Política

La faena

abril 20, 2017

El viernes 19 de agosto del 2011, en pleno "pinche poder" del calderonismo, el entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero, puso a Veracruz como ejemplo de orden financiero en el país y exaltó al gobernador, Javier Duarte de Ochoa, de quien dijo "ha tomado decisiones costosas desde el punto de vista político, pero ha puesto orden en el gasto operativo"... Según la información publicada en La Jornada (http://www.jornada.unam.mx/2011/08/19/politica/018n2pol), el calderonista reconoció al gobierno de Veracruz, a su gobernador, Javier Duarte, y a su secretario de Finanzas, Tomás Ruiz González, "por realizar las reformas estructurales necesarias en la entidad para el reordenamiento administrativo"... Docto en sus juicios, Cordero consideraba que el nivel de la deuda de los estados no significa un riesgo para el sistema financiero mexicano en este momento, pero sí representa un reto muy importante para las entidades... En ese tiempo, Cordero formaba parte de los probables candidatos del calderonismo a la presidencia de la República y en su análisis insistía en poner al gobierno priísta de Veracruz como ejemplo para muchas otras entidades... Pero algo pasó pues poco más de año y medio después, a inicios de marzo del 2014 , tras su ruptura con el dirigente nacional azul Gustavo Madero, quien lo comparó con el líder de izquierda Andrés Manuel López Obrador por descalificar a las instituciones, a lo que respondió que "el PAN actual se parece en corrupción al PRI presidido por Humberto Moreira"... El pleito entre panistas se exacerbó luego de que el Consejo Nacional acordara a petición del líder nacional panista desechar la investigación sobare el escandaloso asunto de los "moches", lo que al probo y honesto senador Cordero, aspirante en ese momento a la dirigencia de AN, lo llevó a señalar a su compañero de partido de solapador de corruptos al negarse a indagar la red de extorsión encabezada por el coordinador de la fracción azul en San Lázaro, Luis Alberto Villarreal García, en contra de presidentes municipales para gestionarles recursos presupuestales... Ese mundo de mentiras, simulaciones y disputas entre camarillas por el dinero y el poder, en la que tras la fachada de la contienda electoral se practican, en el clandestinaje los peores arreglos, olvidando en el camino ideologías y convicciones, es lo que acabó ya con la confianza ciudadana en el juego de la democracia y gracias a los Duartes, los Maderos, los Calderones para la mayoría de la gente, la democracia sólo se justifica al contrastar lo peor con lo menos peor y no por su valía intrínseca como generadora de cambio y alternancia en el poder... Estos personajes centrales y sus camarillas han destruido la capacidad de los gobiernos para generar confianza porque los gobiernos aparte de mostrarse ineptos para resolver los problemas lo han paralizado a punta de corrupción y burocrática mediocridad en la que también juegan una buena parte de los empresarios y grupos de presión, entre ellos las castas divinas que, como en la capital Xalapa, le entran a ese mismo juego demagógico y finalmente peligroso para la sociedad... La llegada a Veracruz de Finamed durante el gobierno de Fidel Herrera comprueba la tesis anterior en la que las ideologías y pertenencias a partidos o grupos políticos sólo forman parte de una fachada en la que lo importante es apropiarse del erario para fines particulares... La historia comienza al arranque de la gestión del de Nopaltepec con una primera reunión entre el ex gobernador Herrera Beltrán y Jaime Cervantes Hernández, el patriarca fundador del poderoso consorcio cuyos tentáculos alcanzaron también las dependencias federales del Sector Salud en tiempos de Felipe Calderón y ello explicaría, en parte, que no existiera ningún impedimento del gobierno yunista por asignarle una adjudicación directa por más de 109 millones de pesos a su filial Esterinova de Puebla... Gracias a los oficios de uno de los miembros de la familia Borunda, el ex gobernador y el jefe de la familia Cervantes comienzan a trazar las líneas de negocios y acuerdos para definir montos de los contratos y sus respectivas comisiones... De tal forma que se logra lo que en ese tiempo se llamó un histórico contrato a nivel nacional tanto por el número de servicios a prestar como por la inclusión de once hospitales veracruzanos en esa alianza con Finamed y que alcanzó inicialmente los 7 mil millones de pesos... La veracruzana fue la única Secretaría a nivel nacional que daba el servicio de hemodiálisis, prestación que no paga el Seguro Popular y la justificación era perfecta pues, por desgracia, la llamada pandemia del siglo, la diabetes e hipertensión y en muchos casos como consecuencia los posteriores tratamientos de hemodialisis tienen en Veracruz a uno de los estados con mayores índices de esas enfermedades... En pleno desarrollo del padecimiento, se requieren tres sesiones semanales y cada una de ellas cuesta 6 mil pesos en conjunto, más estudios de laboratorio, rayos x medicinas y vitaminas, aunque parte del tratamiento es subrogado del IMSS... Finamed cumplió inicialmente y montó clínicas especiales que si bien proporcionaban un buen servicio, el sobreprecio acordado en aquella reunión del 20 por ciento del total del contrato de 7 mil millones de pesos para que se regresara a los facilitadores del convenio disparó sus costo s y al tiempo terminó en el pleito legal de todos conocido.