Sociedad y Justicia

ONG rechazan pozos con fracturación hidráulica

marzo 02, 2016

Poza Rica, Ver.- Un total de 43 organizaciones no gubernamentales agrupadas en la Alianza Mexicana contra el Fracking (AMCF) se pronunciaron ayer martes en contra de la autorización emitida por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) que permite a Petróleos Mexicanos (Pemex) realizar trabajos de perforación de tres pozos, en Tamaulipas y Veracruz, mediante la técnica de fracturación hidráulico, también conocida por el término en inglés fracking, por considerarlo nocivo para el medio ambiente.

El 26 de febrero, la CNH, con el aval de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente en el Sector Hidrocarburos (ASEA), autorizó la perforación de los pozos Moxóchitl I y Kaneni I en Poza Rica, así como El Semillal en la sierra norte de Tamaulipas, mediante la técnica de fracturación hidráulica.

La perforación de estos pozos supondría una inversión de 172 millones de pesos, tan solo para El Semillal, en Tamaulipas, más los 177 millones de pesos para el Maxóchitl I y 184 millones de pesos para el Kaneni I, ambos ubicados en Poza Rica, lo cual en principio fue recibido con beneplácito por el sector empresarial de esta ciudad, toda vez de que representaría una fuerte inversión y la posibilidad de una reactivación económica en la zona.

La AMCF, con presencia en 11 estados de la República, reprobó la actitud "omisa" del director ejecutivo de la ASEA, Carlos Salvador Regules Ruiz Funes, a quien señalan de no haber atendido los múltiples reclamos de la sociedad civil y de la academia, respecto a las profundas afectaciones ambientales y sociales asociadas al uso del fracking.

"Regules Ruiz Funes no contempló el problema de desabasto y contaminación de agua que estos pozos pueden generar" señaló Gloria Tobón de Garza, de la Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo. Abundó que éstos pozos "son precursores de un modelo de explotación que puede poner seriamente en riesgo el derecho constitucional de la población mexicana que habita estas regiones al líquido vital".

Entre otras afectaciones señaladas desde la Alianza en contra de la utilización de esta técnica, se incluyen los altos volúmenes de emisiones de metano a la atmósfera, relacionado con el incremento de las temperaturas a nivel planetarios, así como los daños a la salud de las poblaciones que entran en contacto con las sustancias contaminantes asociadas a la fractura hidráulica. Trabajadores del sector petrolero han denunciado que durante el proceso, son utilizadas trazas radiactivas.

Los integrantes de la Alianza exigen al gobierno federal que dé marcha atrás a todos los permisos, contratos y asignaciones otorgadas para la explotación de hidrocarburos en yacimientos de lutitas y en todos aquellos en los que se tenga contemplada la utilización del fracking.

Ante la posibilidad de que más pozos sean autorizados para explotar los yacimientos de lutitas, piden se retome el debate para la prohibición de esta técnica en el territorio nacional, tal y como ha ocurrido en otros países del mundo.

"No podemos seguir tomándonos en broma el fenómeno del calentamiento global. Con cada día que nos demoramos en emprender una transición hacia un modelo donde no dependamos de los hidrocarburos, estamos poniendo en riesgo la vida de generaciones futuras tanto en México como en el resto del mundo" señaló Beatriz Olivera, académica integrante de la AMCF.

Mientras tanto, el grupo de activistas continuarán realizando talleres informativos en las regiones del país bajo amenaza de este tipo de proyectos que representan un severo riesgo al medio ambiente y las comunidades.