Política

Polítika Económika

julio 12, 2016

Autonomía, Educación y Desarrollo Económico

La propuesta de la autonomía para el Colegio de Veracruz (Colver) es un acto político que debe aplaudirse por las implicaciones que conlleva. ¿Quién dijo que la democracia era fácil? ¿Quién puede fijar los tiempos correctos para la oportunidad certera en un mundo caracterizado casi por el caos en diversos órdenes globales y locales?

Dos conceptos fundamentales para el desarrollo económico del México moderno entran en juego: la autonomía y la educación superior en universidades públicas. Frente a la mercantilización extrema de la educación -con la excepción de algunas instituciones particulares que cuidan con excelencia la calidad de su enseñanza- el Estado con visión social sigue al cuidado de la educación primaria, media y superior de sus ciudadanos, por muchas razones, entre las cuales destacan:

1) Un Estado nación es más poderoso económicamente en cuanto es respaldado por una educación intensa y extensa de sus habitantes que los transforma en ciudadanos productivos y competentes, como lo muestran China, Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia, Inglaterra, Chile, entre los más destacados.

2) La segunda razón tiene que ver con la movilidad social y la distribución del ingreso que una buena educación genera, como tuvimos en México un clarísimo ejemplo en la segunda mitad del siglo XX, cuando la población proveniente del campo pudo acceder en las ciudades a estudios superiores y así lograr ascensos en su posición socioeconómica. Una administración pública congruente con el desarrollo y el crecimiento el México posrevolucionario desde el primer presidente no militar, el licenciado Miguel Alemán Valdez –quien acaso como retribución moral- construyó la Ciudad Universitaria en el sur de la ciudad de México. Es una política pública que redistribuye los ingresos en favor de los que menos tienen.

No es necesario especificar aquí la larga lista de universidades, institutos tecnológicos y colegios que han contribuido desde su localidad, sucesivamente, al crecimiento regional, estatal y nacional de México en los últimos cien años. La información es clara y está disponible: la educación ha permitido que México se consolide como una potencia mundial, y el relevante papel de la educación pública superior en este logro es más que evidente.

El segundo concepto, la autonomía. Se sabe que el poder es absorbente, y que la necesidad de decir sí a lo que indica la autoridad parece incuestionable. No obstante, como lo demostraron los ingleses con el invento del Parlamento, la autoridad del Rey era debatible. Y esa facultad para el debate y el disenso los llevó siglos después a sufrir la amputación de su colonia norteamericana. La educación por definición significa la construcción de la libertad y la libertad por definición significa crítica y desacuerdo, no sólo con el prójimo, sino con la autoridad. El conocimiento no puede crecer sin la libertad: Sapere aude! (¡atrévete a saber!) precisó Kant.

Por ello es muy laudable que el Estado reconozca que las escuelas de educación superior puedan formar profesionistas con conocimientos que les permitan cuestionar el ejercicio de la autoridad, es decir, su propio desempeño. De esta forma se nutre la democracia: una democracia fuerte capaz de debatir, escuchar la crítica y ejercer la autocrítica. Justamente esto permite la autonomía de la educación superior, pero es difícil de verlo, de apreciarlo, porque es un proceso.

Es demostrable que no sólo la calidad de los cursos que imparte el Colver ha sido creciente, sino la calidad de sus investigadores y profesores que le han otorgado una vida académica de importancia nacional de la cual antes carecía. Su presencia es reconocida y avalada por los investigadores, profesionistas y conferencistas de Universidades, Colegios y Centros de Educación de talla internacional que con frecuencia lo visitan y colaboran con él. Su labor de extensión educativa renueva no sólo su imagen, sino la del estado de Veracruz que retoma así su linaje cultural.

Otra prueba de ello es que el Colver se encuentra en la antesala de pertenecer a la Red de Colegios y Centros de Investigación (RECCI), integrada por 14 Colegios y Centros del país. Es decir, se trata de instancias educativas que se desempeñan de manera autónoma desde hace varias décadas; entre ellos cabe destacar al Colegio de México (Colmex), al Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), al Colegio de la Frontera Norte, al Colegio de Michoacán, entre otros de importancia y reconocimiento nacional e internacional por su contribución a la socialización del conocimiento. El Convenio firmado recientemente con el muy prestigioso Colmex, es sin duda, un aval académico a las actividades que actualmente desarrolla el Colver.

Si es tarde o es temprano es inútil especularlo, es lo necesario: la autonomía de El Colegio de Veracruz es positiva en términos educativos, históricos, políticos, sociales, económicos y culturales. Y el periodismo, a veces debilitado por el virus de la ignorancia, también puede aprender, y no generalizar: no es "parte de una estrategia de desmantelamiento", sino que la contradice. No beneficia a un grupúsculo inútil, sino a la sociedad y al estado de Veracruz. El Poder Ejecutivo puede equivocarse, pero también acierta.