Política

Fox, Calderón y Peña, presidentes peleles

noviembre 15, 2016

1.- La piedra de toque que terminó de descomponer al Estado mexicano ha sido la conducta de tres polichinelas que han desgobernado a este pueblo. Ellos son Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, cual espada contra la población, se dedicaron de forma servil a favorecer únicamente a los oligopolios. El resultado ha sido catastrófico, pues desde la visión de quienes los propusieron, fue en función del censo de riqueza para unos cuantos. Ha sido el pluripartidismo y la explosión demográfica en los últimos años, para que la mafia dominante, utilizando al PRI y PAN, logren filtrar candidatos, limitados en todos los sentidos, pues el objetivo de ellos es precisamente la oligarquización del país.

2.- Tres sexenios que la Cosa Nostra tiene secuestrado al gobierno mexicano, desde ahí los irresponsables presidentes sólo siguen un diseño político, el cual siempre se encuentra en beneficio de los socios del poder. Esto se da en confabulación, con la ceguera de millones de habitantes, quienes no quieren reconocerlo a pesar de sufrir todo tipo de consecuencias. La debilidad, tanto de los gobernantes como gobernados, ha llevado a la terrible anarquía que se vive desde hace más de 20 años. El descalabro se facilita debido a que el régimen presidencial mexicano, el Poder Ejecutivo, representan el órgano máximo del Estado. Sin embargo, los tres personajes han carecido del saber político, por tanto, también han desconocido cómo está constituida la nación y sus leyes.

Carlos Salinas manipula la Cosa nostra, y desde ahí se formula las privatización de la cosa pública, la cual es de todos, tal desnacionalización es a favor de los oligopolios, los suyos en particular. La sentencia de Platón es vigente:

"Cuando se carece de comunidades políticas reales […] las asociaciones de hombres de ese estado únicamente son sirvientes y esclavos de una parte de éste. Es ahí donde se da el poder dominante y, por tanto, de ninguna manera llegan a ser comunidades políticas".

3.- La pandemia moral del país está en declive, pero no obstante, el pelele actual declaró recientemente que: "los mexicanos no debemos ser pesimistas". Empero, éste de ninguna forma se ha responsabilizado de lo que pasa todos los días en la llamada República mexicana. En la que en la mayoría de las entidades, los gobernadores sólo reproducen lo que EPN hace; ¡No gobernar y desvalijar a la población! De esa manera, la oligarquía extranjera se ha servido todo el tiempo con la cuchara grande, y la paradoja es que los empresarios o riquillos mexicanos tan solo se quedan con las migajas.

Aun así, los oligopolistas nacionales aprovechan su posición de privilegio, protegidos por la ordenación económica actual han elevado los precios y disminuido la producción. Por tanto, sus empresas colaboran entre sí a fin de mantener el dominio y así evitar la competencia interna. El significado de oligopolio es precisamente cuando un mercado es dominado por un pequeño número de oligarcas. Por ejemplo; Televisa y TV Azteca son empresas que controlan el mercado de televisión, las cuales se han convertido en uno de los obstáculos para el pluralismo en el país, y constituyen un oligopolio con estrechos nexos con el gobierno. Este tipo de empresas televisivas han hecho de la opinión pública un simple juguete.

4.- Fox, Calderón y EPN han provocado la violencia y la corrupción, y los tres han protegido a sus aliados gobernadores. Resulta pues inverosímil que con la alta tecnología que existe hoy día nunca lograron rastrear el helicóptero en el que Javier Duarte se trasportó. Esto quiere decir que el espacio aéreo en México es inseguro. Asimismo, el presidente no muestra fatiga alguna con lo que pasa en Veracruz –le vale madre–, utiliza un catálogo de charlatanerías de la politología gringa, con declaraciones disparatadas, que caen en una orgía de verborrea cada vez que abre la boca, sobre todo en el extranjero.

No hay duda, los demagogos surgen de los estados en donde se viola la ley de manera invariable, y es aquí donde el tirano está siempre rodeado de aduladores, pero el mando despótico es aceptado por el pueblo. Es de esa manera como se socava la autoridad de cada una de las entidades públicas, espacios en donde también se legislan decretos impulsados por los demagogos. Las asambleas legislativas están llenas de lambiscones o lameculos. EPN es un compuesto de tiranía y oligarquía en su forma más extrema; por la primera, su mando es humillante y vejatorio; por la segunda, toma el vicio de la riqueza como fin y ofensa para el pueblo.

Por otro lado, el apetito mafioso de la famiglia, dirigida por Salinas, disfruta de toda impunidad. Por tanto, no dude de que continuarán designando candidatos a la presidencia similares a los mencionados peleles, y que, así como un cuerpo sin cabeza deja de ser cuerpo, de la misma forma un país sin cabeza deja de serlo." ■