Política

SNTE y PAN: las comparaciones son odiosas

mayo 19, 2014

Transcurren las elecciones del Partido Acción Nacional (PAN, por sus siglas en pashtún) para elegir a sus dirigentes nacionales de entre dos: Cordero y Madero. Son muchas las lecciones cívicas y políticas que el SNTE debe tomar y aceptar resignada y humildemente de ese partido – seguramente sólo en esta materia.

Es el caso que esas elecciones del PAN son, a diferencia del SNTE (las comparaciones son odiosas) universales y directas. Las del SNTE no, a pesar de muchas promesas y proyectos, pues siguen siendo universales y directas sólo en el nivel de escuela o zona escolar. En este nivel de mando la democracia se respira prácticamente a plenitud –y por supuesto que no es sarcasmo.

Las elecciones seccionales se realizan de manera indirecta en primer grado pues se eligen delegados que son quienes finalmente resuelven la decisión de elegir al representante que durará en el cargo cuatro años. En la Sección 32 del SNTE 1200 personas resuelven por 94 mil. En abril de 2011, para las elecciones del actual cuatrienio seccional de la 32, se proponía desde este espacio la elección universal de la manera siguiente: “El voto universal implica la ventaja de la consulta directa a cada trabajador en su propio centro de trabajo a través de una votación que contempla urnas en las escuelas o zonas escolares. Estamos hablando aproximadamente de mil 200 urnas, una por cada zona escolar o escuela posprimaria u oficina administrativa. Son minoría las delegaciones que superan los 100 o 140 empleados. De esta forma puede desahogarse la votación a lo largo del día y concentrarse los resultados en la cabecera de las 12 regiones en que se divide administrativamente la Sección 32. Una escuela en Catemaco citaría a sus trabajadores a votación y recibe los votos a lo largo del día. Al final se haría el cómputo y se remitirían los resultados públicos vía Internet. Esto es ventajoso para la democracia y desventajoso para quienes no quieran cambiar. Insistir en frenar los inevitables cambios implicaría que este Catemaco hipotético se convierta sin remedio en un desafortunado Bengasi”.

Confiaré un secreto al lector, verdadero secreto: nadie me hizo caso. Pero olvidemos esa descortesía y volvamos al análisis y a la crítica. Las elecciones nacionales de dirigentes se realizan de forma indirecta en segundo grado pues se elige a los dirigentes mediante “delegados de delegados”: las escuelas y zonas mandan delegados al congreso seccional (digamos 500 o mil) y en el congreso seccional se eligen a 80 o 120 que finalmente irán al congreso a elegir dirigentes que durarán en el cargo seis años.

En lo nacional es persistente la tradición de la planilla única y la votación soviética como la lograda por la fórmula EE Gordillo- Juan Díaz en la más reciente de octubre de 2012: los votos fueron 3205 a cero como si lo presidiera Kruschev en los altísimos edificios de Moscú. Esta columna reseñó el dato los días 28-29 de octubre de ese año 2012. En un acto de primitivismo político 3205 colegas del SNTE deciden por millón y medio.

La página electrónica del PAN en la red tiene un padrón, reglamentos e información en tiempo real de cómo ha marchado su elección interna para elegir a sus dirigentes de entre dos competidores. Tuvieron nombres, fotos y buzones electrónicos de los integrantes de la comisión organizadora de las elecciones. La convocatoria y las casillas de votación del panismo están publicadas en la red. El PAN, hay que reconocer lo está haciendo mejor que el SNTE para el efecto de impregnar de valores democráticos sus procedimiento electorales.

En el SNTE, para la elección de octubre de 2012 de la dupla Gordillo-Díaz, había que estar cazando la convocatoria entre amigos para que al final la sede inicial para el desarrollo del congreso a realizarse inicialmente en los desiertos del norte del país (BC, paralelo 32) fuese modificada para ser realizada en las selvas húmedas del sureste (QR, paralelo 16). La CNTE –que pensaba bloquear el congreso– se quedó varada en volchos y combis en el paralelo 24, protestando frente al mar, con la cabellera agobiada por el salitre y reconociendo que los métodos de Elba Esther habían triunfado una vez más. Un horror que sólo Borges y Bioy narran con impecable maestría y tino a la gordeta Nelly –novia del narrador omnisciente y ubicuo– en La Fiesta del Monstruo en 1947.

EL PAN en su proceso electoral le lleva un paso adelante al SNTE en los suyos. Es un hecho que se debe reconocer. Las comparaciones son odiosas y, con frecuencia, cuando las redacto, suelen convertirse en tediosas.