo en los siete meses de la actual administración estatal.