Política

Rehúsa Duarte allanar extradición; tenía 6 meses en Guatemala, admite

abril 20, 2017

Javier Duarte de Ochoa descendió de una camioneta cerrada, escoltado por varios agentes de policiacos y rodeado de decenas de reporteros. A diferencia de un año atrás, no se trataba de tierras veracruzanas, sino su arribo a la sala del Tribunal Quinto de lo penal, con sede en la capital de Guatemala. Ahí, luego de escuchar los cargos que se le imputan, motivo de su detención, el ex mandatario se reservó su derecho de aceptar o rechazar la extradición a México, en tanto las autoridades de este país no presenten la solicitud de manera formal.

Cerca de las 12:30, hora local de Guatemala, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, el ex gobernador de Veracruz llegó hasta el Tribunal Quinto de lo Penal; portaba un chaleco antibalas, camisa a cuadros, pantalón oscuro y la cara desencajada. Como de costumbre, los reporteros lo bombardeaban con preguntas, pero esta vez no emitió declaración alguna.

Como cualquier otro reo, Duarte de Ochoa pasó revisión en la aduana de acceso a los tribunales para evitar el ingreso de algún objeto que pudiera ser utilizado como arma. Ahí también le fue retirado el calzado. Un juego de esposas mantenían unidas sus manos. En la diestra sostenía una botella de agua, en la siniestra portaba un reloj.

Una vez dentro de la sala 1 del Tribunal Quinto, el fiscal del Ministerio Público le informó a Javier Duarte los delitos de los que se le acusa en México y los motivos por los cuales fue detenido el sábado 15 de abril, cuando se encontraba hospedado en un hotel del municipio de Panajachel, departamento de Sololá, por parte de agentes de la Policía Nacional Civil de Guatemala en coordinación con la Interpol.

Tras escuchar las acusaciones, el ex mandatario veracruzano externó: "en este momento no puedo allanarme, sino hasta que llegue la solicitud formal de extradición y sea evaluada por mi defensoría. Esto no quiere decir que no lo vaya a hacer, sino que me reservo ese derecho hasta que llegue la solicitud formal de extradición".

Esta decisión le permitirá a Javier Duarte no ser deportado en la inmediatez y postergar, de acuerdo con la legislación guatemalteca, su extradición a México.

El ex gobernador está siendo defendido por un par de abogados guatemaltecos, los cuales son asesorados por el abogado mexicano Pablo Campuzano de la Mora. Duarte reconoció que llevaba seis meses en territorio guatemalteco, prácticamente desde que se libró la orden de aprehensión en su contra.

Le fue informado por parte del magistrado presidente del Tribunal Quinto, César Adán García, que no estaba obligado a responder respecto a las acusaciones que hace en su contra la justicia mexicana, delitos por los cuales no será juzgado en ese país y su proceso se limitará a la solicitud de extradición.

De igual forma desistió de que la justicia guatemalteca le solicitara apoyo consular, en virtud de que "mi gobierno está enterado de la detención" y por considerar que no era necesario. Las autoridades mexicanas tendrán entonces 60 días para solicitar formalmente la extradición del ex gobernador.

Está en una prisión militar

El ex gobernador de Veracruz, quien se mantuvo prófugo durante 179 días y fue detenido por la Policía Nacional Civil de Guatemala, fue presentado en audiencia pública en el Tribunal Quinto de lo penal, donde se le informaron los delitos por los que fue capturado en suelo guatemalteco y la solicitud de extradición presentada por la Procuraduría General de la República (PGR).

Para evitar retrasos en la audiencia, el tribunal ordenó a un abogado de oficio que representara a Javier Duarte, pero antes de comenzar la diligencia se presentaron dos abogados privados, quienes asumieron la defensa del ex gobernador de Veracruz.

Como no aceptó la extradición, podría pasar hasta un mes en Guatemala en tanto se realizan los trámites administrativos. Caso contrario, la justicia mexicana tendrá un plazo de 60 días para argumentar el porqué de su solicitud de extradición y que un tribunal lo avale.

Duarte de Ochoa fue detenido el 15 de abril cuando se encontraba alojado en compañías de su esposa, Karime Macías Tubilla, con nombres falsos, en un hotel en el municipio de Panajachel, departamento de Sololá.

En la cárcel donde permanecerá en los proximos días, han pasado varias personas como el general José Efraín Ríos Montt, quien fue jefe de estado de facto entre 1982 y 1983, y estuvo por 10 días, luego de haber sido condenado por genocidio. Después de ese tiempo, fue liberado porque se anuló la sentencia.

También estuvo allí el expresidente guatemalteco Alfonso Portillo Cabrera, quien afrontó en el país un juicio por corrupción, del que resultó absuelto, y también una acusación en Estados Unidos, donde se declaró culpable y cumplió una pena de prisión. Los exgobernantes Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, que cayeron de sus cargos en 2015 por actos de corrupción, también estuvieron presos allí.