Política

La faena

junio 19, 2017

La temporada de caza de duartistas rateros ha llegado a su fin con la irrepetible y reveladora fotografía que el gobernador Yunes dejó se hiciera pública cuando recibió en Palacio de Gobierno a la fracción legislativa panista, reunión que le sirvió para, orgullosamente, dar a conocer a la nueva adquisición del gobierno del cambio y la alternancia… Yunes posó con notable orgullo con su cuadra diputadil y ahí, en una esquina, el señor de las maletas y próspero empresario del ramo turístico de Costa Rica, Vicente Benítez González, cuyo gran capital y autoridad moral y política viene a fortalecer el proyecto político del gobernante… Este mensaje aparentemente contradictorio de quien juró perseguir a quienes depredaron el erario y comprometieron generacionalmente el desarrollo del estado, no es otra cosa que la confirmación de la naturaleza pragmática y escasamente escrupulosa del gobernador cuando se trata de conseguir sus metas y propósitos al precio que sea… La alianza con Benítez González, uno de los más cercanos hombres de confianza del reo Javier Duarte, a quien se le atribuyen riquezas desproporcionadas a su trayectoria laboral, confirma de paso las versiones de arreglos entre el gobernador de la alternancia con algunos miembros de la pandilla duartista a cambio de dinero o información para arremeter contra sus enemigos políticos… El deseo de venganza y cobrar las afrentas recibidas en las dos campañas anteriores ya rindió frutos, y aunque moralmente es injustificable reclutar a quien, incluso, fue enlistado por el propio Yunes como uno de los responsables del saqueo, supone que políticamente le traerá dividendos al incrementar el número de diputados azules en la Legislatura y aprovechar la influencia personal que Vicente Benítez habría alcanzado en algunos municipios donde Nueva Alianza gobernará… Es de notarse también que el gobernador justiciero ha guardado evidente silencio con respecto de otro grupo de connotados duartistas a quienes se les atribuyen cuantiosas fortunas; son los diputados federales priístas y verdes encabezados por Erick Lagos, quienes ya habrían pactado con el panista para que a cambio de impunidad le retribuyan apoyo electoral y "vómito negro" para financiar el proyecto transexenal de la familia, pero, sobre todo, tratar de atajar a López Obrador… Bajo la lógica de que no le debe nada a nadie y convencido de su gran popularidad que le dio los votos para ganar la gubernatura, Yunes Linares no rinde cuentas tampoco y por lo tanto no necesita justificarse moralmente con la ciudadanía; supone que la gente debe comprender, por el bien de todos, que aceptar sus decisiones por más polémicas que sean es la prerrogativa del gobernador porque gracias a él y sólo a él, Veracruz se estaría transformando en una entidad donde se acabó la corrupción y la impunidad y los cacicazgos y el uso del poder de forma patrimonialista es cosa del pasado… Sin embargo, el pecado de la soberbia ya le pasó facturas más de una vez y si bien es cierto que en los comicios municipales la alianza gobernante reivindicó un buen número de votos, en el escenario de la elección masiva del año entrante las condiciones cambiarán, y ganar a punta de soberbia, autoritarismo y uso desmedido de la fuerza del estado no le será fácil… En resumen, el Yunes aliado con Benítez, quien utiliza al Fiscal para atender sus asuntos particulares –familiares, el funcionario incapaz de cumplir sus promesas de bienestar, seguridad y mejoría para los veracruzanos es el mismo personaje de todas esas historias oscuras y perturbadoras que hoy gobierna el estado… Comienza la época de la justificación de la inoperancia, la ineficiencia ante el fracaso evidente del gobierno estatal en el cumplimiento de la demanda ciudadana por mayor seguridad y empleo. El diagnóstico elaborado por la Secretaria de Seguridad Pública en torno a la situación en la entidad y la aceptación de la compleja circunstancia que se vive en prácticamente todo el territorio veracruzano, es el primer paso para repartir con la sociedad la responsabilidad y obligación del gobierno; es decir, comenzará a decirse de ahora en adelante que la realidad del estado es corresponsabilidad gobierno y gobernados y que si el gobierno no ha podido cumplir con sus metas, la sociedad es la culpable porque ha permitido gobiernos y autoridades corruptas. Claro, esto viene a bien para el discurso de la alternancia y del cambio.