Política

Suicidas

junio 11, 2017

La aplastante estupidez de lo que pomposamente llamamos civilización occidental ha cambiado más a la humanidad en los últimos 160 años que lo que la humanidad cambió por sí misma en los 40 mil años anteriores. Algunos de esos cambios han significado franca mejoría para el ser humano. Se ha aumentado significativamente la expectativa y la calidad de vida, cambios tecnológicos que desaparecen las distancias e introducen un inquietante apremio por la inmediatez, las herramientas para cuidar y extender el bienestar de salud son muchas, eficaces y masivas aunque la mayoría de ellas sea controlada por poderosas corporaciones farmacéuticas.

Pero el modelo con el que se han encontrado tales beneficios tecnológicos y culturales ha determinado también que la humanidad esté amenazada por cambios que pueden dar al traste con ella, extinguirla como especie.

Modelos económicos basados en la producción masiva y el consumo masivo para la satisfacción temporal del ego masivo. Modelos industriales y post industriales sucios, inhumanos y suicidas.

Los humanos en las ciudades y rurales se ahogan en toneladas de basura y contaminación del medio ambiente. En el océano Pacífico existe una isla flotante de desechos de plástico que mide la friolera de un millón 400 mil kilómetros cuadrados. Hay cinco islas de plástico en el planeta, tal vez más, todas en donde convergen las corrientes marinas

Los modelos económicos no están matando al planeta, a éste sólo lo lastiman temporalmente y se recupera. La humanidad se está acabando a sí misma. El modelo de economía y consumo son sustantivos pero lo determinante es el ser humano, los individuos.

Es imperativo introducir los cambios dirigidos a cambiar los modelos de consumo y de satisfacción por otros sustentados en la conciencia y la responsabilidad como especie para el resto de las la especies.