Política

Definiendo la organización de mexicanos en EU

enero 11, 2017

Cuando se quiere hablar de la organización de los mexicanos en Estados Unidos, el primer problema que salta es qué se debe entender por organización de mexicanos, diferente de la organización méxico-estadounidense. Este problema no existe para la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, y una buena cantidad de académicos que desde hace tiempo han venido manejando la expresión "comunidad mexicana" o "comunidades mexicanas" para referirse en su conjunto tanto a los mexicanos nacidos en México como a los México-estadounidenses --nacidos en EU de padres mexicanos--, aunque la mayoría de los México-estadounidenses y migrantes mexicanos probablemente ni siquiera están enterados de que forman parte de una misma comunidad.

Aquí los trataremos como dos poblaciones distintas a sabiendas de que actualmente no existen químicamente aisladas en términos organizativos, pues la experiencia de ambas no solo se bifurca sino que al mismo tiempo se entrelaza. De cualquier manera, esta distinción ayuda porque permite atribuir a los México-estadounidenses la experiencia histórica que, sin la intervención de los migrantes mexicanos, los condujo a la creación de organizaciones como LULAC, GI Forum, NCLR y MALDEF. Así se despeja un tanto el panorama para poder distinguir mejor los contornos de la experiencia propiamente mexicana.

Luego, los mexicanos participan en muy distintas medidas en una gran variedad de organizaciones de EU; lo hacen en organizaciones México-estadounidenses como las arriba mencionadas, pero también en organizaciones comunitarias, sindicales, empresariales, partidistas y de otro tipo, donde actúan al lado de otras personas representativas de la diversidad de nacionalidades y grupos étnicos o raciales que componen la población de EU.

Pero, la pregunta sigue siendo ¿qué se debe entender por una organización de mexicanos? Como no estoy seguro de que alguien haya dado ya una respuesta precisa a esta pregunta, me permito aquí ensayar una propia, que en pocas palabras se puede enunciar de esta manera: las organizaciones de los mexicanos en EU se definen por su composición y objetivos. 1) Por composición me refiero a que la mayoría de los integrantes de la organización han de ser mexicanos. Nótese que dice "mayoría", no todos. 2) Por objetivos me refiero a que los objetivos, la agenda, el programa o las demandas que enarbole la organización han de expresar necesidades o intereses de los mexicanos, en EU o en México. Ambos requisitos han de concurrir para que esta definición sea aplicable.

Pero, si se tratara de aplicar este molde en cualquier región de EU, nos daríamos cuenta de inmediato que la realidad es rica en matices, a veces demasiado rica. Por ejemplo, si se tratara de convocar a una reunión para discutir algún asunto de los mexicanos en Chicago y se pidiera a alguna persona que elaborara un directorio de organizaciones para extender las invitaciones correspondientes, lo más seguro es que esa persona presentaría una larga lista de organizaciones comunitarias vinculadas de alguna manera a los asuntos mexicanos. Esto obviamente que será excelente para nuestra hipotética reunión. Pero, aprovechemos este viaje para también husmear algo en el concepto de organización comunitaria existente entre los activistas mexicanos.

Dicha lista de invitados probablemente incluirá (o excluirá deliberadamente) organizaciones tales como partidos, sindicatos, organizaciones México-estadounidenses, organizaciones de activistas pro reforma migratoria, clubes y federaciones de oriundos y comunidades eclesiales de base, etcétera. Pero incluirá también entidades que nacieron fundamentalmente para dedicarse a prestar servicios legales, de educación, salud, vivienda, capacitación, empleo, asesoría, defensa y otros semejantes, cuya existencia no sería posible sin la filantropía de las fundaciones y los subsidios gubernamentales.

Estas entidades podrían tener un cien por ciento de directivos y empleados que proporcionen servicios una población totalmente mexicana (sobre todo cuando están asentadas en barrios mexicanos) y, aun así, tienen una diferencia fundamental con las organizaciones mexicanas que arriba empecé a tratar de definir. Esta diferencia reside en que, fuera de sus propietarios o directivos, los demás "miembros" de estas entidades lo son por la relación laboral o clientelar que establecen con ella, no por el deseo consciente y voluntario de hacerse miembro de una organización para, en condiciones de igualdad con los demás miembros, luchar por sus objetivos. Aunque estas entidades no dejan de ser organizaciones de cierta manera, sería mejor referirse a ellas con el otro nombre con que también se les conoce y que es mucho menos ambiguo: "agencias comunitarias de servicios".

Me interesaba hacer este ejercicio porque, cuando se piensa en la organización de los mexicanos en EU, aparecen muchas confusiones y ambigüedades que complican el entendimiento. Además, quise proponer no solo una definición sino también un vocabulario común para, en artículos posteriores, seguir abordando cuestiones de la organización de los mexicanos en EU, como algo diferenciado de las organizaciones estadounidenses en general, de las organizaciones México-estadounidenses y de las agencias comunitarias de servicios ■

* El autor radica en Chicago desde 1986, es miembro de la Coalición por los Derechos Políticos de los Mexicanos en el Extranjero, y autor de varios libros y numerosos artículos sobre la vida de los mexicanos en EU. Correo electrónico: mxsinfronteras@gmail.com