Política

Barandal *Veracruz, desacreditado *Los Porkys en el mundo *Indolencia del fiscal

abril 16, 2016

Pasamanos: Una vez más el nombre de Veracruz en el mundo. Y de nuevo, el Veracruz sórdido. En el olvido, pues, el Veracruz glorificado por "Los voladores" de Papantla y el festival Tajín. En el olvido, Veracruz como el primer ayuntamiento fundado en tierra firme por Hernán Cortés. También, el Veracruz de Agustín Lara y Pepe Guízar.

La Interpol México ha boletinado a tres de los cuatro Porkys, los juniors que presuntamente ultrajaron a una menor, Daphne, y la policía internacional los busca en más de 100 países. De Veracruz, como dice el clásico, para el mundo. Todo, porque aun cuando el padre de la menor interpuso la denuncia penal cuatro meses después de los hechos, seis meses más tarde, la Fiscalía, cruzada de brazos, sumergida en la contemplación mística, pero del lado de los padres influyentes, ricos, pudientes, poderosos, de los muchachos. Todo, porque con los agravantes de la ley, la fiscal jarocha aplicó el tortuguismo burocrático y 10 meses después retuvo las órdenes de aprehensión para que Los Porkys pudieran huir del país. Tal cual, nada nuevo, desde luego.

El fiscal, por ejemplo, logró que el Congreso local desaforara a los presidentes municipales de Medellín y Coatepec, acusados uno y otro de la autoría intelectual de un reportero y activista social en el primer caso, y de su tesorero en el segundo, y no obstante, de pronto, zas, el par de alcaldes se le pelaron a Luis Ángel Bravo Contreras.

Le faltó, pues, la malicia y la suspicacia con que actuara su antecesor, Felipe Amadeo Flores Espinoza, en el caso de Sara Luz Herrera Cano, acusada del crimen intelectual de su secretario particular, y a quien durante el proceso del desafuero y el tiempo que le faltaba para terminar la alcaldía, le pusiera una guardia policiaca día y noche, siguiendo sus pasos al pie de la letra, para evitar el gran escape. Por eso es que ahora de nuevo el nombre de Veracruz en el descrédito internacional.

Balaustradas: 10 meses después, el padre de Daphne rompió el silencio. Incluso, también lo rompió la menor, por un lado, defendiendo a su padre a quien la parte contraria satanizaba, y por el otro, lo más importante, defendiendo su honor. Entonces, la noticia brincó a la prensa defeña con tanta intensidad que el fiscal creó el término de "la verdad mediática", en contraparte a "la verdad histórica" de Jesús Murillo Karam. Y quiso por añadidura disminuir el hecho.

Pero cuando lo advirtió, la noticia ya estaba en una franja del extranjero, y por ejemplo, el reportero hispano más famoso en Estados Unidos, Jorge Ramos, tuiteó y anunció en su noticiero de Univisión que investigaba el asunto, y un día, el padre de Daphne compareció ocho minutos seguiditos en su programa.

La noticia llegó hasta España, cuando trascendiera que uno de Los Porkys, Diego Cruz, se había escondido en Bilbao, a tal grado que de pronto aparecieron cartulinas con su nombre expresando el repudio español. En tanto, los otros, Enrique Capitaine y Jorge Cotaita, habrían volado a Texas, en Estados Unidos, acusados dos de ellos de abuso sexual y uno de violación.

Ahora, el fiscal está atrapado en la administración de la justicia porque "la verdad mediática" alentada por el padre de Daphne parece estar ganando la batalla, en tanto el desprestigio del duartismo cabalga como una maldición apocalíptica en el mundo.

Ninguna necesidad, si por ejemplo, interpuesta la denuncia penal en contra de Los Porkys, "El Señor Justicia" hubiera cumplido en tiempo y forma para agotar la investigación. Es el mismo caso burocrático, por ejemplo, de los mil 200 desaparecidos, de los cuales 144 son menores de edad, cuyos familiares todavía esperan la aplicación de la ley y que ahora, ni hablar, ONG del país y de Veracruz, encargadas de rastrear pistas de los parientes secuestrados, andan en la pepena en terrenos, promontorios, sembradíos y lagunas explorando la posibilidad de encontrar a los suyos. Con todo, ya lo dijo el clásico romano, Flavino Ríos Alvarado, en Veracruz los secuestros, desaparecidos y asesinados son un mito genial, simple y llanamente, porque "no son alarmantes".

Escaleras: En el fondo el secretario de Gobierno está a tono con la filosofía de vida pública característica del llamado sexenio próspero. Aquí, "no pasa nada". Y si pasa, lo desmentimos asegurando que se trata de una conspiración internacional en contra del góber tuitero para desestabilizar su gobierno que está al servicio patriótico de los 8 millones de habitantes de Veracruz.

El fiscal se la ha pasado curándose en salud con su "verdad mediática" en la prensa defeña, mientras que el padre de Daphne piensa diferente, subrayando la excesiva y demasiada indolencia e impunidad en el caso.

Incluso, la presidenta de la ONG, Causa Común, María Elena Morera, se la pasa diciendo que con el caso de Los Porkys, Javier Duarte mudó en "un cínico" pues en vez de que sus explicaciones convenzan a la población siembran el coraje y el repudio popular. Al tiempo burocrático de la justicia los hechos van caminando. Todos, a la espera de que la Interpol ubique y detenga al trío de Porkys para que una vez definida la situación jurídica sea extraditados, o antes, quizá, si "la verdad mediática" sigue ocupándose del asunto.

En el trasfondo, el Veracruz sórdido, turbulento y revuelto que vivimos desde el inicio del sexenio, todos reclamando justicia, simple y llanamente, justicia.