Política

Penosa y baladí actuación de Morena en el Congreso

marzo 18, 2017

Dice el coordinador de la bancada local de Morena que en el estado se vive una crisis humanitaria. Sí, es algo denunciado por el padre Solalinde hace casi un década. Lo denunció desde que se hacía cargo del refugio para migrantes en Oaxaca "Hermanos en el Camino". Después de muchas denuncias explícitas, Alejandro Solalinde se reunió en 2011 con Javier Duarte. El motivo, el secuestro de al menos 60 migrantes centroamericanos en Medias Aguas. Solalinde ya había denunciado al estado como territorio de abusos y horrores contra los centroamericanos en tránsito hacia Estados Unidos. Un par de días después el gobierno negó que hubiera evidencias de lo denunciado. El coordinador de Morena habla de una crisis humanitaria, cosa evidente desde hace por lo menos una década y que se confirmaría con el hallazgo de una nueva fosa clandestina en una paraje del municipio Alvarado. La denuncia sobre el asunto no tiene mayor dificultad toda vez que es obligado por evidente. Debe hacerse y en lo posible trascender el lugar común, cosa que no siempre es posible.

Pero los diputados están en el congreso para tomar decisiones a favor de sus electores y representados en general. Hacer política. El voto por consigna no ayuda a esclarecer ni facilita transitar hacia condiciones más amables que como las que ahora determinan las cosas en el estado.

La reestructuración de la deuda era un procedimiento axiomático dados los ingentes problemas económico financieros del estado. Implica más intereses a cambio de mejores condiciones de pago. Puede no ser el ideal, pero es el instrumento que está a la mano para liberar recursos mínimos suficientes para no cancelar la eventual viabilidad del estado. El saqueo ha sido monumental y criminalmente asociado. Es posible, incluso probable, que pudieran encontrarse recursos económicos por otras vías, pero necesariamente llevaría más tiempo. No lo hay. Los tiempos del servicio de la duda son fatales y el gobierno debe operar.

Los 12 diputados de morena votaron en contra del la reestructuración. Lo hicieron por consigna. Desde febrero, el coordinador estatal de Morena, Manuel Huerta dijo claramente que los diputados locales que votaran a favor de la reestructuración serían expulsados del partido. Penosa señal. Pero, en efecto, toda la fracción de Morena votó en contra.

Hasta donde es posible entender, los diputados fueron elegidos para tomar decisiones a favor de los gobernados, su actuar por consigna los ha aislado, exhibido y obtuvieron absolutamente nada a cambio. Hay no pocos pillos con fuero susceptibles de negociación en el más elemental sentido del "quid pro quo". O bajar el sueldo de los funcionarios en una consecuente acción de austeridad, por ejemplo.

Obtuvieron nada a favor de nadie, y eso no es hacer política. Habrá que esperar maduren pronto.