Política

Credibilidad y otros mitos

febrero 23, 2014

1

Es preocupante en verdad

ver una nave al garete,

al igual que el gabinete

de cara a la sociedad.

Pues qué credibilidad

pueden tener funcionarios

que cobran extraordinarios

salarios, si el resultado

de su función ha arrojado

desfalcos estrafalarios.

2

Sólo puede estar tranquilo

cualquier funcionario entrante,

sabiendo que en adelante

cobrará cheques por kilo.

Confiando en que con sigilo

logrará “vender” la idea

de que cumplió en su tarea,

y aunque deje mil pendientes

lo protegerán sonrientes

colegas de su ralea.

3

No es con frases arregladas

ni entre las cifras difusas

que las obras inconclusas

lograrán ser terminadas.

En maniobras descaradas

muchas obras con retaso,

puente en Tamaca es un caso,

se prolongan muchos años

y a un fraude de estos tamaños

la autoridad no hace caso.

4

Burocracias delictivas

en “selecta” corrupción,

jamás darán solución

a quejas reiterativas.

Sólo con vueltas esquivas

no se sana un cochinero,

cuando al recuento primero

en la entrega y recepción

falta uno que otro millón…

y luego haga su aparición

como “milagro” el dinero.

5

Le falta en la rectitud

un gobierno, ante su gente,

si tiene un fallo evidente

en materia de salud.

Mas un cambio de actitud

no lo habrá en lo venidero,

si frente a un mal verdadero

de índole medicinal

nuestra cúpula oficial

se “cura” en el extranjero.

6

Y aunque el estado festina

su voz de “prosperidad”,

prevalece en la entidad

un clima que desatina.

Veracruz se contamina

en su cielo, mar y tierra,

mientras el narco se aferra

por perpetuar su delito…

y el gobierno afirma: es mito

y a negar todo se aferra.

7

En capciosa directriz,

el discurso oficialista

ni escucha la ambientalista

advertencia de Greenpeace.

Cual experta meretriz

del transexenal mundano,

el gobierno mexicano

quiere en forma contumaz

explotar el shale, un gas

generador de metano.

8

Si tiene el pueblo derecho

a un ambiente equilibrado,

viendo nuestro actual estado

algo ha sido muy mal hecho.

¿Quién ha sacado provecho

siempre a nivel personal?

Pues la cúpula oficial

que apuesta al “no pasa nada”

aunque pierda -encopetada-

credibilidad social.