Política

Acusan tráfico de influencias en la Junta de Conciliación

abril 19, 2017

Orizaba, Ver.- Unos presumibles hechos de corrupción y tráfico de influencias en la Junta de Conciliación y Arbitraje en esta ciudad ahondan la pobreza de trabajadores que aun en medio de severos daños a la salud, producto de años de riesgos laborales, reciben pensiones bajas, además que provocan que pierdan las demandas laborales que tramitan. Los afectados exigen que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) abra investigaciones para detectar una serie de irregularidades.

De acuerdo con el documento que Miguel Candia Osorio dirigió a la Unidad de Quejas, Denuncias y Responsabilidades de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, se presume que hay irregularidades e incluso colusión entre funcionarios de esta dependencia federal con representantes empresariales para evitar que asuman las responsabilidades pensionarias que en apariencia les corresponde.

En el escrito se presenta la queja en contra de los integrantes de la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje, "en especial en contra de la presidenta de este organismo, Yolanda Serrano Villalobos, así como contra la perita en discordia, Elisa Pinedo Gómez, porque pese a que se demostraron afectaciones en la salud del quejo, fallaron a favor de la empresa Silices de Veracruz S.A. de C.V.", según señala.

Detalla: "en noviembre del año 2008 presenté la demanda contra el IMSS reclamando algunas prestaciones que considero justas y legales, mismas que se encuentran en el expediente 1310/2008. Durante 20 años trabajé en Silices de Veracruz S.A. de C.V. en diferentes puestos, como está comprobado en mi expediente, pero además estuve expuesto a diferentes condiciones de trabajo infrahumanas que cobraron su cuota con mi salud".

Las afectaciones a la salud, relata, son síndromes doloroso de columna lumbar crónico secundario a esfuerzos repetitivos con defecto estructural y discartrosis múltiple; espondiloartrosis grado III, que en su conjunto condicionan inestabilidad de columna.

Igual, prosigue, "padezco hipoacusia bilateral secundaria a trauma acústico crónico que condiciona una hipoacusia bilateral combinada; enfermedad brocopulmonar y de las vías respiratorias, producto de la inhalación crónica de polvos (bronquitis crónica industrial); anacusia; eccema palpebral además de queratonconjuntivitis". Estos padecimientos, fueron documentados por médicos del IMSS.

Las enfermedades derivaron de severas alteraciones fisiológicas y de salud en general, por las condiciones fuera de todo control de salud que durante 20 de servicio padeció en esa empresa. "En otras palabras, estoy medio sordo, no puedo hacer esfuerzos y se me dificulta caminar, siempre tengo gripa, así como problemas de varices; diabetes mellitus. El problema se complica, porque tengo una hija de más de 40 años con síndrome de Down que está bajo mi cuidado y con una pensión mínima".

El juicio laboral transcurrió con una lentitud aberrante hasta que al no estar de acuerdo mi perito médico y el de la parte demandada fue nombrada una perita tercera en discordia por la Junta 54, esta persona resultó ser la doctora Elisa Pinedo Gómez y su dictamen exoneró a la parte demandada.

Por este mismo juicio, "fui citado a la empresa demandada, en donde fui amenazado, vejado y me prometieron que me moriría antes de obtener un centavo más como pensión. Lo que pido es que se reabra mi caso para poder mejorar las condiciones económicas con las que cuento" concluye.