Política

Ni con desayunos, despensas y maletas de dinero pudo ganar Marcelo Montiel

junio 12, 2016

Contrario a un domingo cualquiera en el puerto de Coatzacoalcos, el día de las elecciones del 5 de junio, todas las fonditas se encontraban llenas. Afuera de los pequeños restaurantes, discretamente, taxis con la propaganda de Partido de la Revolución Institucional (PRI) aguardaban a quienes desayunaban. Empanadas, picadas, café, frijolitos, los desayunos eran típicos pero frugales.

Antes de las nueve de la mañana, el comité municipal del Partido Acción Nacional (PAN) estaba dando la primera queja del día para la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade): el PRI estaba pagándole el desayuno a las personas que fueron movilizadas a las urnas. Los domicilios de los operadores del PRI, desde temprana hora, se vieron como si se tratara de una fiesta. Corrió el dinero, las despensas, las maletas con billetes, toda clase de apoyos fueron aflojados a temprana hora para aceitar la maquinaria electoral que llevaría a la victoria a Víctor Rodríguez Gallegos para diputado local y Héctor Yunes Landa para gobernador.

Así, con la panza llena, una lanita, y una despensa, cientos de personas acudieron a votar; sin embargo, en la soledad de las urnas, algo pasó a esos ciudadanos supuestamente cooptados por el estómago, pues el PRI no ganó en Coatzacoalcos, perdió y sumó así una de las peores derrotas y humillaciones para el grupo que gobierna en el puerto desde hace 16 años, el del ex delegado de la Secretaría de Desarrollo Social, Marcelo Montiel Montiel (MMM), el jefe del clan, el operador en los sótanos del poder, el mito que el pasado cinco de junio literalmente terminó aplastado con todo y su linaje político.

Ese día, a las 11 de la mañana, Víctor Rodríguez Gallegos, aspirante del PRI a la diputación local por Coatzacoalcos, el favorito de Marcelo Montiel, emitía su voto en la casilla 766, de la plaza Patio. "En unas horas –vaticinó a la prensa- voy a llorar de gusto", "de alegría", por la gran victoria, pero se quedó con las ganas de lágrimas de júbilo.

Víctor Rodríguez, "carissimo" en la cuadra de MMM, no ganó ni en la urna donde emitió su voto. Sacando sólo 63 votos para el PRI, en tanto que Morena, 193. En redes sociales, sin embargo, presentó un escrito en el cual reconocía la victoria de Morena en manos de Amado Cruz Malpica, un abogado laborista de Coatzacoalcos que hasta antes de la campaña no tenía presencia mediática, no al menos la que traía, desde hace tres años Rodríguez Gallegos usando los distintos cargos públicos que ostentó para colarse en medios de comunicación, desde la Secretaría de Desarrollo Social, el ayuntamiento de la ciudad de Coatzacoalcos, la delegación de la Sedesol y el Movimiento Territorial.

Rodríguez Gallegos, desde hace unos tres años, era uno de los porteños más generosos. Es complicado no encontrar un domicilio en Coatzacoalcos en donde no haya relojes, flores, sombrillas y toda clase de suvenires de origen chino inscritos con el nombre "Víctor Rodríguez Gallegos" en color rojo, aunque para la contienda, eligiera el color verde para salir a pedir el voto, el color preferido de MMM.

Docenas de generaciones de estudiantes en edad de votar lo tuvieron de padrino. No había fiesta patronal a la que no asistiera como invitado especial o mayordomo para pasearse a lado de santos y de mujeres frondosas con los atuendos tradicionales del Istmo de Tehuantepec. No era ajeno a regadas de fruta, menos a bailes y comelitonas y al apadrinamiento de quinceañeras. Y entonces, ¿qué pasó?

Los analistas en Coatzacoalcos ya lo definen como el fin del marcelismo, que no ha sido gratis; converge diversas situaciones relacionadas con la forma en que han interactuado los integrantes del grupo marcelista cuando tienen poder:

