Política

Margarita Zavala es una osadía sin límites

diciembre 03, 2016

1.- Las actividades que viene realizando Margarita Zavala de Calderón representan una sorda guerra contra la sociedad. Asimismo, existe una discordia no sólo dentro de su partido, sino en la carrera por conquistar la presidencia de México. Ella representa de modo elocuente los efectos causados por la oligarquización del país, de la cual ha surgido un rencor entre las distintas clases sociales, sobre todo y de manera particular, entre los nuevos ricos y las clases pobres, lo que ha erigido, de esta manera, la más profunda desigualdad.

Margarita representa la defensa a ultranza de la privatización de las riquezas de la nación. Tal desestatificación es apuntalada por las fuerzas armadas mexicanas, abandonado de esta forma el bien común, contemplado en la Carta Magna. Desde el arribo de Vicente Fox, sobre todo en el sexenio de Felipe Calderón y ahora con Enrique Peña Nieto, las características sobre la imposición de las leyes reformistas es equivalente a la que Dracón de Tesalia (siglo VII a. C.) implantó en su momento y que hoy día es destacada con el adjetivo de draconiano.

2.- ¿Qué saldos arroja la oligarquización del Estado mexicano en estos tres sexenios a la fecha? Uno de ellos es la pauperización de millones de habitantes, incluyendo a la clase media, poco ilustrada. No obstante, ésta vive en una total ideología clasista, por tanto no le interesa lo que sucede en su medio. Tal incontinencia del poder del dinero conduce a una esclavitud generalizada, sobre todo, en la clase obrera y campesina, de las cuales se aprovecha la usura bancaria, que los hace unos encadenados domésticos.

3.- La infalible lucha electoral ya iniciada repercutirá en la existencia nacional, y será entre el proyecto de país que planteó Andrés Manuel López Obrador, de carácter republicano, el cual consiste en atender a todas las clases sociales, incluyendo a los ricos; o bien, el de la continuidad fausta del vicio de la ganancia para unos cuantos, de tipo plutocrático, y que es representado por Margarita Zavala, apuntalada por tres facciones o partidos: el PAN, PRI y PRD, los cuales, en estos tres últimos sexenios han designado a presidentes, que han sido sólo lacayos del capital.

El año próximo será una batalla donde se jugará el futuro de México, pues el cuadro que nos ofrece el actual desgobierno es un retrato fiel de los estragos ocasionados por la descomposición de la nación, cuya responsabilidad es precisamente de este grupo que la tiene encadenada. El panorama desafortunado de corrupción y miseria generalizada nos asume en una constante desarticulación política, económica y social.

4.- No hay memoria histórica en la población humilde, quienes venden su voto o no saben leer. Desde el arribo de los conquistadores, los pobres sólo han sido esclavos de los ricos, tanto de hispanos como criollos. En el México independiente, 90% de las tierras estaba en manos de uno pocos, y si no pagaban rentas los jornaleros, eran reducidos a la esclavitud, tanto ellos como también a sus hijos.

En la etapa porfirista, la Ley de Pernada llevaba implícito interés a los propios cuerpos de las mujeres violadas, con la bendición eclesiástica y de las autoridades. Tal pareciera que no hubo una Revolución Mexicana ni Constitución, pues con la discordia actual, nuevamente está presente el miedo, la avaricia, la arrogancia, la muerte, la usura y los desaparecidos.

Zavala representa todo esto, y al advertir su presencia en Veracruz con el nuevo gobernador, me entra mi ímpetu intolerante; tan sólo de pensar cómo su marido protegió a las minorías oligarcas frente a la muchedumbre de pobres. A lo que se suman los más de 100 mil muertos, todo ello concuerda con lo anteriormente expuesto, aunado a que vivimos en un régimen militar, cuyo comandante se viste de civil ■