Política

Deuda pública para campañas electorales

marzo 28, 2017

La esperanza es que el dinero recién adquirido, vía préstamo, por el actual gobierno veracruzano no sea utilizado para la campaña electoral, lo cual es una constante.

1.- Tal vez, para algunos, únicamente sea coincidencia el hecho de que los gobernantes en turno soliciten préstamos a la banca privada cada vez que se acercan las campañas electorales. Un dinero líquido que no es presupuestado y fácil de desviar, que por razones obvias es especulativo cien por ciento, en donde todos los involucrados salen con ganancias. Además, tal abuso va relacionado con la bursatilización, perpetradas ambas acciones en los dos sexenios anteriores. Pero la pregunta es: ¿Quiénes han sancionado la cuenta pública? ¿En dónde están los resultados de la Contraloría del Estado, el Orfis y del Legislativo local? No hay duda, todos ellos están involucrados.

Es urgente que arribe un buen gobernador, que no esté comprometido con los causantes de la deuda –menos, será difícil– para que se realice un estudio real de esas actividades oscuras, sólo así habrá resultado de las tres últimas administraciones sexenales. Lo anterior sería mediante un conjunto de indicadores especiales que analicen las finanzas públicas y la economía de estos gobiernos. Habría que ejecutar un balance fiscal entre los ingresos y el gasto público, y es por ello que actualmente es imposible sostener el enorme déficit, sobre todo cuando hay deuda pendiente.

La deuda del gobierno veracruzano representa las obligaciones financieras pendientes de las administraciones anteriores, sobre todo en el gobierno de Miguel Alemán Velasco, quien solicitó el primer préstamo. La recomposición de la deuda tendrá que ser a través de un programa fiscal prudente, con ello se tendrán resultados y mejores condiciones para manejar la deuda.

2.- En Veracruz existen pruebas de cómo han sido desviados los dineros de este tipo de empréstitos, que hoy día son una terrible carga para los veracruzanos. Tal como ya muchos saben, los siguientes desvíos, vía deuda, fueron de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte, de los cuales no existen indicadores administrativos que informen a dónde fue a parar el dinero. Lo que sí se está al corriente es que siempre fueron a meses de que se iniciaran las campañas para gobernador o presidencias municipales. Es una acción financiera cuyo velo encubridor está dentro de los procesos electorales.

Fidel Herrera, en el segundo endeudamiento, se dio en la elección municipal, de forma inverosímil. El PRI arrasó en toda la entidad veracruzana, una acción que presumió de forma pública este personaje tenebroso. Tres años más tarde, el dinero adquirido se utilizó para la campaña de Javier Duarte.

3. Una más de Fidel Herrera. Él fue quien, durante su gobierno, empezó a manejar de manera propagandística aquello de que "no hay dinero en las arcas de la entidad". Javier Duarte hizo lo mismo. Sin embargo, al destaparse la cloaca de las tres administraciones, está comprobado que el dinero se fue a las arcas personales de los tres exgobernadores.

No obstante a todo lo anterior, el pueblo no aprende y al parecer ni le importa, si acaso a una minoría de clase media ilustrada. Ni siquiera a los llamados "empresarios", pues bien saben que; todos ellos también fueron beneficiados o, como se dice coloquialmente, "salpicados".

En representación de una pequeña minoría de "ciudadanos instruidos", deseamos pues, por ser minoría, lo cual es imposible exigir, que el actual gobierno encabezado por el Lic. Miguel Ángel Yunes Linares no cometa el mismo error de desviar el empréstito recién adquirido, dado que estamos a días del proceso electoral. Por lo pronto, ya utilizó de manera pública el ¡NO HAY DINERO¡