Tetela de Ocampo, ejemplo de resistencia contra minería
agosto 15, 2016 | Édgar Escamilla y Sayda Chiñas Córdova

Tetela de Ocampo, Pue.- Ubicado en la Sierra Norte de Puebla, el municipio de Tetela de Ocampo –nombrado histórico por la participación de sus habitantes durante la batalla del 5 de Mayo en contra del ejército francés– durante los últimos años ha mantenido una férrea lucha para evitar que empresas mineras atenten contra su territorio mediante la aplicación de técnicas como la minería a cielo abierto, actividad que arrasa con con todo tipo de recursos naturales.

Con apenas 30 mil habitantes, dispersos en 90 comunidades y la cabecera municipal, se ubica en la cuenca alta del río Tecolutla, afluente que se vería afectado si la empresa minera Espejeras, filial de Grupo Frisco, propiedad de Carlos Slim Helú, aplicara esta técnica extractiva para obtener el oro que se encuentra disperso en el subsuelo.

Tres años atrás se gestó un movimiento social que involucró a la mayor parte de la población, tanto de Tetela como de otras comunidades y municipios en los que el gobierno mexicano entregó concesiones mineras, entre ellas, Almaden Mineral, de capital canadiense, en territorio del municipio de Ixtacamaxtitlán.

Visitar Tetela en 2013 significaba encontrar múltiples mensajes contra la minería en gran parte de las viviendas, actualmente son pocos los murales y mensajes que se pintaron en las fachadas, ya no se observan los carteles en las paredes, pero la población está consiente de la necesidad de continuar en la lucha.

"No estamos en contra de la minería, sabemos que genera beneficios; sin embargo, no es factible en el municipio, a razón de que en los predios donde se pretende explotar los minerales se encuentran los manantiales que abastecen de agua al municipio, que mantienen a gran parte de la población", comentó Ricardo Aco Farfán, presidente municipal de Tetela.

Hace tres años la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) 21PU2012MD070, la cual le permitía a Grupo Frisco realizar trabajos de exploración durante dos años. A un año de su vencimiento, la empresa enfrenta problemas financieros, lo que le ha dificultado continuar con el proyecto en el cerro Las Espejeras.

"Semarnat dio la instrucción a la empresa para que realizara la consulta ciudadana para permitir el ingreso de la empresa, pero hasta el momento no se ha llevado a cabo, pero esperemos que no, para que no se nos complique la vida a los tetelenses", puntualizó el edil.

Marchas y plantones sirvieron entonces para enfrentar la amenaza, pero también se impartieron talleres y organizaron foros para la difusión de los riesgos que representa la minería a cielo abierto, en los que participaron organizaciones sociales, investigadores y académicos de varias regiones del país.

De acuerdo con Fundar, Centro de Análisis e Investigación, cerca del 13.5 por ciento del territorio nacional se encuentra concesionado a empresas mineras, siendo Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Durango y Zacatecas los estados con mayor actividad de este tipo. Se estima que la minería representa no más de 130 mil empleos a nivel nacional y genera no más del 0.9 por ciento del producto interno bruto (PIB).

La explotación de las vetas de oro en Tetela dio inicio en el siglo XIII, antes de la conquista española, y se incrementó durante el periodo de la Colonia, por lo que se le concedió el nombre de Tetela del Oro. Aco Farfán comenta que la forma de trabajar era a pico y pala, "una forma totalmente diferente a la que ahora se estila, eran otros tiempos".

Aunque con menor intensidad, la lucha de la comunidad continúa para evitar que las empresas extractivas empleen técnicas que atentan contra el suelo, la flora, fauna y los recursos hídricos, que en este caso, afectarían no solo a las comunidades de la Sierra Norte de Puebla, sino que sus efectos se podrían extender hasta el estado de Veracruz, donde desemboca el río Tecolutla en el Golfo de México.

Perdona la Profepa a Hilton Garden Inn por arrasar manglar

La Procuraduría Federal de Protección al ambiente (Profepa) no obligó a la empresa Hilton Garden Inn a reforestar 14 hectáreas de mangle y duna costera devastada para construir un hotel en el Ejido Colorado. Este predio, ubicado en una zona aledaña a Villa Allende, municipio de Coatzacoalcos era parte de los proyectos para generar desarrollo para ese lado de la ciudad, pero fue totalmente abandonada por la empresa, la cual decidió mejor invertir en la cabecera.

Esta obra fue clausurada en 2014 por la Profepa, ya que la empresa no contaba con todos los permisos de construcción, aun cuando ya había limpiado totalmente el terreno donde iba a construir y dañado una duna costera prácticamente virgen.

La empresa Hilton pretendía construir un complejo hotelero de 120 cuartos, estacionamiento y zonas de esparcimiento en la playa, aprovechando que es una zona que se ha mantenido intacta, al ser rural. Pretendía con esto captar al turismo de negocios que llega a trabajar a las plantas y que pierde tiempo al trasladarse hasta los complejos petroquímicos.

La empresa Hotel Hilton contemplaba una inversión de 100 millones de pesos y una importante generación de empleo para la zona rural pero no se pudo concretar y el terreno fue abandonado por completo. A pesar de que la Profepa detectó afectaciones a medio ambiente y la falta de permiso, la empresa no fue sancionada ni obligada resarcir el daño que le hicieron a este predio ejidal. Los habitantes del ejido Colorado piden a las autoridades ambientales que se busquen esquemas para resarcir el daño al humedal y que se autoricen proyectos que sean sustentables.

Las fotos del día