Sigue paro en Tamsa por detención de Pascual Lagunes; empresa, en riesgo
mayo 23, 2017 | Roxana Aguirre y Fernando Inés Carmona

Veracruz, Ver.- La empresa Tubos de Acero de México continúa en un paro laboral debido al conflicto interno derivado de la detención del secretario general del sindicato Unidad y Progreso, Pascual Lagunes Ochoa.

Enrique Ruiz Saavedra, dirigente de otro grupo de trabajadores disidentes, afirmó que en las próximas horas llegará Paolo Rocca,empresario italo-argentino CEO de Tamsa.

"No informan que en el transcurso del día de hoy o mañana estará Paolo Rocca para que se lleve una reestructuración (...) se espera su arribo para que en su momento la empresa pueda agarrar su rumbo", explicó.

Afirmó que las pérdidas económicas que está teniendo la empresa son muy importantes, ya que no se está cumpliendo con pedidos que ya se tenían programados. "No puede estar parada la planta, tiene muchos pedidos para el Medio Oriente", comentó.

Ruíz Saavedra aseguró que los trabajadores sindicalizados que están participando en esta huelga no sólo están perdiendo su salario, sino poniendo en riesgo sus empleos.

Al respecto el gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, indicó que mantuvo una reunión con directivos de la empresa tubera para hablar de la situación laboral.

"Mi opinión es que la Secretaría de Trabajo se equivocó al darle la toma de nota a un grupo existiendo toma de nota a favor de otro, encimó dos tomas de nota la Secretaría de Trabajo Federal y deben intervenir en ese tema", expresó.

Aseguró que ya se comunicó con el Secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, para que envíe personal a Veracruz que apoye a resolver este problema.

Mientras los trabajadores permanecen en plantón permanente fuera del "Penalito de Playa Linda" donde se encuentra recluido Lagunes Ochoa.

Pierde poder adquisitivo la clase trabajadora

Un par de décadas fueron suficientes para que el poder adquisitivo de la clase trabajadora del país cayera perdiera hasta el 75 por ciento de su total. Se espera que en este año, la debacle aumente hasta un cuatro por ciento más y rebase a las previsiones que el Banco de México tiene en materia inflacionaria, señala Jorge González Rojas, representante del Frente Unificador de Trabajadores Urbanos de la Región de Orizaba.

El problema económico de los trabajadores, "es sumamente grave. Los estudios, que por ejemplo tiene la UNAM, nos indican que en los pasados 20 años el poder adquisitivo de la clase trabajadora se agravó de forma paulatina hasta llegar al grado en el que nos encontramos actualmente en el que prácticamente el trabajador tiene extremadamente limitado su poder compra".

De hecho considera que con el poder adquisitivo de los mismos trabajadores, "por lo menos la mitad de ellos dejaron de adquirir un kilo de tortilla diario; ahora lo hacen cada tres o cuatro días. Ese es tan sólo uno de los ejemplos que se tienen entre la clase trabajadora".

Hablar de otros alimentos, "como la carne, leche o huevo", son situaciones mucho más complicadas. "El problema económico se agudizó en sectores como el obrero que estaba acostumbrado a un tipo de vida diferente pero que se agrava conforme avanzan los años. En vez de tener mejores condiciones económicas, ahora los trabajadores vemos como poco a poco nuestros ingresos son insuficientes para poder atender las necesidades básicas de las mismas familias".

Otro de las limitantes que el sector obrero tiene, "es en la compra de la canasta básica. La mayoría de las familias no tenemos los ingresos económicos para adquirirla al cien por ciento, hay casos de que se compran los productos elementales y se dejan de lado otros, que en determinado momento se pueden considerar como de lujo, dentro de la misma canasta básica".

Para solucionar el problema económico, explica, "hay trabajadores que deben doblar turno o tener otro trabajo para poder mejorar los ingresos económicos a sus familias. Se calcula, dijo, que al menos 11 millones de trabajadores deben laborar más de 50 horas a la semana para poder mejorar sus ingresos económicos y esto los aleja de sus familias".

En este año y de acuerdo a los mismos cálculos que se tienen, en poder de compra bajaría por lo menos otro cuatro puntos porcentuales más, "e incluso la inflación podría superar el cinco por ciento dejando por abajo la recuperación del poder adquisitivo de los mismos trabajadores"

El escenario mejoraría, dijo, "si quienes integran la Comisión Nacional de Salarios Mínimos autoricen un aumento al mini salario mucho mayor, como en su momento lo propuso la clase patronal, que superara el 10 por ciento y con ello se mejorarían las expectativas de crecimiento de la clase trabajadora del país".

Sin embargo estas perspectivas, reconoce, "es muy difícil que se logre concretar sobre todo si vemos que es el mismo gobierno federal el que limita el crecimiento de la clase trabajadora. Lo hacen con el pretexto de que se deben tener controlados los índices de inflación, sin embargo el problema es mucho mayor, pero no hay condiciones con las que podamos competir en medio de la lucha inflacionaria. Hay que ver los precios de los productos básicos. Cada vez son más inaccesibles muchos de los productos de lo que en su momento formaron parte de la canasta básica y que ahora están muy por encima de los ingresos económicos que tienen cada uno de los obreros del país".

En México, según datos oficiales, "más del 30 por ciento de los trabajadores de este país reciben en salario mínimo y aunque parezca una cifra pequeña, si la valoramos nos damos cuenta que representan a por lo menos tres de cada 10 familias mexicanas y si sumamos todo este escenario nos damos cuenta de que tenemos una gran cantidad de mexicanos en condiciones de pobreza".

Tan solo hay que ver cómo en los años recientes, ha crecido el subempleo. Muchos de las empresas han despedido a sus obreros y trabajadores con ello se cierran oportunidades de empleo y deben buscarse ingresos económicos de otra forma. Por eso urge que haya una mejoría importante en las condiciones de empleo en el país".

Todos los problemas vienen ligados uno con otro, "si no hay empleo, no hay ingresos económicos importantes y si no hay dinero tampoco se mueve la economía con ello se detiene la actividad comercial y se refleja en otras actividades. Es un grave círculo vicioso en el cual no están inmersos los mismos políticos que son los que al final han hundido al país en las condiciones económicas en las que se encuentra el país. Ellos, los políticos, son los que limitan el crecimiento económico familiar pero reciben ingresos que mínimamente rebasan los 100 mil pesos mensuales, cuando un obrero promedio gana alrededor de 10 mil pesos, es decir una diferencia de casi noventa mil pesos que agrava las condiciones de pobreza en general".

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