Política

EU y las elecciones mediáticas

octubre 18, 2016

1.- Desde el nacimiento a la vida institucional de esta gran nación, fue acreditada como los Estados Unidos de América (EU), antes de esta época vivió un gran periodo de inestabilidad política, sobre todo comercial y social. Pero los oligarcas arribados de Inglaterra lo que menos querían era que no se retomaran a las armas para resolver los problemas del momento. A pesar de que lo acaecido en la independencia había sido un buen negocio especulativo para ellos. Ya que los terrenos, la expansión territorial, los impuestos, la venta de armas y los bancos ya no pertenecerían a los capitalistas de su madre plutocrática.

La naturaleza financiera ha sido la piedra angular de la sociedad norteamérica. Lo más difícil e incluso sangriento de toda su historia fue el conciliar los distintos intereses de los oligarcas, ya como clase suprema. Me refiero a los industriales del norte, los propietarios de grandes comercios locales y ultramarinos, los banqueros y terratenientes, y fue la guerra conocida como de Secesión o Guerra civil, que tuvo lugar entre 1861 y 1865. La paz se alcanzó cuando por fin lograron ponerse de acuerdo entre ellos y así balancear sus intereses.

El Estado americano se constituyó bajo el imperio del "dejar hacer y dejar pasar", y de la "propiedad privada". Un modelo que ni el mismo John Locke pudo imaginar, por la insólita transferencia de intereses que se dio cien años después en este naciente país. William Henry Drayton, abogado de Charleston, Carolina del Sur, lo bautizó como American Empire. El haber resuelto, cómo y dónde, iban a estar representados, todos ellos, fue la clave para, así ocultar al pueblo angloamericano y al mundo su esquema especulativo de tipo monopólico.

En definitiva fue el congreso, esencialmente en el senado, en donde están representados sus intereses. Es éste el órgano supremo de su constitución, el cual, desde su instauración, se ha manejado en razón de las ventajas fiduciarias en base a la posesión de la tierra, detentada en favor de los potentados. Por tanto, el Estado tiene como encomienda la de congregar los intereses de las oligarquías, y en la que el presidente de los Estados Unidos y funcionarios gubernamentales están comprometidos con quienes llevan en sus hombros la economía y el desarrollo del país. Pero, sobre todo, de quienes les pagan sus campañas electorales.

2.- La carta magna de este país dispone un método general para las elecciones, pero en ella no se hace mención de los partidos políticos. Sin embargo, las leyes y las prácticas electorales y de partido han sido transmutados para ocultar los verdaderos intereses. En los últimos cien años las nuevas generaciones de ciudadanos votantes sólo se estimulan cuando los medios masivos de información los sacuden. Los especialistas lograron desarrollar un "modelo sistémico" para operar el esquema clientista, que sin duda es ventajoso para los propietarios por el tipo de manipulación, son millones de dólares los que se gastan en las elecciones. Sin embargo, el votante común en lo único que piensa es trabajar para su bienestar –welfare–, por tanto no se mete mucho en problemas políticos y vota según el mercadeo.

Ha sido el modelo de un solo partido lo que les ha dado esta posibilidad de operar lo político-electoral. Aunque miles de distintos analistas, debido al patrón sistémico, aseguran a través de panfletos propagandísticos que es un bipartidismo. Lo mismo sucede cuando aseguran que ese es un régimen presidencial, muy a la mexicana, lo cual es falso. No hay duda, todos estos "sistemas" ideológicos han sido impuestos en los países que están bajo su gran imperio. No obstante, la distancia que hay entre el tener y el no tener, entre la corrupción del lucro y la libertad son verdaderos agujeros negros que los mexicanos nunca podrán entender, pero sí reproducen.

3.- Daniel Innerarity, catedrático de filosofía e investigador de Ikerbasque, en la Universidad del País Vasco, escribió la obra La Sociedad Invisible, editorial Aspa, en el que asegura, muy de acuerdo con lo explicado en párrafo anterior: "que un rasgo definitorio de la sociedad contemporánea, sin exageración se le puede dominar una sociedad invisible" (p. 51). Debido a esta tesis, se podría afirmar que los medios de información son hoy día, los principales catalizadores de la atención. Son instrumentos ideológicos cada día más sofisticados los que atraen, dirigen y orientan la atención masiva. En los casos de países subdesarrollados es el Estado quien los manipula, pero en el de los Estados Unidos son los privados quienes catapultan el centro de atención que ellos eligen.

En Estados Unidos se encuentran los verdaderos emporios de medios, desde ahí se trafica todo tipos de negocio –sea privados o masivos–, es el lugar en que la bolsa financiera valora los capitales nacionales y trasnacionales. Los medios han sido los fabricantes de candidatos a la presidencia del país más poderoso del planeta, pero también pueden servir de su Waterloo, como el actual caso de Donald Trump, quien tendrá que realizar la retirada, al estilo del ejército francés napoleónico. Un hombre que después ir ganando la batalla electoral, apoyado por la oligarquía propietaria del capital de guerra, los medios se le han venido encima, por errores personales y de personalidad. Es increíble, y quizás de risa, cómo en el periódico New York Times, del 13 de octubre, aprovechando el tema de misógino, realizó una entrevistan a una mujer de avanzada edad, declarando que "cuando ella fue joven, Donald la trastocó en sus partes íntimas".

4.- El problema es más delicado que lo que se presume si pierde la elección Donald, pues una gran cantidad de posibles electores, que se identificaron con el candidato, son de características violentas. Los cuales responden precisamente a toda teatralización y seducción típica del ideal fascista, a través del llamado nacionalismo ultra, en contra de las ahora mayorías de color. La pregunta es ¿cómo van a pararlos? En caso de que su hombre a seguir sea el perdedor, ¿serán los medios capaces de mediatizarlos? ■