Política

Gobierno Difuso

mayo 15, 2017

Puesto de frente a sus incompetencias y ausencias los gobernantes mexicanos toparon con la indeseada situación del robo de combustible a granel industrial. El huachicol. Un enfrentamiento en el que murieron varios militares y presuntos delincuentes desnuda lo minado del Estado mexicano, su sistemática disminución agravada por una muy inquietante incompetencia gubernamental.

Exhibidos en sus cortedades, pergeñaron de botepronto un plan para combatir a los "huachicoleros". Si nos atenemos a la experiencia de la guerra contra las drogas, habrán de caer en un baño de sangre cantidad de ordeñadores operativos de ductos, pero las empresas criminales permanecerán impolutas.

Meade, secretario de Hacienda, impresionante, en un exceso de sentido de la oportunidad apenas tardó un par de días para salir con un plan para combatir a las mafias del robo de combustible. Si nos atenemos a su dicho, la actividad cuesta al Estado alrededor de 20 mil millones de pesos. Lo que explica por qué el gobierno tuvo que aumentar los precios de los combustibles. No sólo debe importar por el déficit de refinerías, también tiene que pasar al respetable cautivo el costo de las pérdidas por ordeña.

Luego, en un despliegue de capacidad analítica deduce que algo que así opere precisa de complicidades al interior de Pemex, cosa evidente, pero evita sugerir siquiera que tales complicidades necesariamente deben estar en altos niveles ejecutivos e involucrar varias áreas operativas y administrativas de la empresa. Luego reparte, difuso, en todos los niveles de gobierno la culpa, cosa que se parece más a eludir la responsabilidad que asumirla.

El gobierno federal elude aceptar que este fenómeno criminal empresarial creció geométricamente en los últimos cinco años del gobierno de Moreno Valle. Pero la responsabilidad federal en el fenómeno es sustantiva. Aumentó los precios, pero es incapaz de sostener un aprovisionamiento continuo en por lo menos 10 estados. Así, es el propio gobierno quien alienta la creación del mercado negro en donde las empresas criminales ofrecen el litro de gasolina en cinco pesos.

El gobierno federal actúa y toma decisiones de forma completamente independiente de la realidad. Daña el interés y el bienestar público y, lo que es suicida, no se apercibe de ello.