Política

Ominosas

junio 14, 2017

Hace poco más de un año que el complejo industrial Pajaritos en Coatzacoalcos sufrió una explosión que costó tres vidas y más de un centenar de heridos.

Explosión y posterior incendio fueron en la planta Clorados III, a cargo de Petroquímica Mexicana de Vinilo, operada por Mexichem. La empresa había recortado personal en el mes anterior a la explosión y lo más probable es que fuera precisamente el recorte de personal lo que propiciara el accidente, a decir de varios expertos que comentaron el suceso. Desde un año antes el complejo petroquímico Pajaritos había empezado a llevar a cabo los recortes de personal ordenados por el gobierno federal.

El contexto de la decisión fue, desde luego, la muy sobrestimada reforma energética que aún reclama el despido de 3 mil trabajadores de confianza y con lo que decían se ahorraría hasta 350 millones de pesos mensuales en nómina. Es probable que las cifras sean correctas, o no. Más de un año después de la explosión, las causas verdaderas siguen difusas y el único dato verificable es que la empresa productiva del Estado había recortado personal.

Vuelve ahora a anunciarse nuevos recortes de personal y se escamoteará el trabajo alrededor de un millar de trabajadores petroleros en empleos que recién se habían creado. Se entregarán las instalaciones a la filial de Mexichem, la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV).

Con la economía de la región contraída y disfuncional –como la del resto del país– los costos del recorte habrán de verse en poco tiempo, esperemos que el previsible augurio no resulte fatal.