1.- En último informe de labores, el alcalde Joaquín Caballero, también de la cuadra de MMM, presentó como máximo logro de su gestión, la edificación de pozos profundos para dotar de agua a Coatzacoalcos, uno de los pasivos sociales más fuertes. No dijo dónde estaban los pozos, no dio ubicaciones concretas y hasta el momento, el agua sigue escaseando. Sin mencionar más obra magna, el alcalde tuvo que incluir entre sus logros el incremento de los pasajeros en el aeropuerto de Canticas, y así inflar el parco informe. En 2016, Coatzacoalcos recibió mil 159 millones de pesos como presupuesto, el segundo más alto de los 212 municipios. Pero las fallas en servicios públicos y la carencia de obra pública de impacto social resultan evidentes. En 2014, arribó a Coatzacoalcos el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, para anunciar una obra de 80 millones de pesos que conectaría un eje intercolonias con la zona de la central camionera y el malecón costero. Los recursos los etiquetó la Federación en 2014 y en 2015 por un fondo de desarrollo. En ambos años, el gobierno de Veracruz se quedó con el dinero. La obra está parada. Lo mismo le ocurrió con la carretera Nanchital-Coatzacoalcos, dinero enviado por la federación, y que Duarte de Ochoa se quedó para otros fines. Esta obra la comparte con Nanchital por el fondo de desarrollo Metropolitano, y por lo menos Brenda Manzanilla, alcaldesa nanchiteca, sí alzó la voz contra Duarte para pedirle el recurso, pues la ciudadanía de Nanchital lo demanda, y el tramo carretero es un peligro por su mal estado. El reclamo lo efectuó en enero pasado durante una reunión de seguridad. "Compañera Brenda, esta reunión es para ver temas de seguridad, el tema que usted trae, no corresponde", respondió el gobernador dejando en ridículo a la priista. Joaquín Caballero nunca ha tenido las ganas si quiera de pedir diplomáticamente que el gobernador de su partido le entregue el dinero para sus gobernados y los resultados son evidentes. En su periodo como alcalde no ha inaugurado ninguna obra de impacto social. Al arranque de su administración dio banderazo de salida a la pavimentación del acceso a Coatzacoalcos, pero el recurso con el cual se costeó había sido dejado por la pasada administración de Marcos Theurel.

2.- Coatzacoalcos hoy es a nivel nacional el municipio más endeudado en el país, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). El último reporte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP): la ciudad debe 386 millones de pesos (MDP) a la Banca de Desarrollo, otros 118 MDP por emisiones bursátiles y 20 MDP en el rubro de "otros préstamos", así, a marzo de 2016, el pasivo suma 525 MDP.

¿Quiénes contrataron esta deuda que mantiene comprometido 30 centavos de cada peso que llega a las arcas por participaciones federales?: Marcelo Montiel, Marcos Theurel y Joaquín Caballero.

El 20 de mayo de 2009, la administración de Marcelo Montiel Montiel en su segundo periodo como alcalde de Coatzacoalcos, contrató dos créditos con Tenedores Bursátiles, uno por 103 MDP y otro por 85 MDP a costa de las participaciones federales para obra pública productiva. Del primer crédito actualmente, según SHCP, sólo se deben 16 millones 594 mil pesos; en contraste, del segundo crédito no se pagó nada, en cambio, el pasivo subió de 85 MDP a 101 MDP.

Para el segundo año de su administración, Marcos Theurel alegó que no podía con las deudas heredadas de su mentor –con quien actualmente se odia- y solicitó otro préstamo por 350 MDP al Banobras, del que no se ha pagado nada, pactado a 300 meses. En los últimos días de su administración el primero de noviembre de 2013, pidió otros 46 millones 700 mil pesos a Financiera Local, los que prácticamente ejerció Joaquín Caballero en su primer año de gobierno, y de los cuales se han cubierto 26 MDP.

Con la escuela marcelista de endeudar la casa ajena, Caballero pidió en julio de 2014 a BANOBRAS 64 MDP a saldar en 39 meses, y de los cuales prácticamente ha saldado la mitad. Esos son los grandes préstamos, aunado a la abultada nómina municipal, la que mantiene a Coatzacoalcos al margen de la obra pública. El edil priísta Joaquín Caballero fue cuestionado en torno a su trabajo y el magro resultado de las elecciones, y evadió el tema, afirmando que "la jornada electoral ya había concluido y era hora de trabajar y evitar más el confrontamiento". Antes de las elecciones, se enfrentó con la Sindica, Alejandra Theurel, porque ella acusó presiones para aprobar la solicitud de otro préstamo, el edil lo negó.

3.- Si se sienten inseguros, que compren perros o candados, palabras más, palabras menos, respondió el secretario de Seguridad Pública del gobierno de Veracruz, Arturo Bermúdez, al clamor de ciudadanos de Coatzacoalcos en agosto de 2014 por la ola de inseguridad. Meses después, dijo: "no nos vamos a ir sólo porque los delincuentes se manifiesten", esto ante el clamor de padres y madres de cinco ciudadanos de Coatzacoalcos que a la fecha no aparecen y habrían sido víctimas de desaparición forzada por parte de la Fuerza Civil, en mayo de 2015. Actualmente, si en Veracruz se vive una crisis profunda por violaciones a derechos humanos, Coatzacoalcos es botón de muestra, y en donde el grupo político que gobierna, el de Marcelo Montiel, ha sido omiso a los reclamos ciudadanos.

