Política

Demandan ambulantes que cesen a titular de Comercio

febrero 18, 2014

Veracruz, Ver.- Artesanos y vendedores ambulantes marcharon en la principal calle del centro de la ciudad exigiendo al alcalde Ramón Poo Gil, que destituya al director de Comercio, Pedro Morando Rodríguez. Eran cerca de 50 ambulantes quienes portaban cartulinas y mantas con leyendas como, “señor gobernador, el pueblo tiene hambre, Congreso Nacional de Asociaciones Civiles por la Democracia y Justicia Social”, “Pedimos que nos dejen trabajar como ambulantes y no nos corran”, “El gobierno nos niega la oportunidad de alimentar a nuestras familias”, y una más donde le daban la bienvenida al alcalde pero le pedían la separación del cargo de Morando Rodríguez.

Los manifestantes salieron desde el parque Zamora por la avenida Independencia hasta llegar al zócalo de Veracruz donde se apostaron en el edificio Trigueros. El presidente del Congreso Nacional de Asociaciones Civiles, Rafael Gómez Casas, indicó que la nueva Dirección de Comercio no les permite trabajar, pues de inicio se llegó a un acuerdo para que se dieran de alta en Hacienda, una vez hecho esto no se les ha dado el permiso prometido.

“Nos están pidiendo de forma retroactiva que paguen los compañeros, que paguen los impuestos de forma retroactiva y no los podemos hacer, nos piden comprobantes del trienio de Carolina Gudiño, se llevaron toda la información”, explicó.

Consciente de las críticas que se han generado hacia los vendedores de fayuca y mercancía de mala calidad o pirata, el líder de los manifestantes considero que se debe de hacer un operativo y levantar a todos los que estén fuera de ley. Los manifestantes amagaron con continuar las movilizaciones cada tercer día en caso de que no se entable un diálogo y se llegue a una solución con las autoridades.

Varios sectores de la población, incluyendo a vendedores fijos además de empresarios como la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) mostraron su indignación por la proliferación de vendedores ambulantes en esa zona que daban “pésima imagen” al puerto, además de afectar las vendas de quienes sí están establecidos.