Sociedad y Justicia

Enfrentan transportistas inseguridad y crisis

junio 18, 2017

Poza Rica, Ver.- El sector del autotransporte en México ha sido uno de los más golpeados por la delincuencia. Diariamente son robados más de 12 camiones; en caso de recuperar alguno, los propietarios son víctimas de elevados cobros por el servicio de alojamiento en los corralones, mientras que las autoridades ministeriales suelen dejar rezagadas las denuncias. A esto se suma la competencia desleal de algunos transportistas al utilizar combustibles robados y emplear los dobles remolques, situación que representa por sí misma un riesgo para quienes transiten por las carreteras, en general, maltrechas.

Elías Dip Ramé, presidente nacional de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), de visita en Poza Rica, lamentó el grado de destrucción de las carreteras, la reducción de oportunidades de trabajo y la corrupción dentro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) con el aval de la Policía Federal (PF), al permitir que sigan circulando camiones doble remolque.

Sin chamba

La reducción de las inversiones en la industria petrolera en la Subdirección de Producción Bloques Norte de Pemex impactó de manera significativa las fuentes de trabajo para los transportistas, quienes ahora con la apertura del nuevo puerto de Tuxpan, han encontrado un nuevo nicho de mercado, aunque reducido, modificando sus plataformas para cargar los contenedores que llegan por barco.

Competencias desleales

Uno de los principales problemas para los transportistas es la competencia desleal, por una parte, de quienes emplean combustibles robados, los cuales pagan a precios menores a los oficiales, sin que hasta el momento el gobierno federal haya encontrado una manera efectiva de reducir esta actividad, que por el contrario se ha magnificado en la llamada zona del Triángulo Rojo, comprendida entre Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

Para poder enfrentar esta situación, debería ser necesario que el gobierno mexicano reduzca el impuesto especial a combustibles y ofrecer el diesel a un precio más competitivo, equiparable al que se vende en Estados Unidos, el cual no rebasa los 11 pesos por litro.

A este problema se suma también el empleo de camiones doble remolque, los cuales se encuentra prohibidos en la mayor parte del mundo, pero que obliga a que muchos deban adoptarlo para poder competir en el campo laboral.

A pesar de las muertes relacionadas con accidentes automovilísticos en los que se ven comprometidos los camiones doble remolque, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, ha desestimado su peligrosidad. De igual forma, los operativos en los que se instalan puestos de revisión de peso y dimensiones, han resultado una farsa, al beneficiar sólo a las grandes empresas.

Inseguridad

De acuerdo con el dirigente presidente nacional de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos, la inseguridad es el cáncer más grande del autotransporte en todo el país. Actualmente las compañías de seguros no quieren brindarles el servicio por la cantidad de robos. Las que lo hacen, cobran más del doble del valor de la póliza, lo que lo hace prácticamente inalcanzable para la mayoría de los transportistas, a quienes además les marcan deducibles muy altos.

Las carreteras federales, principalmente aquellas que unen los corredores industriales y los puertos con la Ciudad de México, se han tornado las más inseguras. Cada día son robadas más de 12 unidades de autotransporte.

Los propietarios, además del problema por el robo de su unidad, se enfrentan a un sistema de impartición de justicia burocrático, en el que las denuncias quedan en el olvido de parte de las fiscalías, lo que provoca que, en el caso de que se llegara a recuperar algún vehículo, deban pagar exorbitantes sumas de dinero para rescatarlos de los corralones, donde los cobran 300 pesos diarios por el tiempo en que las autoridades decidan entregárselos.

A chatarrizar

México cuenta con una gran cantidad de tractocamiones que han superado su vida útil transitando por las carreteras, más de 200 mil vehículos en malas condiciones y que requieren ser renovados. Para tal fin, se autorizó un programa de créditos para la chatarrización, en el que un vehículo puede ser utilizado como el enganche para una unidad seminueva; dos camiones obsoletos pueden financiar la adquisición de uno nuevo.

Dip Ramé señala que solo las grandes corporaciones han logrado mantener renovado su parque vehicular, por lo que los pequeños transportistas pueden acceder a este tipo de créditos, lo que permite, además de reducir la emisión de contaminantes, reducir los costos de mantenimiento y los riesgos de accidentes, ofreciendo un mejor servicio a sus clientes.