Política

Reprueban líderes sindicales gasolinazo y ola de rapiña; inhibirán las inversiones

enero 08, 2017

Río Blanco, Ver.- La incontrolable ola de saqueos y violencia en distinta regiones del país, incluido Veracruz ahuyentará las inversiones privadas programadas para este año, refirió el dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Veracruz, Tomás Tejeda, agregó que el país "va de mal en peor" y no descartó un estallido social de mayor magnitud, aunque dijo no aprobarlo; asimismo, exigió que el gobierno federal presente un programa económico alternativo "para mitigar los efectos negativos y el incremento en los índices de pobreza".

Hay que buscar otras alternativas, dijo, "como bajar los impuestos a los combustibles; disminuir el gasto público; que en el Congreso de la Unión, tanto senadores como diputados federales, se pongan la camiseta y evitar que se generen problemas como los que estamos viviendo".

Igual rechazó la postura del presidente Enrique Peña quien dice que el incremento a los precios de los combustibles no afecta a la mayoría de la población, "eso no es cierto. El 90 por ciento de las mercancías en el país se mueven por carretera y al subir los combustibles, sube el precio de los fletes y los precios minoristas. Entonces sí hay afectaciones a quienes menos tienen".

Por eso, reclamó, "sí es necesario que el presidente de la República así como los senadores y diputados federales se sienten para analizar un plan alternativo para poder mitigar los efectos del gasolinazo, sobre todo cuando se presume que en febrero pudiera haber otro incremento".

Sobre las movilizaciones y saqueos dijo "ojalá que todo esto que pasa en el país sirva para que el presidente de la República y el Congreso de la Unión mediten lo que pasa para corregir los incrementos. Quienes gobiernan el país deben darse cuenta que no es mediante imposiciones y acciones prepotentes es como se gobierna. Deben entender que no porque sean gobierno vas a poder manejar las cosas como se te dé la gana".

El gasolinazo está mal, advirtió, "a diferencia de la reforma energética que intenta meternos en el plano internacional como un país competitivo en materia energética, pero los incrementos a los precios de los combustibles provocan todo este tipo de movilizaciones sociales y esto lejos de atraer inversiones, locales y extranjeras, las aleja. Nadie va a querer venir a trabajar ni al estado ni al país.

"Lo primero que van a decir es: ‘en México no hay seguridad y revueltas’. Esas condiciones deben ser analizadas por el gobierno federal para evitar más problemas. Se deben crear alternativas para mitigar los efectos de los incrementos a los precios de los combustibles; el gobierno federal debe reajustar su gasto corriente, todos –los funcionarios federales, estatales, senadores, diputados– deben bajarse el salario, entre otras medidas que deben realizarse de forma urgente".

Si no se hacen esos ajustes, anticipa, "vamos a ir de mal en peor. Teníamos la esperanza de que una vez que terminarán las elecciones iba a haber un poco de calma; que hubiera castigos a quienes sean culpables de la crisis económica en las que se encuentra el estado, pero en vez de componerse cada vez está peor".

Los diputados federales y los senadores, "tienen en sus manos la realización de medidas alternativas para mitigar los efectos que se tienen en estos momento. Si no sucede todo esto, se corre el riesgo de mayor inestabilidad que derrumbaría lo que ya tenemos, sería peor vivir una época de guerra armada, se acabaría el país otra vez. Ése no es el camino".