Política

Ser de género diverso en México "es un infierno"; urge ONU a promover respeto

mayo 18, 2017

Orizaba, Ver.- En México el ser trans o de género diverso, "es un infierno". No únicamente deben enfrentar, en algunos casos el rechazo incluso familiar, sino que además el mismo contexto los orilla a la autoflagelación y en el peor de los escenarios al suicidio. El país se encuentra entre las naciones que carecen de leyes con las que se protejan sus derechos lo que impulsa el acoso físico, sexual y psicológico. Las jerarquías religiosas, todas, abonan al rechazo y discriminación.

De acuerdo con el posicionamiento de la oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este organismo insta a "la protección a menores y adolescentes trans y de género diverso de forma efectiva contra la discriminación, la exclusión, la violencia y el estigma y a que fomenten entornos familiares propicios para las personas trans y de género diverso".

Pero este documento no solamente recomienda acciones de protección, sino que además propone la construcción de un marco jurídico "con medidas de aplicación integrales, a fin de proteger los derechos de los jóvenes trans y de género diverso, respetando la diversidad de género, y posibilitar la plena realización de su potencial".

Entre los derechos que se deben proteger, señala el comunicado difundido a la sazón del "Día Internacional contra la Homofobia, Trans y Bifobia", se precisa que se respeten, los principios de igualdad y no discriminación, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, el interés superior del menor y el respeto de sus puntos de vista. Las familias desempeñan un papel crucial en la creación de un entorno seguro y afectuoso –un refugio– para los infantes y adolescentes trans y de género diverso".

Las medidas se deben aplicar, según se da a conocer, "debido a que lamentablemente, en algunas familias, las y los niños y adolescentes trans y de género diverso son todavía estigmatizados, se les hace el vacío, se les margina y se les rechaza. Muchos de ellos corren el riesgo de ser víctimas de violencia física, sexual y psicológica, e incluso de los llamados ‘crímenes de honor’, en entornos comunitarios y en su familia.

"También son más vulnerables a la violencia en la escuela (acoso) y a la exclusión en la clase, en los juegos, en los baños y en los vestuarios, camino a la escuela y a casa y en la red (ciberacoso). Un entorno hostil puede, lamentablemente, llevar a estudiantes trans y de género diverso a abandonar la escuela y la familia a una edad temprana. Ellos quedan expuestos a la carencia de hogar, a los mercados laborales informales, a la economía delictiva, a ser objeto del uso de perfiles por la policía y a un ciclo de pobreza, marginación y más discriminación y violencia para el resto de su vida".

Por ello, se puntualiza, "instamos a los estados a que adopten y apliquen medidas para prohibir la violencia, así como leyes contra la discriminación que abarquen la identidad y la expresión de género y la orientación sexual, tanto real como percibida, como motivos prohibidos de discriminación, a que elaboren programas de enseñanza y material didáctico incluyentes, a que capaciten y apoyen a los docentes y demás personal escolar, a que ofrezcan programas de educación y apoyo para padres y madres a que proporcionen acceso seguro y no discriminatorio a los baños y a que lleven a cabo programas de concientización para cultivar el respeto y la comprensión de la diversidad de género".

El rechazo los deja más expuestos a padecer problemas de salud mental, como sentimientos de aislamiento y depresión, pudiendo desembocar en lesiones autoinfligidas y al suicidio. Por lo tanto, es crucial crear espacios seguros y propicios donde estas personas jóvenes puedan recibir apoyo directamente para ayudarles a abordar los prejuicios y la discriminación que puedan enfrentar.

En la mayoría de los países, a las personas trans no se les reconoce legalmente su identificación de género, lo cual puede llevar a más violaciones de derechos humanos en las áreas de la educación, el empleo, la atención de salud y otras.

Muchos estados que permiten la modificación de indicadores de género en documentos de identidad imponen requisitos abusivos, como una intervención quirúrgica forzada o involuntaria, la esterilización, un diagnóstico de salud mental, intervenciones psiquiátricas u otros procedimientos médicos coercitivos.

Por ello y por el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia 2017, "recordamos a los estados su obligación de combatirla ya que conduce a la violencia y la discriminación contra las personas jóvenes trans y de género diverso; hacemos un llamamiento a los gobiernos para que acepten la diversidad humana, que refleja la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos; y subrayamos la necesidad de medidas de aplicación integrales".