Después del doble homicidio de una mujer y su escolta –ambos con presuntas ligas con la delincuencia organizada en el puerto, según la Fiscalía veracruzana- a las afueras de un colegio de renombre, la alta cúpula empresarial de Coatzacoalcos entró en alerta total y comenzaron a movilizarse para proponer acciones con las cuales incrementar la seguridad, una de las principales demandas es la eliminación del Mando Único, y la instauración de una policía municipal, exigiendo a Joaquín Caballero tomar las riendas del tema y no dejar todo en manos del gobernador. Hasta hace unos cuatro años, Coatza era considerada la capital de los secuestros de migrantes por el padre Alejando Solalinde y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ahora el Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos (OCC) ubican al primer puerto de México como la capital del secuestro de petroleros, maestros, doctores y cualquier personas con capacidad para pagar mínimo un millón de pesos, si se pueden, hasta en facilidades. Es la región en donde la Fiscalía veracruzana ha presentado a más bandas desmanteladas de secuestradores. El Senador Fernando Yunes Márquez, en su petición para el arribo de más policías al sur enviada al Presidente Enrique Peña Nieto, informó que el 40 por ciento de los secuestros en el estado se cometían en Coatzacoalcos, con lo que contribuía en gran medida a la ubicación de Veracruz como entidad en el tercer lugar nacional por este delito, compitiendo con Tamaulipas y el Distrito Federal. En los tercios de su campaña, Víctor Rodríguez se colgó del tema de la inseguridad, barriendo para atrás, y señalando las omisiones que durante meses su grupo político mantuvo en silencio. El alcalde Caballero confirmó la petición de la Gendarmería Nacional para Coatzacoalcos unos días antes de la jornada electoral, hasta la fecha, los policías federales no han llegado. Todo quedó en una promesa electorera, mientras Coatzacoalcos es desangrado por las mafias locales y la delincuencia común, y el Negro que no se raja, se aferra al árbol de la Noche Triste. La ciudad actualmente está cubierta de lonas en donde los empresarios demandan seguridad y fin al Mando Único.

4.- En 2015, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) emitió su último informe sobre la medición de la Cruzada Contra el Hambre, el programa estrella del Presidente Enrique Peña Nieto y Veracruz reprobó, aportando 500 mil pobres más al concierto nacional. No sólo no se cumplieron las metas, peor aún, hubo retrocesos. ¿Quiénes fueron los jefes de las dependencias encargadas de desarrollo social en estos años? Marcelo Montiel y Víctor Rodríguez, así como numerosos marcelistas, ocuparon la Secretaría de Desarrollo Social en un tramo determinante del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, quien se las cedió en pago a la operación política en su campaña al gobierno de Veracruz en 2010. Después de minar la Sedesol estatal, el grupo marcelista, con todo y el jefe del clan, y el Negro que no se Raja, recibieron la delegación de la Sedesol federal, y sus resultados los expone Coneval:

En 2012, el 52.6 % de la población veracruzana (4 millones 141 mil personas) vivía en pobreza; para el 2014, estos incrementaron al 58.0% (4 millones 634 mil personas). En pobreza extrema, en 2012, persistía el 14.2 % de los veracruzano (un millón 112 mil personas), para el 2014, incrementó al 17.3% (un millón 370 mil personas). Con esos números, Javier Duarte de Ochoa quedó mal ante Enrique Peña Nieto, y Marcelo Montiel Montiel junto con su grupo apuntalaron lo que hoy es su peor derrota, más humillante que la de Rafael García Bringas en 2015 frente a Rocío Nahle, pues en esa votación para diputados federales, en contraste contra la de Víctor Rodríguez, éste sacó 3 mil votos menos. Morena, con Amado Cruz Malpica, resultó el ganador de la contienda, con 43 mil 379 votos; Víctor Rodríguez Gallegos sacó 17 mil 704 sufragios, pero se suma el total de votos captados por los nueve partidos restantes, más el votos nulos y por candidatos no registrados, suman 69 mil 015 votos, es decir, ese número de personas, salieron a decirle ese día "no" al PRI y "no" a Marcelo Montiel. "Ahora sí, se va Marcelo Montiel y todos sus novios", era el grito generalizado en Coatzacoalcos para la noche del domingo, cuando los resultados eran contundentes.

Así, con el grupo marcelista en el poder la ciudad no es mejor ni en seguridad, ni en desarrollo social, menos en infraestructura y servicios. Su pujanza económica se sostiene por los esfuerzos de empresas privadas y de Petróleos Mexicanos en el ramo de la petroquímica, pues es en esta región donde se asienta el 92 por ciento de la capacidad de Pemex en petroquímica y operan cuatro complejos del mismo ramo. Saquear, endeudar y empobrecer son las máximas cualidades de este grupo de políticos del sur de Veracruz que al análisis de sus resultados en la administración pública, se puede determinar lo nocivos que pueden ser para una sociedad que ahora se las cobró en las urnas.